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Se acabaron las novedades, con adaptaciones, estrenos y recuperaciones (1) y el Teatro de la Zarzuela de Madrid afronta los últimos meses de la temporada donde presentará dos obras maestras, como son El barberillo de Lavapiés (2) que en nueva producción se estrena este jueves 28, y Doña Francisquita, que llegará el 14 de mayo.

Aún siendo su título muy popular, es evidente que El barberillo de Lavapiés no es una zarzuela del repertorio habitual. Dificilmente se representa fuera de Madrid, siendo contadísimos los ayuntamientos que la solicitan, a agencias líricas o agrupaciones de aficionados, cuando programan alguna zarzuela. Su fantasía para banda sinfónica si que gozó de notable popularidad, la cual ha decaído en los últimos lustros, dada la renuncia casi generalizada a interpretar zarzuela y repertorio clásico, que se ha producido en este de tipo de agrupaciones musicales.

No obstante, El barberillo es muy apreciada por el público madrileño, y ello se evidencia con claridad al consultar como va la venta de entradas, y observar que los llenos absolutos presidirán todas las funciones programadas. La última el domingo 10 de abril. Resulta más que probable que cada día se agoten las localidades. No en balde el patio de butacas está todo vendido, excepto para la función de estreno que, con toda seguridad, se agotará en taquilla. Para un buen número de funciones están igualmente agotadas las entradas del primer piso, quedando muy pocas del segundo y existiendo mayor disponibilidad en el tercero o anfiteatro.

Sin duda, se repetirá la historia de cuando la obra se estrenó en 1874.

Y razones para este éxito de público, madrileño o no, las hay de sobra. Su propio argumento, centrado en el popular barrio de Lavapiés a finales del siglo XVIII. Sus protagonistas principales, tipos populares del Madrid de la época, como Lamparilla, el barbero polifacético "Ahora soy barbero y soy comadrón, y soy sacamuelas y soy sangrador... y no hay nadie triste en donde yo estoy... Yo soy músico y coplero y organista y sacristán, y en mi barrio no ha nacido otro yo para bailar. Yo hago pasos de comedia, se francés y se latín,...Lamparilla soy, Lamparilla fui, yo soy el barbero mejor de Madrid...". O Paloma, la costurera de rompe y rasga "Como nací en la calle de la Paloma, ese nombre me dieron de niña en broma. Y como vuelo alegre de calle en calle, el nombre de Paloma siguen hoy dándome...".

Ya en sus compases orquestales y primera intervención del coro Barbieri seduce, "engancha" como se dice ahora, provocando en el espectador una comunión perfecta al ver reflejada sobre el escenario una de las romerías más populares del Madrid goyesco, la de San Eugenio. Comunión que tiene como elemento básico una música sencilla pero alegre, arrebatadora, capaz de hacer bailar hasta a quienes ocupan las últimas filas de anfiteatro. Y es que las seguidillas, el fandango, la jota, las caleseras inundan el espacio.

Barbieri tiene la virtud de convertir lo sencillo en sublime.

Además en su argumento, con intrigas y conspiraciones políticas, se hallan algunos aspectos para los que parece no haber pasado el tiempo. Lapidaria en tal sentido es la frase que, casi al final de la obra, pronuncia Lamparilla: "¡Ay, señora, qué ilusión, creer qure porque ha cambiado el Secretario de Estado será feliz la nación! Aunque suban a millares a enmendar pasados yerros, siempre son los mismos perros con diferentes collares..."

En palabras del director musical de la producción que ahora se estrena, José Miguel Pérez Sierra (3) "... Barbieri como compositor es tan grande que con él me pasa como con Verdi y Puccini. La mejor de sus obras es la que estoy haciendo en ese momento. Todas tienen una categoría extraordinaria."

Que la partitura de El barberillo fuese obra de Barbieri ya suponía toda una garantía, la cual se vió reflejada la misma noche del estreno, acaecido el 19 de diciembre de 1874.

Según refiere Emilio García Carretero en el tomo I de su Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid "... Francisco Asenjo Barbieri, que escribió con ella una de las páginas más gloriosas de nuestro Teatro Lírico al dar a conocer su obra el 19 de diciembre de 1874, fecha que ha de escribirse con letras de oro en el Teatro de la Zarzuela."

