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7 MAR 2021 Fundado en 1956
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Camino de la montañita, en la avenida del Guirney enfrente de lo que es hoy la Cruz Roja. En total unos cien alumnos entre niños y niñas. Año 1961.

El viernes 17 de enero del año 2003, hace hoy 18 años, nos sorprendía la triste noticia de la muerte de Consuelo Bellot Reig, conocida y querida por todos como “la señorita Consuelo”, “la señorita” o sencillamente “la seño”.

Consuelo nació en Petrer el año 1922 y, a los veintiocho años, sintió la vocación religiosa, y en 1950 entró en las Carmelitas de Orihuela, donde ingresó en la orden tras seis años de preparación y un azaroso peregrinar por Valencia, Portugal, Badajoz y Orihuela. Poco tiempo después tuvo su primer y único contacto con la educación preescolar, y estuvo al frente de una clase de párvulos en Murcia. Abandonó la orden y marchó a Valencia, donde estuvo al servicio de una familia, cuidando a sus hijas. Allí comenzaron a llamarla “la señorita”, nombre que adoptó poco tiempo después al abrir la escuela en Petrer.

Los niños en la clase junto a la señorita. Año 1961.

En 1959 regresó a Petrer y un año más tarde, en su casa de la calle La Huerta n.º 38, comenzó su actividad escolar cuidando niños y niñas de corta edad, por los que cobraba 5 ptas. semanales. La señorita ejerció su labor docente entre 1960 y 1982 y tuvo a niños y niñas entre 0 y 8 años, peculiaridad no encontrada en las guarderías o colegios de la época, ya que lo habitual era tener alumnado hasta los 6 años o partir de dicha edad.

Durante la década de los años 60 tuve la suerte de que mis padres decidieran llevarme a su escuela. En su casa empezamos muchos niños y niñas de Petrer como párvulos y conforme fuimos creciendo de su mano y experiencia aprendimos a leer, escribir, contar y algunas cosas más que “la seño”, junto a su madre, Mercedes, a la que llamábamos cariñosamente “la abuelita”, nos enseñaban.

Las chicas “de la seño”.

Los niños y niñas que íbamos a aquella clase, ubicada como hemos dicho en su propio domicilio, y presidida por una imagen de la Virgen, aprendimos lo que Consuelo nos transmitió en unos años que los expertos consideran fundamentales en el aprendizaje tanto intelectual como personal. Su energía, su vitalidad, su alegría y su buen hacer como educadora hizo que, al terminar nuestra estancia en su escuela, que coincidía con la Primera Comunión, y tener que dirigirnos a otros centros educativos, para continuar nuestros estudios, estuviéramos preparados para enfrentarnos a los nuevos retos de aprendizaje que nos aguardaban. En su escuela realizó tres turnos de primera comunión.

Todos los que fuimos sus alumnos y alumnas recordamos las canciones que entonábamos dirigidas siempre por su peculiar voz. Canciones, principalmente religiosas, como “Jesusito de mi vida”, “Con flores a María” y “Estrella de los mares”, entre otras piezas musicales, siendo ésta última la que cantábamos con más ímpetu pues coincidía con nuestra salida del colegio. También solíamos llevar flores a la imagen que presidía nuestra clase durante el mes de mayo, en el que celebramos la festividad de María.

Una fotografía de cada alumno era el regalo para las madres con motivo de su día.

El recreo también era muy especial, pues “la seño” nos llevaba unos días a la rambla, a la que accedíamos por la parte trasera de su casa y, otros, a la célebre “montañita”. Todos con nuestra merienda nos sentíamos realmente felices los días que íbamos a ese pequeño cerro, situado donde actualmente está el campo de fútbol, que nos parecía, debido a lo pequeños que éramos, una gran montaña.

La señorita acabó su etapa docente en los primeros años de la década de los años 80 en la calle País Valencià, junto a Esperanza Navarro, en un local que atendían a niños de corta edad.

Los recuerdos y las imágenes que tenemos de nuestra primera escuela al frente de la cual estuvo nuestra señorita, la señorita Consuelo, los que pasamos por ella, nunca los podremos olvidar. Los niños y niñas, hoy hombres y mujeres, que fuimos sus alumnos y alumnas que iniciamos con ella nuestra etapa escolar siempre la recordaremos como una buena maestra, pero aún más como una excelente persona que supo guiarnos en nuestros primeros pasos y siempre sintió por los que fuimos sus alumnos un cariño especial.

La señorita Consuelo con las niñas y niños que recibieron la primera comunión en la entrada de la Caja de Ahorros de Novelda (hasta hace muy poco el Banco Sabadell). 29-5-1966 | Antonio Navarro.

Acerca de la autora

Autora: M.ª Carmen Rico Navarro

M.ª Carmen Rico Navarro cursó estudios de Geografía e Historia en la Universidad de Alicante, licenciándose con Grado con la presentación del estudio sobre la tradición alfarera de Petrer, obtuvo la calificación de sobresaliente por unanimidad (1996).

Desde 1983 es Técnico de Archivos y Bibliotecas del Excelentísimo Ayuntamiento de Petrer. Estudiosa de la historia y los temas de Petrer, su localidad natal, de la que es cronista oficial desde 1994.

Es autora de varios libros y trabajos de investigación entre los que destacan: Del barro al cacharro: La artesanía alfarera de Petrer (1996), Azorín y Petrer (1998), Catálogo del pintor Vicente Poveda y Juan (1998), Apuntes para la historia de Petrer: Vida y obra del presbítero Conrado Poveda (2000), Las calles de Petrer (2002), La lectura en Petrer (2005), Historia de la sanidad en Petrer (en colaboración) (2006), Un siglo de música, publicación que obtuvo el Premio Euterpe (2006), Petrer 1935: Un pueblo en blanco y negro (2007) y El marquesado de Noguera: Un señorío nobiliario en Petrer (en colaboración) (2014). Además ha escrito numerosos artículos en periódicos y revistas especializadas.

Ha dirigido la revista cultural Festa en distintos periodos (1988-1994, 1997-1998 y 2001) y las colecciones de monografías “Vila de Petrer” y “L’Almorxó”.

Además fue la primera pregonera de las fiestas de la Virgen del Remedio en 2015 y es buena conocedora y una apasionada de las fiestas de San Bonifacio colaborando siempre con todas las directivas.

M.ª Carmen se ha dedicado durante muchos años a investigar y divulgar el patrimonio local. Por todo lo expuesto y porque siempre ha sido una amiga y estrecha colaboradoras de Valle de Elda le damos la bienvenida y os invitamos, a partir de hoy, a leer y a disfrutar de sus Crónicas de Petrer.

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