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“¡Iraaa, pero si te has quedao hecho un chulaín!”

El pajarico que vemos en la imagen es conocido con el nombre de gorrión en castellano general, pero en el habla tradicional de Elda lo denominamos chulaín. Hace tiempo que intuíamos que podría provenir del verbo valenciano xiular 'silbar', pronunciado a veces "xular" (la x corresponde al sonido de la ch castellana) más el sufijo -ín, castellanización del sufijo valenciano , que encontramos en la palabra teuladí (pronunciado muchas veces “teulaí”, 'gorrión' en valenciano, palabra derivada de teulada 'tejado'. Cuando leímos el libro del profesor Vicent Beltran i Calvo sobre el nombre de los pájaros en las comarcas valencianas del sur, nos llevamos la sorpresa de que había llegado a la misma conclusión.

Chulaín no parece una forma muy extendida, pues hasta ahora solo la he encontrado en Sax y la variante chulaino en la comarca valenciana de La Canal de Navarrés, pero castellanohablante. Por cierto, cabe decir que hemos encontrado ciertas similitudes entre el habla tradicional eldense y el habla de Anna y Enguera (La Canal de Navarrés), poblaciones que se incorporan al señorío del conde de Elda cuando los condados de Elda y Anna se unen en la figura de Joan Andreu Coloma IV conde de Elda por su matrimonio con la condesa de Anna, unión señorial desde el siglo XVII, que perduró hasta principios del XIX y seguramente permitió el trasvase de población.

Además del significado de gorrión, en Elda escuchamos la expresión “estar hecho un chulaín” para referirse a alguien que está “delgaíco”, bien por genética o por estar “desganao”.

Otra acepción de chulaín, escuchada en Elda similar al adjetivo castellano chulo, y así también podemos oír "ser un chulaín", pero en este caso es producto de la etimología popular o falsa etimología, pues chulo y chulaín, aunque parecidos fonéticamente, tienen origen distinto.

También hemos referenciado el término chulaín para denominar al pene infantil.

Como podemos observar, la palabra chulaín da mucho de sí en nuestra habla cagaldera.