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Imagen de la calle Jardines.

Un 11 de febrero de 1975 y con casi un mes de retraso se inaugura la denominada “Variante de Elda” que venía a satisfacer la antigua demanda municipal para evitar que la carretera nacional N-330 atravesara la ciudad, convirtiendo a la calle Jardines y la avenida de Chapí en travesías con una cada vez mayor circulación de vehículos diarios. Automóviles y camiones que suponían un peligro para las personas, al tiempo que el tránsito por Elda ralentizaba considerablemente la fluida circulación por carretera.

A las 13:00 h. del martes 11 de febrero, a la altura del popular Reventón, junto al puesto de la Cruz Roja, los alcaldes de Elda, Antonio Porta Vera, y de Petrer, Pedro Herrero Herrero, recibieron a las autoridades civiles de la provincia encabezadas por don Benito Sáez González-Elipe, gobernador civil; Modesto Vigueras, subdirector general de planificación de Obras Públicas; Manuel Calduch, ingeniero jefe de la VI Jefatura Regional de Carreteras, junto a otras autoridades locales de ambos municipios y de la provincia. Tras la protocolaria inauguración toda la comitiva recorrió a pie los casi seis kilómetros del nuevo tramo de carretera, visitando con especial detenimiento el alto viaducto, de 155’30 metros de longitud, 23 metros de altura y 13 m. de ancho, construido sobre la rambla de Puça, donde fueron recibidos por gran número de vecinos de Petrer con grandes aplausos.

Según los datos, la ejecución de la “Variante de Elda”, trazada íntegramente por término municipal de Petrer, tuvo un coste de unos 80 millones de pesetas, a los que hay que añadir otros 12 mas en concepto de expropiaciones de terrenos.
Elda conseguía hacer realidad un sueño anhelado por sucesivos gobiernos municipales desde que el alcalde de Elda, Vicente Gil Navarro solicitara, por primera vez, al Ministerio de Fomento el desvío de la carretera “de Ocaña a Alicante” a su paso por el núcleo urbano.

Viaducto sobre la rambla de Puça (Petrer) |www.petreraldia.com

Desde la Edad Media cuando el “camino real de Valencia”, primero, y posteriormente la carretera “de Ocaña a Alicante”, conocida popularmente como la “carretera general”, pasará por Elda, a través de sucesivos trazados (Pedrito Rico-calle Nueva-calle Antonio Maura, primero y luego, por calle Jardines-avenida de Chapí), la ciudad dejaba de recibir la afluencia de un tráfico de personas, vehículos y mercancías que tanta prosperidad trajo a la ciudad. Aquel tan deseado anhelo municipal, no tardaría en trocarse altamente perjudicial para el desarrollo económico de la ciudad. La evolución y el potenciamiento del transporte por carretera favorecieron la creación de polígonos industriales junto a las principales vías de comunicación, quedando relegados a segundo planos aquellos otros alejados de las carreteras y autovías.

¡Paradojas de la Historia!