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El martes de la semana próxima, día 12, por vez primera en su larga historia se podrá ver una zarzuela en directo en cines y auditorios.

Doña Francisquita, una de las obras más elogiadas por todos quienes entienden de esto, se representa en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, desde este domingo día 10, y la función del martes llegará a auditorios, teatros y salas culturales de más de 100 municipios de España y otros países.

Entre ellos está el de ADOC en Elda, y los Cines Yelmo de Petrer. Otras poblaciones cercanas que se han sumado a la oferta liceísta son Aspe, en su Teatro Wagner, y Villena, en su Casa de Cultura.

Cuando más caldeado está el ambiente independista en Barcelona, y por extensión en toda Cataluña, llega al Gran Teatre del Liceu una de las zarzuelas grandes más madrileñista y, por extensión,  españolista.

Es Doña Francisquita la única zarzuela que suele programarse, de vez en cuando, en el teatro de las ramblas barcelonesas, y en esta cuarta producción desde que acabó la guerra española, subirá a su escenario este domingo, justo en día de elecciones generales en toda España.

El propio director artístico del Liceu, Víctor García de Gomar, que accedió al cargo a principios de este año, en la rueda de prensa de presentación del martes día 29 de octubre, reconoció que quizá no sea este el momento político más adecuado para  programar esta zarzuela, cuya interpretación será toda en castellano.

Coincidir con todo esto -las algaradas urbanas y los comicios el día de estreno- ha sido casual, sin duda, pues las programaciones de los teatros de ópera se concretan como mínimo con dos años de antelación.

Hay que añadir que la producción que se presenta, procedente del Teatro de la Zarzuela de Madrid, fue muy protestada durante las representaciones de mayo y junio últimos, al haberse suprimido los diálogos, siendo sustituidos por los textos creados para un actor, que sobre el escenario hace las veces de director.

En la rueda de prensa del martes 29 de octubre, en ausencia del director de escena, Lluis Pasqual, compareció su ayudante, Leo Castaldi, quien confía que en el Liceo no se producirán las protestas e incidentes de Madrid, los cuales, en su opinión, estuvieron ocasionados por los "puristas" de la zarzuela.

Esto de calificar de "puristas" a quienes muestran su disconformidad con los destrozos que, ya hace algunos años, vienen siendo habituales en el mundo de la ópera y la zarzuela, se ha convertido en una excusa tópica, cuando se carece de otras razones o justificaciones de peso donde apoyarse.

Como bien dice José María Izurzun en beckmesser.com "Quien vaya al teatro sin conocer la trama lo tiene muy difícil para conocer el argumento". Al teatro o al cine.

Las críticas de prensa y los comentarios en las redes sociales fueron mayormente negativas, y quienes pululan por "la nube", es decir, los puristas, no suelen ser únicamente quienes peinamos canas. (1*)

En esta adaptación del director catalán Lluis Pasqual, el primer acto sitúa la acción allá por los años treinta del siglo pasado. Se va a proceder a realizar una grabación discográfica, solo con los cantables. Los diálogos se suprimen pues los discos se comercializarán por toda Europa. Para ello se crea la figura de un actor -inexistente en la obra original- quien ejerce de director de la grabación. Su presencia continuada sobre el escenario puede resultar hasta molesta.

En el segundo acto, que se sitúa a mediados los años sesenta, el actor sigue pululando. Ahora dirige la grabación de un programa para televisión. Y como en el medio televisivo también hay que ahorrar espacio, se siguen eliminando los diálogos.

Ya por último el tercer acto se desarrolla en el teatro, en época actual, durante el ensayo general de la obra. En él se muestran escenas de la película del año 1934, ahora restaurada, sobre la cual nos ocupamos más adelante.

Una lástima que con tan buenas producciones zarzuelísticas que se han visto en el Teatro de la Zarzuela, -por ejemplo, La tabernera del puerto de la semana pasada en el Palau de les Arts de Valencia- tenga que ser este producto, adulterado, el primero que se muestre en salas.

A la zarzuela española, como género lírico-teatral, se le ha hecho mucho daño desde sus propios orígenes. Quienes han debido velar y dignificarla la han perjudicado en muchas ocasiones, y ahora, cuando se han cumplido 170 de su etapa moderna, se la sigue dañando, en aras de una "frescura" y "limpieza de caspa" que en la mayoría de las ocasiones no necesita. La mayoría de las veces es peor el remedio que la enfermedad.

