Enrique Rubio, el presidente que llevó el Castillo de Embajadas a la Explanada
Enrique Rubio cierra su etapa como presidente de la Unión de Festejos de Petrer después de seis años en los que será recordado como el presidente que trasladó el Castillo de Embajadas a la Explanada o adelantó las Entraetas a las 20 horas, entre otras acciones. Cambios que los festeros han aceptado "muy bien lo que me hace sentirme muy satisfecho con el trabajo realizado".
Tomó posesión el 13 de agosto de 2019, pero desde un principio tuvo claro que solo estaría una legislatura: "Cuando fui presidente de mi comparsa, los Berberiscos, también estuve tan solo una legislatura. Al inicio me marco unas metas que por suerte, en esta ocasión, muchas de ellas se cumplieron en el segundo año". Esperaba que fuera para cuatro años y la pandemia hizo que fueran seis.
Algunas de esas metas son el traslado del Castillo de Embajadas a la Explanada o que el pasodoble Petrel fuese también el himno oficial de la villa. Cambios que aunque en un principio "los festeros se mostraron más reticentes, al final quedaron muy satisfechos con el resultado. De hecho, un lunes de fiestas de Moros y Cristianos de 2022, gente que en un primer momento se opusieron a que el Castillo de Embajadas se fuera a la Explanada ese día me dijeron que habíamos dado un gran paso para la fiesta".
Precisamente, del traslado del Castillo es de lo que más orgulloso se siente Rubio porque "en la Entrada de Bandas, en el nuevo espacio, hemos llegado a tener a alrededor de 10.000 personas cantando al unísono el pasodoble Petrel. A ello hay que sumarle que la Plaça de Baix no me parecía un lugar demasiado seguro para la cantidad de gente que se congrega en este primer acto de fiestas". Un cambio de espacio que también agradó tanto al Embajador Moro como al Embajador Cristiano debido a que "están durante todo el año ensayando una representación que en la Plaça de Baix solo veían unas decenas de personas en cambio en la Explanada ahora llega a haber más de 300".

Otro de los cambios más significativos ha sido que el pasodoble Petrel se haya convertido en el himno oficial de la villa: "Fue una propuesta que le hicimos al Ayuntamiento. Les agradó desde el principio y tras llevarlo a pleno salió adelante por unanimidad".
En definitiva, para Rubio la tradición "no está reñida con la época en la que vivimos. Tenemos que ir adaptándonos. Un ejemplo de ello es que en pocos años hemos pasado de 2.900 festeros a más de 4.500 que hay en la actualidad. Son cambios a los que las fiestas de Moros y Cristianos tienen que adaptarse".
Pandemia
El ya expresidente de la Unión de Festejos llegó con mucha ilusión al cargo en 2019 con la idea de poder hacer las fiestas "más grandes". Sin embargo, en las que iban a ser sus primeras fiestas como presidente, 2020, llegó la pandemia de la Covid-19 que provocó que su estreno se paralizase durante dos años.
"Fue una época que pasé muy mal. El primer año conseguimos adaptarnos, pero en el segundo llevo una espina clavada. El párroco de la iglesia de San Bartolomé quería bajarse a San Bonifacio, Mártir, pero le dije que lo haría yo a pesar de la contra de muchos festeros. Fue una decisión con la que en su momento lloré, pero no me arrepiento porque durante los cinco días en los que se habrían celebrado las fiestas el patrón estuvo en la iglesia", asegura.
Una decisión que Rubio tomó pero siempre teniendo en cuenta que el 21 de mayo los Moros Viejos "celebraban sus 200 años y San Bonifacio, Mártir, debía estar de vuelta en su ermita para ese acontecimiento".
A pesar de haber tenido que escribir, dos años seguidos, actas suspendiendo las fiestas Enrique Rubio no quiere que su presidencia se recuerde por ello "sino por los cambios que he llevado a cabo que siempre los he hecho pensado en la fiesta para hacerla más grande". La Covid-19 fue lo que provocó que Rubio haya estado seis años en el cargo debido a que le prorrogaron en una Asamblea de Compromisarios.

Último año en el cargo
Las fiestas de Moros y Cristianos de Petrer 2025 arrancaron con el conocimiento de que serían las últimas de Enrique Rubio como presidente de la Unión de Festejos, pero no por ello han sido más tristes sino que "las he disfrutado como el que más. Además, cuando llevas cuatro años en el cargo ya eres más veterano y he exprimido todos y cada uno de los actos".
En la Entrada Mora se enfundó el traje de Capitán de los Berberiscos del año 2000 para acompañar a su mujer, Abanderada, y a su sobrina, Rodela, en lugar de su padre que falleció en el 2007 para celebrar así el 25 aniversario de la Capitanía.
"Hubo gente que hasta se asustó cuando me vio desfilar porque tengo un gran parecido con mi padre. Sin duda fue un honor representar a mi comparsa y sobre todo por llevar el traje de mi padre, pienso que estaría orgulloso", admite.

Siguiente paso
Después de haber sido presidente de los Berberiscos y de la Unión de Festejos, Rubio pensaba "dar un paso atrás porque ya tengo una edad y quiero disfrutar la fiesta desde otro prisma. Sin embargo, el actual presidente de los Berberiscos me nombró hace apenas unas semanas Ponente de la apertura de mi comparsa en el 2027, así que me han vuelto a enganchar", comenta con una sonrisa.
Paco Castalla
Enrique Rubio ya conoce que su sustituto será Paco Castalla, de la comparsa Labradores, al que le da la enhorabuena y sabe "que lo va a hacer muy bien porque tiene mucha experiencia. Mi consejo es que haga lo que le dicte su corazón porque es un gran trabajador por la fiesta".
El expresidente tiende la mano a Castalla "sabe que cualquier cosa que necesite puede contar conmigo, aunque estoy seguro de que será un gran presidente".
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