Añade García Carretero que "El barberillo de Lavapiés fue recibida con júbilo unánime por todos: crítica, público, empresa, actores, vendedores y ... revendedores que hicieron su "agosto" en plenas navidades.... ya que si de la batuta del compositor hace brotar un caudal de frescas y bellas melodías, la inspirada pluma de Mariano de Larra escribe la que, sin duda, es su mejor obra y la que hace pase a la posteridad junto al inmortal maestro.... Con un caudal rebosante de público en todas las funciones, El barberillo ocupó la función de honor nada menos que hasta el 12 de febrero, algo muy difícil de conseguir en estos años."

Con todo fue un acierto programar su estreno para una fecha cercana a las navidades, por iniciativa de Luis Mariano de Larra, quien amenazó a la empresa en buscar otro teatro si no se atendía esta petición.

 

Segunda producción de la época actual

Dicho queda que el éxito de público está asegurado, y que El barberillo es una zarzuela muy apreciada por los madrileños. Sin embargo, su presencia en las temporadas del Teatro de la Zarzuela ha sido muy escasa.

Centrándonos únicamente a partir de 1956 -año en que asumió su propiedad la SGAE- tardó en llegar.

Parte de su partitura, solo por la orquesta, se pudo escuchar en marzo de 1966, gracias a una selección de baile protagonizada por la compañía de danza española de Mariemma (5).

Para ver una primera representación escénica hubo que esperar hasta 1973. Y a ciencia cierta que se recuperó el terreno perdido. Estuvo en cartel del 11 de enero al 4 de marzo. No se repuso hasta 1982, entre el 21 de enero y el 14 de febrero. Una nueva reposición llegó pronto, en enero de 1983, con funciones del 15 al 30 de enero (4).

Pero ya no se volvió a programar mientras el Teatro de la Zarzuela fue la sede madrileña de las temporadas de ópera.

El 3 de diciembre de 1993 se interpretó una amplia selección en concierto, junto a fragmentos de Los diamantes de la corona, Pan y toros y la Sinfonía sobre motivos de zarzuela que Barbieri compuso para la inauguración del propio Teatro de la Zarzuela. Con este concierto comenzaban las actividades con motivo del centenario de la muerte de Barbieri, acaecida el 19 de febrero de 1894.(4).

Un concierto similar se celebró en julio de 1994 en el Cuartel Conde Duque de Madrid, que fue ofrecido por Televisión Española.

Una vez retomado el objetivo principal del teatro, al abrirse el Real en octubre de 1997, ya en su primera temporada llegó El barberillo, en una producción modernizada que provocó diversidad de opiniones. Se repuso 8 años después y ahora llega con nuevos mimbres. La que se presenta este jueves es de estreno y por lo que se conoce no parece que vaya a resultar tan rompedora como la anterior. Este nuevo montaje mantiene la esencia de la época goyesca donde la obra se desarrolla. No se verá sobre el escenario al barbero Lamparilla vestido en vaqueros ni a Paloma casi con minifalda y rebeca de entretiempo, poniéndosela y quitándosela a cada momento, como ocurrió en 1998 y 2006.

Con todo Alfredo Sanzol, director de escena muy galardonado (6) ya avanzó en la rueda de prensa de presentación que tan solo ha acometido algunos retoques en los diálogos, que no afectarán lo más mínimo a su concepto original.

Es destacable, asimismo, que la coreografía se haya encomendado a Antonio Ruz (7), uno de los creadores más destacados surgidos en España en la época actual. En esta zarzuela la danza es esencial.

 

Lamparilla soy, Lamparilla fui

¿El barbero Lamparilla es tenor cómico, tenor o barítono? De todo hay.

En esta nueva producción son dos los barítonos que se reparten las 14 funciones. El gallego Borja Quiza y el madrileño David Oller.

En el estreno de la obra fue un tenor, de los llamados cómico, quien dió a conocer al inquieto Lamparilla. Pero no siempre ha sido o es así. En la discografía existente, las dos versiones más antiguas, 1955 y 1956 y en una selección de un concierto con motivo del centenario de la muerte de Barbieri, de 1994, editado en disco, presentan a un tenor cómico. En las dos grabaciones posteriores, 1969 y 1994, es un barítono.

La verdad es que las exigencias vocales impuestas al de Lavapiés son bastante salvables, de ahí que se adapten a una u otra voz sin problemas. Quizá el barítono encuentre alguna dificultad en las notas más agudas, pero por lo general suelen salvar la situación felizmente con sus recursos actorales.

Y es que en las representaciones escénicas, siempre se intenta que Lamparilla sea un cantante con grandes dotes de actor. De no ser así, el protagonista puede fracasar en el intento. Sea tenor o barítono.

Y en las producciones del Teatro de la Zarzuela antes citadas (4) encontramos de todo. Por ejemplo en la de 1973 se alternaron el barítono Luis Villarejo y el tenor Enrique del Portal.