 

La única zarzuela que se programa en el Liceu en muchos años

Doña Francisquita es la única zarzuela que programa el Liceu de Barcelona de vez en cuando. Quizá por ser obra musical de un compositor catalán, Amadeo Vives, nacido en la pequeña villa de Collbató, sita en la montaña de Montserrat.

Como ya ocurrió meses atrás en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, todas las funciones estarán dedicadas a la memoria de Alfredo Kraus, al haberse cumplido hace escasas semanas 20 años de su fallecimiento. Precisamente Kraus la representó en el Liceu en junio de 1988, junto a la excelente soprano valenciana Enedina Lloris.  Esta producción se emitió por Televisión Española, lo cual constituye un tesoro impagable para todo aquel que disponga de una copia. Tanto por sus intérpretes, como por su magnífica producción escénica, a la que solo le faltó que cuando Aurora la Beltrana irrumpe sobre el escenario para cantar aquello de Soy madrileña, la calesa donde montó hubiera ido tirada de un caballo.

Desde entonces a ahora otra producción posterior del Teatro de la Zarzuela visitó el coliseo de las ramblas en 2010. También se pudo ver por televisión, a través de TV3, y en la playa barcelonesa -El Liceu a la platga- merced a la instalación de una gran pantalla. Esta vez el elenco de protagonistas fue igualmente de primera fila: Mariola Cantarero, José Bros, Milagros Martín, Enrique Baquerizo y el crevillentino Arturo Pastor. En el apartado escénico resultó muy inferior a la de 1988, con un vestuario poco acorde y ridiculizando al personaje de Don Matías.

Y la que ahora llega a cines y auditorios mostrará ante propios y extraños  algo que nada tiene que ver con la belleza, originalidad y razón de ser de la zarzuela española, y de uno de sus títulos cimeros al que se le han hurtado algunas de sus escenas más espectaculares.

En el aspecto artístico de cantantes, coro y orquesta sí que rayará a un gran nivel, dejando constancia de la enorme calidad de la partitura de Amadeu Vives.

Con anterioridad a la producción de 1988, y desde que acabó la guerra, tan solo se programó la temporada 1971-72, en cuatro funciones protagonizadas por Angeles Chamorro y Pedro Lavirgen, en los papeles estelares.

Hubo una sola función, de carácter extraordinario, el 11 de enero de 1975, en homenaje a los padres de Plácido Domingo, quienes actuaron en los roles de Aurora la Beltrana y Don Matías, con el tenor eldense Evelio Esteve y Angeles Chamorro, como Fernando y Francisquita.

Que el Liceu programe de vez en cuando Doña Francisquita, sea o no de compositor catalán, obedece a que es una obra equiparable a cualquier ópera de las que llenan las carteleras de los teatros cada temporada.

Por ello es una verdadera pena que, ahora que se ofrece por vez primera en abierto, "...la obra maestra absoluta de Amadeu Vives...", no se muestre al mundo la belleza de escenas tan espectaculares como el Canto a la Juventud, con su pasacalles previo acompañando a toda la comitiva de la boda que se celebra en esos momentos. Así, por ejemplo, cuando Fernando diga "Ya llega el cortejo de la boda", no habrá cortejo, ni novios, ni padrinos, ni monaguillos... Y en la escena final del primer acto, con la irrrupción de Aurora La Beltrana con su entrañable "Soy madrileña", cuando el coro exclame "¡una calesa!", el carruaje no aparecerá por lado alguno.

Para paliar todas las carencias de esta producción, cuya "frescura" consiste en suprimir sus diálogos, aparece ya casi al final la solista de castañuelas Lucero Tena. Quiérase o no un lujo de pegado postizo, pues a fin de cuentas, tras protagonizar ella el fandango, lo repite el cuerpo de baile.

