domingo, 19 de mayo de 2024

35 años sin el Safranero

Gabriel Segura
3 mayo 2024
4.390
35 años sin el Safranero
Francisco Collado Carpena (1908-1989), alias “el Safranero”.

Todo pueblo tiene sus personajes. Y Elda los tuvo en el pasado y alguno que otro queda en el presente. A lo largo de los siglos XIX y XX tenemos varios casos conocidos popularmente por sus apodos, motes o sobrenombre, como son por ejemplo: el Seráfico, el Chiripa, Pitocho, el “tío Tango”, Paquico, el Barrena, el Perlasia, Barrabás, la Yaya, el Oliva, la Pelá, el Barrilico, el Tarzán, e incluso hoy en día, como el “Tango”. Alias que suelen emplearse con fines de encubrimiento, identificativos, estéticos, afectivos, despectivos, de humor o de otro tipo, y muchas veces alude a una característica de su físico o de su personalidad, como una afición. Pero más allá del personaje, todos son personas, hombre y mujeres, con nombres, apellidos y familia, que por su excentricidad, su alejamiento de la forma diferente de la vestimenta o del comportamiento social, fueron conocidos de todos los eldenses.

Traemos hoy a la memoria de todos los eldenses a uno de ellos, el Safranero, desconocido por las jóvenes generaciones, pero que cuyo deambular por las calles de Elda, con ropa raída, su boina calada, dos o tres pantalones o chaquetas superpuestas, su larga barba desaliñada y acompañado de varios perros, marcó el recuerdo de varias generaciones eldenses durante la décadas de los años 70 y 80 del siglo XX.

Hace 35 años, tal día como hoy, 3 de mayo fallecía a los 80 años de edad Francisco Collado Carpena (1909-1989), conocido popularmente como “el Safranero”. Durante muchos años vivió en una cueva del barrio de los Corrales, en Bolón, y recorría diariamente las calles de Elda buscando su mantenimiento diario y el de sus canes gracias a la caridad de conocidos y amigos.

El Safranero en su periplo diario por la ciudad.

Persona más que humilde, pobre. Sin morada digna, sin posesiones, sin bienes materiales, es decir, “pobre de solemnidad” como estaban clasificados antiguamente los indigentes. Pero si algo destacan todos los que le conocieron personalmente, junto a su carácter abierto y comunicativo, fue su honestidad y honradez. El amigo Francis Valero, eldense donde los haya y cuya sólida memoria es una sólida fuente de información, todavía recuerda nítidamente cuando trabajando en el Banco Español de Crédito, la entidad más importante en aquellos años en Elda, “el Safranero” acudía a la oficina bancaria cargado de dinero a pagar las letras de muchos de los titulares de puestos del mercado, que confiaban en él dicha responsabilidad, a sabiendas de que siempre cumpliría su encargo, sin faltar ni una sola peseta. Placeros a los que además de funciones de recadero, también ayuda a recoger, montar y limpiar los puestos del antiguo mercado central.

Recordar igualmente que cuando su aspecto desaliñado y descuidado superaba los límites de lo acostumbrado era habitual que fuera conducido por un municipal al ayuntamiento, donde en los antiguos calabozos era duchado, afeitado, peinado y arreglado hasta nueva orden.

Por su condición de indigente Francisco Collado Carpena no debió dejar herencia económica a familiar alguno. Pero su personaje, “el Safranero”, sí que nos legó a todos los eldenses uno de esos dichos urbanos propios de cada pueblo. Y que aquellos que le conocimos hemos usado más de una vez con nuestros propios hijos, cuando al verlos desaliñados o con alguna ropa rota o más vieja de lo normal, hemos exclamado “Pareces el Safranero”.

El Safranero saliendo de su cueva de Bolón.

Gabriel Segura
Gabriel Segura
Acerca del autor
Leer más

Bloqueador de anuncios detectado

Por favor, desactiva el bloqueador de anuncios o añade www.valledeelda.com a la lista de autorizados para seguir navegando por nuestra web.

Volver a cargar

Las cookies son importantes para ti, influyen en tu experiencia de navegación. Usamos cookies técnicas y analíticas. Puedes consultar nuestra Política de cookies. Al hacer click en "Aceptar", consientes que todas las cookies se guarden en tu dispositivo o puedes configurarlas o rechazar su uso pulsando en "Configurar".

Aceptar Configurar