En la de 1982 encontramos al tenor Jesús Castejón, quien repitió, algo más mayorcito, en los años 1998 y 2006.

De la producción de 1983 no cita nombres de intérpretes la obra de Emilio García Carretero.

Fuera del Teatro de la Zarzuela en las escasas veces que he tenido la oportunidad de disfrutar de esta obra genial ha habido de todo.

Cuando la Compañía Lírica Española de Antonio Amengual la representó aquí en mi pueblo, Petrer, en 1991, fue el alcoyano Mario Ferrer, más actor que cantante, a quien el Lamparilla le venía como anillo al dedo.

Cuatro años después la volví a ver en Madrid, en las temporadas veraniegas del Centro Cultural de la Villa, de nuevo con Mario Ferrer.

En fecha más reciente, enero de 2014, vi una representación en el Teatro Chapí de Villena, esta vez con el tenor Enrique R. (Ruiz) del Portal.

Historias aparte todos los intérpretes de la producción que se estrena ahora en La Zarzuela, con dos repartos alternativos, están muy ilusionados con el trabajo que vienen realizando, convencidos de que el éxito les acompañará. Así quedó bien constatado en la rueda de prensa de presentación, donde estuvieron casi todos.

El barítono Borja Quiza destacó la labor de los dos directores, el escénico y el musical, calificándola de magnífica."Son la pieza fundamental y se han preocupado al máximo de recuperar los sentimientos y las emociones que Barbieri depositó en esta zarzuela. Está tan bien hecho este Barberillo que no debería perdérselo nadie".

Y de que están convencidos que el éxito les acompañará, no hay la menor duda. El del público ya está asegurado. Y creo que el artístico también. El barberillo de Lavapiés, estrenada el 19 de diciembre de 1874 (8) como el algodón, no engaña.

 

Emisión en directo por internet

Quienes no puedan, o podamos, verla sobre el terreno, tendremos la oportunidad de disfrutarla por medio de la pequeña pantalla, pues el teatro la emitirá por facebook el viernes 8 de abril, a las 20 horas. Después quedará en la red, como están las otras producciones de esta temporada y la que cerró la anterior.

 

Discografía.

Aun no siendo muy amplia, la discografía de El barberillo de Lavapiés supera a muchos otros títulos de los más populares del género.

De sus cuatro versiones la soprano Dolores Pérez Cayuela participa en dos, dándose la curiosa circunstancia de hacerlo en papeles distintos.

En la que grabó en 1956 es la protagonista principal, Paloma, mientras que en la de 1969 encarna a La marquesita.

Otro hecho descatable es que las tres primeras grabaciones existentes se realizaron para una plantilla orquestal reducida en los instrumentos de viento madera. Reducción realizada en 1929, debido a la crisis que atravesaban las orquestas de los teatros líricos, y que fue la que solía interpretarse por las compañías para reducir costes. La ágil orquestación original, ha sido recuperada merced a la edición crítica de Maria Encina Cortizo Rodríguez y Ramón Sobrino Sánchez, catedráticos de musicología de la Universidad de Oviedo, según ellos mismos explican en el libreto de la grabación discográfica de 1994 y en el Diccionario de la Zarzuela España e Hispanoamérica.

Edición que se empleó, asimismo, en las producciones del Teatro de la Zarzuela de 1998 y 2006.

 

Sello Columbia. 1955.

Teresa Berganza, Ana María Olaria, Gerardo Monreal, Carlos Munguía, José María Maiza.

Coro de Cámara del Orfeón Donostiarra. Director Juan Gorostidi.

Orquesta Sinfónica. Director Ataulfo Argenta.

Esta versión cuenta con algunos cortes en sus partes corales, tales como la escena inicial del acto segundo y el final de la obra.

El papel de Lamparilla lo interpreta el tenor cómico Gerardo Monreal.

 

Sello Montilla. 1956.

Dolores Pérez, Isabel Garcisanz, Santiago Ramalle, Tino Moro, Ramón Alonso.

Coro de Radio Nacional de España.

Orquesta de Cámara de Madrid. Director Enrique Navarro.

Tampoco está íntegra esta versión, con dos cortes importantes. Uno en la parte central del primer terceto y el otro en el final del primer acto, todo cuanto vine tras la jota de los estudiantes.

Otro tenor cómico, Santiago Ramalle, es el Lamparilla en esta versión.

 

Sello EMI. 1969.

Mari Carmen Ramírez, Dolores Pérez, Luis Sagi Vela, Francisco Saura, Ramón Alonso.