"Una visión fresca"

He repetido la palabra "frescura" porque me choca el enunciado que publica la página web del propio Teatre del Liceu, al citar de obra maestra absoluta Doña Francisquita, y a renglón seguido decir que el director de escena cambia los diálogos hablados para ofrecer "una visión fresca...":

"La obra maestra absoluta de Amadeu Vives regresa al Gran Teatre del Liceu con la puesta en escena de Lluis Pasqual, que cambia los diálogos hablados para ofrecer una visión fresca de la zarzuela del maestro de Collbató.(...)

(...) Un nuevo modo de acercarse al género grande de la mano de un equipo artístico simplemente extraordinario."

Leído esto, no es muy entendible que una "obra maestra absoluta" precise ofrecer una "visión fresca". Pero cuando la has visto no encuentras la frescura por lado alguno. Y es que esa visión la despoja de casi todos los valores que la hacen ser eso: "obra maestra absoluta".

Musicalmente la cosa ya cambia, porque afortunadamente nadie se ha atrevido a tocar una sola nota.

Lo de "equipo artístico simplemente extraordinario", no cabe la menor duda de que es así.  Con doble reparto para los dos protagonistas principales. María José Moreno y Elena Sancho Pegg, serán Francisquita, con Celso Albelo e Israel Lozano como Fernando. El resto del elenco será el mismo para las seis funciones. Todo un lujo que Cardona lo encarne Alejandro del Cerro, mientras que Ana Ibarra ya bordó su papel de La Beltrana en las representaciones del Teatro de la Zarzuela. Junto a  ella solo repite María José Suárez. Completan el septeto principal Miguel Sola e Isaac Galán.

 

La película de 1934 restaurada

La primera de las dos películas que sobre Doña Francisquita se filmaron en España, la de 1934, una vez restaurada por la Filmoteca Nacional, fue presentada el jueves de la semana pasada, día 31 de octubre, en el Cine Doré de Madrid.  Todo un acontecimiento que viene a coincidir casi con las representaciones del Liceo barcelonés.

La película que estaba desaparecida se recuperó en 1992, al encontrarse un negativo de imagen y sonido en los fondos de la Cinémathèque Française de París, que resultó ser la Francisquita de 1934.

Resulta muy interesante todo lo acontecido en torno a esta primera película sobre la zarzuela de Amadeo Vives, cuyo hijo José Vives Giner para su realización jugó un papel importantísimo ante un grupo de exiliados judíos alemanes, que llegaron a la España republicana huyendo del nazismo, y fueron los artífices principales del film. Establecidos en Barcelona crearon su propia productora cinematográfica.

El libreto editado por el Teatro de la Zarzuela de Madrid, con motivo del estreno de la producción que ahora llega al Liceo de Barcelona, incluye dos artículos muy ilustrativos, referentes a la película ahora restaurada, firmados por el musicólogo Enrique Mejías García, del departamento de documentación y archivo de la SGAE y por Víctor Pagán, filólogo editor de textos del Teatro de la Zarzuela.

Guillermo Fernández-Shaw, coautor del libreto junto a Federico Romero, deja bien patente en sus memorias la disconformidad de ambos con la adaptación que se realizó para la película. Tanto fue así que, según afirma en el libro, no quiso verla en el cine. Si ambos libretistas vieran lo que ha hecho ahora Lluis Pascual, con el beneplácito de la dirección del Teatro de la Zarzuela, y es de suponer que de los propios herederos de los autores, se volvian a la tumba del disgusto.

Las aportaciones musicales que se añadieron en la película  a la partitura original fueron obra del compositor austriaco Jean Gilbert, con quien Romero y Fernández-Shaw colaboraron en varias ocasiones.

Del reparto que había estrenado la zarzuela el 17 de octubre de 1923 en el Teatro Apolo de Madrid, solo intervino en la película Antonio Palacios, encarnando al joven Cardona, el amigo inseparable de Fernando.

En lugar de un tenor o cantante de verdad para el papel del joven pretendido por Francisquita, se prefirió a un actor, tipo galán, el portorriqueño Fernando Cortés. Junto a él Raquel Rodrigo, Antonio Palacios, Matilde Vázquez, Manuel  Vico, Antonia Arévalo  y Félix de Pomés, encabezaron el reparto, bajo la dirección del alemán de origen judío Hans Behrendt. Una vez acabada la guerra española, y ante la inseguridad que le suponía el régimen franquista, pasó a Francia, donde fue apresado por los alemanes en 1942, siendo una de las múltiples víctimas del campo de exterminio nazi de Auschwitz.

