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Un 3 de noviembre de 1899, hoy hace 118 años, finalizaba la primera huelga obrera de la historia de Elda. Desde aquel lejano penúltimo año del siglo XIX muchas han sido las huelgas y movilizaciones obreras desarrolladas en nuestra ciudad.

A lo largo del último lustro del siglo XIX muchos de los talleres de zapatos existentes en las calles de la villa de Elda se fueron transformando en grandes fábricas de zapatos situadas en la periferia del caserío urbano y en la que trabajaban una cada vez mayor cantidad de mano de obra de hombres, mujeres y niños. Fábricas como la de Silvestre Hernández (1895), Rafael Romero (1896), Constantino Bañón (1897), Vera Hermanos (1898) y otras menores daban trabajo a centenares de trabajadores, bien eldenses, bien venidos de poblaciones cercanas (Petrer, Sax o Monóvar). Trabajo no sujeto a ninguna regulación laboral y en el que no existía la jornada laboral, las vacaciones ni otros derechos asumidos hoy en día como irrenunciables.

Fue el día 26 de octubre de 1899, cuando ante los míseros salarios establecidos por los empresarios, la mayoría de las mujeres trabajadoras en las fábricas de calzado de Elda se declararon en huelga, exigiendo un aumento del jornal. Actitud de protesta y reivindicación seguida por gran parte de sus compañeros de trabajo. Huelga que durante siete días paralizó la casi totalidad actividad laboral en Elda, desarrollándose de forma pacífica, sin alteraciones del orden público.

Situación ante la cual el alcalde de Elda participa al gobierno civil de Alicante, quien da instrucciones al alcalde para que busque una solución al conflicto, mediando entre los fabricantes y los obreros, e impeliéndole al mantenimiento del orden a todo trance.

De aquella mediación de la alcaldía se alcanzó un acuerdo entre ambas partes que permitió que entre los días 3 y 4 de noviembre los trabajadores volvieran a sus puestos de trabajo, recuperando la normalidad laboral. Únicamente comentar que se practicó una sola detención, la de un obrero por instigar y alentar a sus compañeros a continuar la huelga no acudiendo a sus puestos de trabajo.

La falta de estudios históricos al respecto, así como la ausencia de la implantación del sindicalismo y de los partidos políticos de raíz obrera en el incipiente paisaje industrial eldense entre 1895 y 1910 no permite apuntar a si la primera huelga obrera de Elda y la actitud resistente de aquel trabajador detenido partieron de postulados anarquistas que, sin lugar a duda fueron los primeros en llegar y difundirse entre la clase obrera eldense, antes de la constitución, hacia 1910, de la agrupación socialista eldense.