Coro Cantores de Madrid. Director José Perera.

Orquesta Lírica Española. Director Federico Moreno Torroba.

Para esta grabación realizada como banda sonora para una de las películas de TVE, que no se llegó a filmar, se eligio como Lamparilla al barítono Luis Sagi Vela.

 

Sello Philips-Polygram Ibérica 1968.

Antología de la Zarzuela.

Coro de la RTV Española. Director Alberto Blancafort.

Orquesta Sinfónica de la RTV. Director Igor Markievitch.

Selección que recoge un total de 19 fragmentos de 13 zarzuelas entre los que se incluyen 4 de El Barberillo, interpretados por Alicia de la Victoria, Carlo del Monte y José Antonio Viñé

 

Sello rtve Música. 1994.

Homenaje a Francisco Asenjo Barbieri.

Inmaculada Egido, Jesús Castejón, María José Martos, Maria de las Mercedes García, Francisco Javier Santiago.

Coro de Radiotelevisión Española. Director Alberto Blancafort.

Banda Sinfóonica Municipal de Madrid y

Orquesta Sinfónica de Radiotelevisión Española. Director Enrique García Asensio.

Grabación realizada en estudio, entre el 4 y 18 de julio de 1994, cuyo programa fue interpretado por los mismos protagonistas, en concierto, en el Cuartel Conde Duque de Madrid, con motivo del centenario de la muerte de Barbieri.

Incluye una amplia selección -más de 37 minutos- de nueve fragmentos de El barberillo de Lavapiés, cinco de Pan y toros y uno de Jugar con fuego y Los diamantes de la corona.

Como gran novedad, y creo que será la primera vez que se ha registrado en disco, presenta la Sinfonía sobre motivos de zarzuela, que Barbieri compuso para el día de la inauguración del Teatro de la Zarzuela de Madrid, en 1856.

 

Sello Auvidís Valois. 1995

Lola Casariego, María Bayo, Manuel Lanza, Juan Pons, José Antonio Sempere.

Coros Polifónico Universitario de La Laguna y Reyes Bartet del Puerto de la Cruz.

Director Alfonso López Raymond.

Orquesta Sinfónica de Tenerife. Director Víctor Pablo Pérez.

De las cuatro versiones es la única íntegra, incluyendo el breve intermedio orquestal del tercer acto, ausente en todas las grabaciones anteriores.

Aquí el Lamparilla es barítono, Manuel Lanza.

 

1*

La temporada se inició en octubre con una adaptación de Katiuska, a la que se le suprimieron casi todos sus diálogos, e incluso tres personajes actorales de los llamados secundarios, aunque uno de ellos, el Conde Iván, no lo es tanto.

Como estreno en este teatro se presentó la ópera La casa de Bernarda Alba, con éxito rotundo.

Y como recuperaciones la zarzuela María del Pilar, en versión de concierto, cuya música impactó por su belleza, y la ópera cómica (zarzuela para entendernos) El sueño de una noche de verano, con un libreto renovado en su totalidad, cambio de época y críticas muy desfavorables en los medios especializados.

 

2*

El barberillo de Lavapiés, con música de Francisco Asenjo Barbieri y libreto de Luis Mariano de Larra se estrenó el 19 de diciembre de 1874 en el Teatro de la Zarzuela de Madrid.

Barbieri está considerado como uno de los "padres de la zarzuela moderna", y el impulsor principal de la construcción de este teatro, en 1856, junto al compositor Joaquín Gaztambide, el libretista Luis Olona y el barítono Francisco Salas.

Nació 1823 en Madrid, donde murió en 1894.

Luis Mariano de Larra, escritor e hijo de Mariano José de Larra -personaje destacado de las letras y la política en la España del primer tercio del siglo XIX- nació y murió en Madrid, 1830-1901.

Autor de un buen número de obras teatrales, a la zarzuela se asomó de forma ocasional, y solo en los primeros años de implantación del género. Escribió libretos para los mejores compositores: Cristóbal Oudrid, Joaquín Gaztambide, Emilio Arrieta, José Rogel, Pere Miquel Marqués y Barbieri.

 

3*

José Miguel Pérez Sierra. Madrid 1981.

Declaraciones realizadas en la rueda de prensa de presentación celebrada en el ambigú del Teatro de la Zarzuela.

Como director musical desarrolla una amplia labor en el terreno de la ópera.

Tras las representaciones madrileñas, le esperan compromisos en las óperas de Massy y Metz (Francia), Santiago de Chile y Catania (Italia).