 

Los mismos precios que la ópera

Los precios que rigen el el Liceu para presenciar esta Francisquita son idénticos a los de cualquier ópera de la temporada.

El abanico es amplio, pues hay localidades a 216 euros, 184, 156, 100, 75, 57´50, 35 y 15.

Esta misma producción en el Teatro de la Zarzuela se vio por 44 euros la entrada más cara, descendiendo a 42, 36, 30, 24, 20, 18, 9 y 5 euros. Los menores de 35 y a partir de 65 años la pueden adquirir a mitad de precio.

Esta tarifa es la habitual en el teatro madrileño.

ADOC, la Asociación de Ópera y Conciertos de Elda, para la retransmisión del martes, ha fijado un precio de 12 euros y 10 para sus socios.

 

Discografía.

Doña Francisquita es una de las zarzuelas que más ha visitado los estudios de grabación. Diez versiones en total, desde el primer registro de la obra casi completa, del año 1930, a las dos que se publicaron en 1994.

Dado que en la documentación existente, incluso en alguna de las carpetas de las mismas grabaciones, no aparecen los repartos completos citamos solamente los nombres de los cuatro intérpretes principales: Francisquita, Fernando, Cardona y Aurora.

  1. Sello Columbia.

Felisa Herrero, Emilio Vendrell, Antonio Palacios, Selica Pérez Carpio.

Coro y Orquesta Sinfónica Columbia. Director Daniel Montorio.

  1. Sello Regal. Grabación original en un solo disco LP.

Lolita Torrentó, Pablo Civil, Rosario Gómez, Enrique Tarín.

Coro de las FAD de Barcelona y Orquesta Sinfónica Española.

  1. Sello Columbia-Alhambra.

María de los Angeles Morales, Carlos Munguía, Julio Uribe, Ana María Iriarte.

Orfeón Donostiarra. Director Juan Gorostidi. Gran Orquesta Sinfónica. Director Ataulfo Argenta.

  1. Sello Montilla-Zafiro. Grabación original en un solo disco LP.

Ana María Olaria, Alfredo Kraus, Santiago Ramalle, Dolores Pérez.

Coro de Radio Nacional de España. Orquesta de Cámara de Madrid. Director Daniel Montorio.

  1. Sello Hispavox.

Teresa Tourné, Pedro Lavirgen, Segundo García, Maria Reyes Gabriel.

Coro Cantores de Madrid. Director José Perera.

Orquesta de  Conciertos de Madrid. Director Pablo Sorozábal.

  1. Sello Alhambra.

Maria Rosa del Campo, Jaime Aragall, Julián Molina, Norma Lerer.

Coro Cantores de Madrid. Director José Perera.

Orquesta Filarmonía de España. Director Lamberto Gardelli.

  1. Sello Carillón.

Angeles Chamorro, Alfredo Kraus, Enrique del Portal, Dolores Pérez.

Coro Cantores de Madrid. Director José Perera.

Orquesta Manuel de Falla. Director Enrique García Asensio.

  1. Sello Auvidís-Valois.

Maria Bayo, Alfredo Kraus, Santiago Sánchez Jericó, Raquel Pierotti.

Coro Universitario de La Laguna.

Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Director Víctor Pablo Pérez.

  1. Sello Sony.

Ainhoa Arteta, Plácido Domingo, Enrique Ruiz del Portal, Linda Mirabal.

Coro del Gran Teatro de Córdoba.

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Director Miguel Roa.

  1. Grabación en directo desde el Teatro Capitole de Toulouse (Francia)

Ruth Rosique, Ismael Jordi, Vicenç Esteve, Milagros Martín.

Coro y Orquesta del Teatro Capitole de Toulouse. Director Miquel Ortega.

 

Filmografía.

  1. Director Hans Behrendt. Ibérica Films.

Raquel Rodrigo, Fernando Cortés, Antonio Palacios, Matilde Vázquez, Manuel Vico y Antonia Arévalo.

  1. Director Ladislao Vajda. Producciones Benito Perojo.

Película con cantables en play-back interpretados por:

Marimí del Pozo, Esteban Leoz y Dolores Pérez.

