SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956

Crónicas Eldenses

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Panorámica de Elda nevada en 1957.

Solo los más mayores se acordaban vagamente de la gran nevada de 1926, pero todos los eldenses guardaban fresco el recuerdo de las nevadas de 1957 y 1958 que tiñeron de blanco las calles y tejados de la ciudad. Pero nadie podía imaginar en la madrugada del día 11 de enero, de hace 58 años, lo que sucedería que sucedería a partir de las 11 de la mañana.

El lunes, 11 de enero de 1960, cayó sobre Elda la mayor nevada de todo el siglo XX. La mañana amaneció lluviosa y pronto se advirtió que entre la llovizna iban mezclados copos de nieve. Hacia las once, los copos de nieve arreciaron y la lluvia se tornó en solo nieve … A mediodía, la nevada roló a ventisca que soplaba con fuerza, dificultando el tránsito de personas y vehículos por las calles.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Imagen de uno de los primeros ángeles del cementerio | Jesús Cruces.

A finales del siglo XIX el pequeño cementerio municipal situado en el cruce de la carretera nacional con el camino de Petrel ya se había quedado pequeño para aquella villa agrícola que,  gracias a la industria del calzado, estaba transformándose en ciudad.

La saturación del primer camposanto municipal eldense llevó al ayuntamiento a adquirir unos terrenos a las afueras de la villa, en un lugar apartado, bien comunicado y aireado. A tal fin, el 21 de junio de 1902 y siendo alcalde el médico Manuel Beltrán Aravid, el ayuntamiento adquirió unas parcelas junto a la carretera de Ocaña y la rambla de Anchurieta (o de Puça) por valor de 3.750 pesetas; siendo adjudicada la construcción del nuevo cementerio a Antonio Vicedo Navarro, de Petrer, por un valor de 14.646 pesetas y según plano proyectado por Pedro León Navarro, maestro de obras.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Alberto Navarro junto con Juan Pascual Azorín, alcalde de Elda, tras su nombramiento como Hijo Predilecto de la ciudad de Elda, en abril de 2004.

Una víspera del día de Reyes se nos fue el cronista oficial de la ciudad de Elda. El 5 de enero de 2007 fallecía Alberto Navarro Pastor.

Nombrado cronista oficial el 15 de noviembre de 1955, durante 51 años ejerció magistralmente de cronista. Siempre preocupado por el panorama cultural de Elda, su inquietud finalmente cristalizó en la fundación del semanario Valle de Elda, como elemento de información comarcal y local, pero también como plataforma de divulgación y difusión de contenidos culturales de nuestra historia, nuestras costumbres y nuestras fiestas.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Nadie se podía imaginar al alba del sábado día 4 de enero de 1958 que, en pocas horas, una lluvia de 4 millones de pesetas iba a alcanzar durante esa mañana a unos centenares de vecinos de eldenses y petrerenses. Todo se precipitó cuando los niños del madrileño colegio de San Ildefonso cantaron por la radio el número 18.555 en el conocido “Sorteo Extraordinario del Niño”, organizado por la Lotería Nacional con motivo del Día de Reyes desde el año 1942.

Nadie daba crédito a la noticia, pero esta, junto con la alegría de los agraciados, se extendió como reguero de pólvora conforme llegó el mediodía: ¡En Elda y Petrer habían tocado 4 millones de pesetas!

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Sierra Camara.

Hoy hace 157 años se celebró la última de las subastas que en ámbito del antiguo condado de Elda vino a privatizar la totalidad de los montes que hasta el momento habían tenido consideración de dominio público y cuya explotación había permitido bien obtener ingresos a los ayuntamientos (bienes de propios) o bien atender a las necesidades de la población más pobre (bienes comunales).

Con la Desamortización de 1855, promulgada el 3 de mayo a instancias de Pascual Madoz, ministro de Hacienda del gobierno progresista del general Espartero, todos los bienes de propios y comunales propiedad de los ayuntamientos, entre los que se encontraban los montes y dehesas comunales, pasaron a propiedad del Estado y se declararon en venta.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Fue en 1903 cuando don Renato Bardín Delille construyó en las afueras de la entonces villa de Elda, a la vera de la carretera nacional, una promoción inmobiliaria para dar solución al tremendo problema de escasez de  viviendas de la Elda que empezaba a ser receptora de gentes venidas de localidades vecinas, en busca del trabajo propiciado por la incipiente industria del calzado. Viviendas dispuestas una en planta baja y la otra en la primera planta que fueron construidas a ambos lados de una calle, también abierta por este acaudalado hombre de negocios de Alicante.