 

4*

Datos extraidos de Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid. Tomo III 1956-2006 de Emilio García Carretero. Fundación de la Zarzuela Española. Madrid 2005.

 

5*

Mariemma. Íscar (Valladolid) 10-1-1917-Madrid 19-6-2008.

Guillermina Teodosia Martínez Cabrejas (Mariemma) fue una bailarina y coreógrafa de danza española.

Su carrera se inició en París donde emigró cuando contaba dos años con su familia.

Recibió las más altas distinciones que una artista pueda desear, tanto de ámbito nacional como internacional.

 

6*

Alfredo Sanzol. Pamplona 1972.

Autor y director teatral.

Por vez primera en su trayectoria artística está al frente de una zarzuela, si bien en este mismo teatro dirigió la opereta 24 horas mintiendo en una versión excepcional, que cerró la temporada 2017-2018.

Entre los numerosos galardones obtenidos a lo largo de su carrera destacan el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2017, el Premio Valle Inclán de Teatro 2018, o los tres Premios Max años 2011, 2012 y 2013.

 

7*

Antonio Ruz. Córdoba 1976.

Bailarín y coreógrafo. En 2018 obtuvo el Premio Nacional de Danza, categoría de creación, que concede el Ministerio de Educación Cultura y Deporte, pro unanimidad del jurado.

 

8*

Como suele ocurrir tantas veces en la historiografía zarzuelística no hay acuerdo en el día concreto del estreno. Aunque en este caso la variación o confusión es solo por un día.

Así por ejemplo el Diccionario de la Zarzuela España e Hispanoamérica y el libreto editado por el Teatro de la Zarzuela en 1998, en su página 3, coinciden datándolo el día 18, así como otras fuentes que no es preciso citar.

Sin embargo, en este mismo libreto, el artículo firmado por María Encina Cortizo y Ramón Sobrino, página 23, dice "En la partitura manuscrita autógrafa del Conservatorio de Madrid lo indica, añadiendo además: "Estrenada con gran éxito ... en la noche del 19 de diciembre de 1874. F.A.B. (rubricado"." Queda bien claro que fue el 19 -uno de las fechas exigidos por Larra- pues la partitura citada lleva las iniciales de su autor Francisco Asenjo Barbieri. Esta misma fecha es la que aparece en la Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid, de Emilio García Carretero.

 

Con datos extraidos de las publicaciones citadas y discografía y archivo del autor.

 

Comentarios  

0 #1 Elías 29-03-2019 16:30
Me llegan noticias, a través de un buen amigo madrileño, musicólogo para más señas, que estuvo anoche en el estreno. Apoteosis de esta nueva producción de El barberillo, cumpliéndose las previsiones.
Coincide plenamente con él el crítico y musicólogo Alberto González Lapuente, cuya crítica ya ha publicado el diario ABC.
A todo esto a las 4 de la tarde de hoy, viernes, quedan 22 entradas para la función de esta noche, 9 para la de mañana y 24 para el domingo.
Sin duda éxito artístico y de público. Como era de esperar.

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Acerca del autor

Autor: Elías Bernabé Pérez

Mis recuerdos más remotos que me atrajeron a la zarzuela me trasladan a sesenta años atrás. Primero escuchando los fragmentos que sonaban con frecuencia en la radio. También gracias a las fantasías, preludios e intermedios que interpretaban las bandas de música en los conciertos de las fiestas de octubre de Petrer. El templete donde actuaban estaba justo ante la fachada de mi casa.

Lo que más me gustaba de la Semana Santa es que en la radio solo se emitía música clásica. El viernes y sábado santo las emisoras enmudecían.

Lo más intenso vino en la época dorada del tocadiscos. Lo compró mi abuelo materno en 1963. La primera zarzuela que entró en casa fue Doña Francisquita con Kraus y Olaria. Es una grabación incompleta, pero suficiente para que me la aprendiese de memoria. Mi abuelo estaba impedido y era yo quien la ponía todos los mediodías y noches durante dos semanas consecutivas. A los quince días compramos un segundo disco: La generala, de nuevo con Kraus y Olaria. Y ya fuimos alternando. Después vino Maruxa. Y yo con solo 13 años me entusiasmé con ella y también la aprendí. Sí, digo bien. ¡A mis 13 años ya me encantaba Maruxa!

Ahí comenzó todo y ya no he parado. Siempre como aficionado.

Como le dice un padre a su hijo al final del documental de TVE sobre zarzuela La romanza de Madrid, de 1988, “Te acompañarán toda tu vida, porque son inmortales”.

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