Como actores intervienen Mirta Legrand, Armando Calvo, Antonio Casal, Emma Penella, José Isbert, Manolo Morán, Julia Lajos y José Tordesillas.

 

1*

Titulares y textos de algunos medios, referidos al estreno en el Teatro de la Zarzuela.

Shangay.com. 15-5-2019. Nacho Fresno:

Una Doña Francisquita en honor a Lucero Tena (en la que no se entiende nada).

"... No se entiende como un hombre de teatro se carga todo el primer acto de esta joya de nuestra lírica, de la zarzuela grande, para meter un texto lleno de tópicos y añadir el innecesario personaje del narrador... para que no se entienda nada de lo que ocurre en escena...".

El mundo. 15-5-2019. Tomás Marco:

La "Doña Francisquita" de Lluis Pasqual un salto feliz en el tiempo.

"Los pros y los contras lo debe analizar el público que en el estreno aplaudió la aparición del equipo escénico con algunas protestas minoritarias pero perceptibles".

La razón. 16-5-2019. Gonzalo Alonso:

Una inquietante y sugerente "Doña Francisquita".

El país. 16.5-2019.  Jorge Fernández Guerra:

"Doña Francisquita" otra vez será.

Codalario.com. 16-5-2019. Raul Chamorro Mena:

Desnaturalización de una de las obras cumbre de la zarzuela.

Madridiario.com. 16-5-2019. Antonio Castro:

"...quien no conozca la obra no se enterará de nada.".

Zarzuelerías.blogspot.com. 17-5-2019.  El Hernando:

Buscando a Doña Francisquita.

Culturamas. 21-5-2019. Luis Alberto Comino:

Doña Francisquita un "desmontaje fallido".

El español. 26-5-2019. Daniel Besteiro.

"La cólera más absoluta se apoderó de un buen número de espectadores que el pasado domingo acudieron a ver Doña Francisquita, un título señero."

Opera Actual. Número 225. Junio 2019. Isabel Imaz:

Francisquita desconcertante.

 

Algunos comentarios de youtube.

No sale muy bien parada esta producción de Doña Francisquita, en los 29 comentarios que se insertaron a raiz de haberse emitido por internet desde el Teatro de la Zarzuela. Comentarios expuestos durante los dos o tres días posteriores a la emisión.

Tan solo dos personas aceptaron de forma positiva lo visto.

Del resto, mayoría inmensa, extraemos los siguientes:

"Violada por la manada". "Vomitiva la puesta en escena". "Castrada". "Un horror.Para el circo no quedaría mal". "Agresión". "¡De traca!". "Tristemente degenerada. Una payasada. Que pase a la antología del despropósito y la vulgaridad". "Enmendarle la plana a los autores es una gran falta de respeto. A ellos y al público".

 

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Acerca del autor

Autor: Elías Bernabé Pérez

Mis recuerdos más remotos que me atrajeron a la zarzuela me trasladan a sesenta años atrás. Primero escuchando los fragmentos que sonaban con frecuencia en la radio. También gracias a las fantasías, preludios e intermedios que interpretaban las bandas de música en los conciertos de las fiestas de octubre de Petrer. El templete donde actuaban estaba justo ante la fachada de mi casa.

Lo que más me gustaba de la Semana Santa es que en la radio solo se emitía música clásica. El viernes y sábado santo las emisoras enmudecían.

Lo más intenso vino en la época dorada del tocadiscos. Lo compró mi abuelo materno en 1963. La primera zarzuela que entró en casa fue Doña Francisquita con Kraus y Olaria. Es una grabación incompleta, pero suficiente para que me la aprendiese de memoria. Mi abuelo estaba impedido y era yo quien la ponía todos los mediodías y noches durante dos semanas consecutivas. A los quince días compramos un segundo disco: La generala, de nuevo con Kraus y Olaria. Y ya fuimos alternando. Después vino Maruxa. Y yo con solo 13 años me entusiasmé con ella y también la aprendí. Sí, digo bien. ¡A mis 13 años ya me encantaba Maruxa!

Ahí comenzó todo y ya no he parado. Siempre como aficionado.

Como le dice un padre a su hijo al final del documental de TVE sobre zarzuela La romanza de Madrid, de 1988, “Te acompañarán toda tu vida, porque son inmortales”.

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