miércoles, 21 de abril de 2021

Carlos Coloma. Al servicio de Su Majestad

Gabriel Segura
5 febrero 2021
1.592
Carlos Coloma. Al servicio de Su Majestad
Carlos Coloma. Grabado de Paul Pontius de la obra "Icones pincipum... ab Antonio Van Dyck". Amberes, 1636.

Ha querido la fortuna que dos de los mas grandes e internacionales eldenses que ha tenido nuestra ciudad no hayan nacido en ella. De uno de ellos se cumple hoy el 455 aniversario de su nacimiento.

Un 5 de febrero de 1566, Carlos Coloma, hijo de don Juan Coloma y Pérez Calvillo y de doña Isabel de Saa, señores de Elda, nacía en Alicante, siendo bautizado el mismo día en la iglesia de Santa María.

Carlos Francisco, que así se le puso de nombre de pila, fue el duodécimo hijo de los catorce vástagos que tuvieron los señores de Elda. Su nacimiento en Alicante fue cuestión de mera “coyuntura laboral paterna”, dado que en aquel momento don Juan Coloma desempeñaba el cargo de alcaide del castillo de Alicante. Cargo militar que ejercía desde el 7 de diciembre de 1561, cuando tras la dimisión de don Fradique de Portugal, fue nombrado por Felipe II para la alcaidía alicantina.

Pese a su cuna alicantina, Carlos Coloma fue criado en su mas tierna infancia, como el resto de sus hermanos, en el castillo-palacio de Elda por una nodriza. Para los eldenses de la época, como quedó reflejado en el proceso de limpieza de sangre para su ingreso en la orden de Santiago, Carlos Coloma era de Elda y lo conocían de trato y palabra. Su infancia y adolescencia y juventud estuvo vinculado estrechamente al señorío eldense donde la familia tenía la residencia solariega.

Como segundón de la casa condal, y frente a otros hermanos que optaron por la carrera religiosa, su destino fueron las Armas. En 1580, a los catorce años ingresó en el ejército, haciéndolo en el escalafón más bajo para su condición social como hijo de noble, la de alférez; llegando hasta maestre de campo, por méritos propios. Participó en la campaña de Portugal (1581), estuvo destinado en Sicilia (1584) y Flandes (1588-1600), donde combatió a las órdenes de Alejandro Farnesio y del conde de Fuentes. Por los méritos alcanzados en el campo de batalla y en diversas acciones bélicas, entre ellas el sitio de Rouen (1591), las batallas de Aumale (1592) y Doullens (1595), fue ascendido a maestre de campo y nombrado caballero del hábito de Santiago (1597), asignándosele las encomiendas de Montiel y de la Ossa. Tras su regreso a España fue designado castellano de Perpiñán (1600) y capitán general de los condados del Rosellón y la Cerdaña (1606), para posteriormente ser nombrado virrey de Mallorca (1611-1617). En 1618 retorna a Flandes, donde fue nombrado gobernador de Cambrai, participando bajo las órdenes de Ambrosio de Spínola, en la invasión del Palatinado, al inicio de la Guerra de los Treinta Años.

Extenso e impecable curriculum militar complementado con su nombramiento, en dos ocasiones, como embajador plenipotenciario del rey de España ante la corte inglesa: en 1604, para firmar la paz con el Jacobo I; y una segunda vez, entre 1622 y 1624, cuando gestionó la fracasada boda del príncipe de Gales –el futuro Carlos I- con la infanta María, hija de Felipe III. Vuelto de nuevo a Flandes intervino, a las órdenes de Spínola, en la conquista de Breda (1625) y en la defensa de Amberes contra los holandeses (1632).

Carlos Coloma quedará inmortalizado por el maestro Diego Velázquez en el cuadro “La rendición de Breda” en la que participó activamente al frente de los tercios españoles

“La rendición de Breda”, de Diego Velázquez, donde aparece don Carlos Coloma en el bando español.

De Flandes pasó a las posesiones españolas en Italia, donde fue gobernador del castillo de Milán. A su regreso a la Corte fue nombrado miembro del Consejo de Estado y de Guerra (1635 y 1637), falleciendo a los 60 años de edad, en noviembre de 1637, cuando había sido designado virrey y capitán general del principado de Cataluña.

Su participación directa en los campos de batalla de los Países Bajos, junto con su experiencia y conocimiento del arte de la guerra, le permitieron elaborar su obra “Las Guerras de los Estados Bajos”, impresa en Amberes en 1625 y en 1629. Libro que junto con la traducción del latín de los “Anales”, de Tácito (1629) le granjearon una merecida fama. Obras a las que siguió el libro El socorro de Valença del Po(1634-1636).

Sin lugar a duda alguna, a Carlos Coloma hay que considerarlo el miembro mas destacado de la Casa Condal de Elda, al tiempo que uno de los militares mas prestigiosos del Siglo de Oro español, en cuya persona se reúnen facetas que pocas veces se encuentran unidas: hombre de honor, culto, militar, diplomático e historiador.

Gabriel Segura
Gabriel Segura
Acerca del autor

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

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