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Moreno presenta su obra el próximo jueves | Jesús Cruces.

La escritora eldense Puri Moreno Abad acaba de publicar su tercera novela, Haka parranda. Un obra "gamberra" sobre un grupo de personas con diferentes tipos discapacidad que toma una peculiar y extravagante decisión cuando se enteran de que les van a cerrar su centro de día por los recortes del gobierno de turno. Un libro lleno de ironía y mucho humor que presenta situaciones disparatadas y cómicas, pero a la vez aborda los problemas que afrontan las personas con discapacidad.

La autora, de 41 años de edad, sabe muy bien de lo que habla, pues sufrió tras nacer una parálisis cerebral infantil y una lesión medular hace ocho años. Es una luchadora nata que durante toda su vida ha sabido sobreponerse a sus limitaciones físicas "con tesón, furia endiablada, descaro y un punto de locura gamberra", como ella dice parafraseando a sus fisioterapeutas. Puri Moreno colabora en diversos medios de comunicación como columnista y bloguera, como el Diario Información, el semanario Valle de Elda o el diario El Mundo.

La primera edición de su nueva novela es muy pequeña, por lo tanto, los lectores que quieran adquirir un ejemplar podrán hacerlo en la presentación, que correrá a cargo de Susana Esteve, el próximo jueves, día 31 de mayo, a las 20:30 horas, en la Fundación Paurides.

Puri Moreno ha publicado otras dos novelas: Más allá de las sombras y El maná existe. Su tercera novela, Haka parranda, que muestra un estilo rompedor y cómico, está ambientada en Elda.

Es una novela muy “gamberra”, ¿por qué ese argumento?

Una tarde de esas en que todo sale mal y sólo ves ocurrencias peregrinas y estrafalarias, terminé por tirarme a la piscina de la novela corta y de humor, ¡con lo poco cómica que es mi forma de escribir! (risas).

¿Cuánto tiempo le ha llevado escribirla?

Dos años y medio: la enfermedad de mi padre y su muerte, el duelo, el fallecimiento de uno de mis más queridos amigos, mis colaboraciones en prensa y mis tandas de rehabilitación y fisioterapia han sido la causa. Pero no me quejo; establezco prioridades y me atengo a las consecuencias. Honestamente, esta novela ha sido mi vía de desahogo en las horas más difíciles que he tenido últimamente.

¿Cómo definiría su novela?

Un argumento no demasiado común, una historia que cuesta mucho escribir porque no eres bromista frente a la pantalla del ordenador… Y, una vez que te haces con ella, te desternillas; se te aparece el duende cachondo que no sabías que existía en ti, Risoterapia en estado puro. Quizás el vocabulario no sea ni muy bueno ni políticamente correcto ni aceptable a los ojos de los lectores ni propio de mí, pero tampoco es necesario sacarlo de contexto. Hay que pensar que es un estilo muy puntual y que no voy volver a emplearlo en mis próximas novelas.

¿La tecnología facilita las cosas?

¡Mucho! Aunque haya mucha gente que no es amante de las nuevas tecnologías, aplicaciones de chat y similares, que lo respeto sincera y absolutamente, para mí es la única forma de interactuar con las personas sin necesidad de traducción. Escribo con mi portátil y mi tablet, y para hablar, en mi entorno utilizo mi voz de trapo, pero cuando estoy en otros ámbitos, tengo una aplicación en el móvil que traduce con voz lo que yo digo.

Moreno se comunica a través del móvil, que lee lo que ella escribe | Jesús Cruces.

¿Qué significa la literatura para usted?

La vida entera. En mis 41 años, es el motor que me hace falta para expresar sentimientos vitales y normales de cualquier ser humano, contar historias que me gusta compartir con los lectores, despellejar a través de mis columnas en prensa a quien se lo gane… Como digo, la vida entera. No concibo mi camino de la existencia sin escribir.

¿Cuándo descubrió el mundo de los libros?

Cuando aprendí a leer, mi padre y mi abuelo me leían cuentos para relajarme. Empecé a leer los libros de Los Cinco, los cuentos de Hans Christian Andersen… Hasta que saqueé la biblioteca de mi familia y empecé a crear la mía propia, al mismo tiempo que devoraba (y devoro) las públicas y las de mis amigos.

¿A qué le gustaría poder dedicarse?

Corresponsal de guerra o criminóloga… Amén de escritora y columnista que, ¡afortunadamente!, eso sí lo soy.

Dijo en una ocasión que había muchas personas que le hablaban como si fuera una niña, ¿qué siente cuando esto ocurre?

Me revienta.

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