Construidas a lo largo de todo el año 1903, el problema vino cuando hubo que darle denominación oficial. El Sr. Bardín, de motu propio,  bautizó a dicha calle con el nombre de “Calle París”, en recuerdo de su origen francés. Aquella atribución de una competencia municipal motivó la intervención del concejal Manuel Vera Pérez en el pleno municipal del 29 de diciembre de 1903, en la que manifestó su disconformidad con la intitulación referida sin la correspondiente autorización del consistorio eldense; proponiendo que al nuevo vial que se incorporaba al callejero eldense se le dieron el nombre de “Conde Coloma”.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Lavadero junto al Castillo en los años 39, desde la Tafalera>

A escasos días de finalizar el año 1915, Elda estrenaba una de las infraestructuras públicas mas demandas por toda la población, en especial las mujeres. Fue hace 102 años, y bajo el segundo mandato del alcalde José Catalán Gras, cuando el ayuntamiento eldense acometió la construcción del primer lavadero municipal con el que contó Elda.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Tras los trágicos sucesos de represión contra el movimiento republicano acaecidos el día 24 de diciembre de 1896 en un paraje de la Serreta Llarga en Novelda, y en el cual fueron muertos siete personas y dos heridos, se sucedieron las detenciones en varios municipios del Vinalopó (Novelda, Elda y Petrer). En días sucesivos, fueron detenidos en Elda un total de 13 personas, de conocida filiación republicana, entre los que figuraban Juan Torres Juan, presidente del Círculo Republicano de Elda y zapatero de oficio, junto a José Aracil Romero, veterano republicano; Julio Oliver; Antonio Coloma (de Almansa); Miguel González; Antonio Olcina y Andrés Marhuenda (de Monóvar).

Detenciones practicadas bajo la acusación de ser Elda uno de los focos previstos de propagación de la sublevación fraguada en la Serreta. Pues, según fuentes policiales de la época, todo indicaba que se iba a producir un levantamiento popular armado en breve, ya que hubo largos preparativos y un cierto grado de coordinación territorial, pero fue desarticulado sin que se alcanzaran los supuestos objetivos: dinamitar vías de comunicación, especialmente ferroviarias, el asalto de edificios públicos y proclamación de la República Levantina.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Tras la estancia en Alicante para visitar a los presos encarcelados en el castillo de Santa Bárbara con motivo de los hechos revolucionarios de agosto de 1917, Marcelino Domingo (1884-1939), diputado en Cortes y líder del Partido Republicano Catalán, giró visita a Elda en diciembre de hace 100 años.

Un 24 de diciembre de 1917 y ante el aforo repleto del Teatro Castelar, el fundador del Partido Republicano Catalán junto a Lluis Companys, ofreció un mitin promovido por las organizaciones republicanas eldenses.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Si bien la vinculación de Elda con la suerte en los sorteos de la Lotería Nacional viene de lejos, pues la primera noticia que tenemos al respecto la podemos retrotraer al año 1847; no será hasta 1865 cuando la entonces villa de Elda fue agraciada en el sorteo celebrado el 23 de diciembre de ese año que, por aquel entonces, aún no se denominaba como Sorteo de Navidad.

Aquel sábado de hace 152 años, el número agraciado con el Premio Gordo fue el 19.158. Sin embargo, a Elda le correspondió uno de los 35 premios mayores del sorteo. Dado que la peseta todavía no había llegado a nuestro país como moneda oficial, al número 11.093 le correspondieron 10.000 escudos, por lo que los décimos tuvieron un premio cada uno de 1.000 escudos. Cantidad equivalente a 2.500 pesetas de plata, en 1869, cuando se puso en circulación la nueva moneda. ¡Una verdadera pequeña fortuna para la época!.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir