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En ocasiones la historia está llena de casualidades y curiosidades. Una de ellas en lo tocante a Elda fue que los tres alcaldes que tuvimos, o mejor dicho los tres presidentes que tuvo el Consejo Municipal de Elda, tuvieron el mismo nombre: Manuel Bellot Orgilés (1936-1938), Manuel Vera Rico (1938-1939) y Manuel Alberola Castelló (1939).

Al igual que le había sucedido a Manuel Bellot a mediados de 1938, y a escasos meses de finalizar la guerra, Manuel Vera Rico cesó en su cargo de presidente del Consejo Municipal de Elda (act. Ayuntamiento), el 30 de enero de 1939, por su inmediata incorporación a filas al ser llamado su remplazo, dentro de lo que se llamaría “la Quinta del Biberón”, por ser reclutados por el ejército republicano todos los jóvenes nacidos en 1920 y 1921. Reunidos los consejeros municipales en sesión plenaria, fue elegido Manuel Alberola Castelló, con diez votos a favor, ninguno en contra y dos en blanco. Será Manuel Alberola quién ostentará la máxima magistratura municipal eldense hasta el final de la guerra, permaneciendo al frente del ayuntamiento hasta el día 29 de marzo cuando hizo entrega del poder municipal a las autoridades del bando vencedor; habiendo sido el único consejero municipal en permanecer en la casa consistorial los días 27 y 28 de marzo, ante la huida del resto de autoridades republicanas.

Sirvan estas líneas, al igual que ya hicimos en su momento con Manuel Bellot, para recuperar la memoria de aquellos eldenses que prestaron un servicio a nuestro pueblo en las horas mas difíciles de la historia reciente de España; y que los posteriores acontecimientos y el paso de la historia sepultaron su figura y recuerdo entre el olvido y la desmemoria.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

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