SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 1271
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Esquina del garaje Monumental en la avenida de Chapí. El surtidor de gasolina se aprecia a la derecha de la foto, junto a la fachada del citado garaje.

La acelerada industrialización de la economía eldense a lo largo de la década de los años veinte y treinta del siglo XX y el desarrollo del tráfico rodado de vehículos a motor, tanto a nivel local como de camiones y automóviles que circulaban por la carretera nacional a su paso por Elda en dirección a Alicante, Albacete, Madrid o pueblos más cercanos, hizo que la compañía CAMPSA que tenía el monopolio estatal de la distribución de combustibles instalara surtidores de gasolina en varios puntos del trazado de la carretera N-330 a su paso por nuestra ciudad.

Si en febrero de 1934 la CAMPSA ya solicitó autorización al Ayuntamiento de Elda para instalar un surtidor de gasolina en el p.k. 375,4 de la citada carretera, o lo que es lo mismo, en la actual Avenida de Chapí, junto al entonces Garaje Monumental; la necesidad del servicio ante la cada vez mayor demanda hizo que el 12 de julio de 1934 la citada compañía estatal de petróleos solicitara de nueva autorización para instalar otro surtidor en la confluencia de la calle Pablo Guarinos (act. Pedrito Rico) con calle Jardines, es decir, en el punto kilométrico 374,60 de la carretera N-330, de Alicante a Francia por Zaragoza.

Vista de la calle General Aranda (act. Pedrito Rico) con la señalética todavía del surtidor de CAMPSA, ya clausurado.

Durante décadas ambos surtidores fueron los puntos de venta de gasolina tanto para vehículos foráneos que transitaban por la “carretera general” como para el parque local de vehículos que fue creciendo lentamente de acuerdo a las circunstancias económicas del país y de Elda.

Durante 25 años, estos fueron los únicos puntos de venta de gasolina en Elda. La inauguración de la estación de servicio “Idella” en septiembre de 1959 vino a abrir una nueva etapa tanto en la motorización del parque de vehículos de Elda como en el modo de entender el repostar combustible en el coche.

Aquellos primigenios surtidores de gasolina pervivieron hasta los inicios de la década de los años setenta del siglo XX. En septiembre de 1972 se clausuró el surtidor situado en la Avenida de Chapí frente del edificio Monumental, permaneciendo allí hasta septiembre de 1977. Fecha en la que también fue retirado el existente al final de la calle Pedrito Rico.

Fernando Castro, último empleado que atendió el surtidor de gasolina situado en la confluencia de la calle Pedrito Rico, entonces general Aranda, con la calle Jardines

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir