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Fiel a su cita anual, la Agrupación Lírica Ciudad de Elda presenta una nueva producción el sábado próximo, 30 de noviembre, en el Teatro Castelar, de Elda. Y fiel al empeño de su director, Paco Martínez Olcina, (1) lo hace presentando uno de los títulos olvidados y desconocidos de la lírica española, la opereta-zarzuela Benamor, del compositor aragonés Pablo Luna, con libreto de Antonio Paso y Ricardo González del Toro. (2)

Desde sus orígenes en 1992 la agrupación eldense ha destacado por desempolvar muchas obras cuyos libretos y partituras han descansado en los archivos, durante largos periodos de tiempo. La mayoría de género chico o sainete. No obstante, sus estrenos más recientes se ciñieron al repertorio habitual. Marina en 2017 y La del soto del parral en 2018. Reposición de la producción que habían estrenado en 2006.

Con Benamor no solo se vuelve a las "exhumaciones", pues además los líricos eldenses completan la Trilogía Oriental de zarzuelas u operetas de Pablo Luna. La inicio el compositor aragonés en 1916 con El asombro de Damasco, la cual discurre de forma íntegra en la capital de Siria. Tuvo su segunda entrega en  1918 con El niño judío, cuyo desarrollo argumental se inicia en Madrid, para viajar de nuevo a Siria, esta vez a la ciudad de Alepo -la más poblada de este país, al menos hasta antes de iniciarse el conflicto bélico de los últimos años- y acabar en la lejana India.

Para completar la trilogía los autores de Benamor la ubican en Isfahan, la antigua capital de Persia (en la actualidad Irán), lugar donde, entre palacios y plazas públicas, discurre el divertido y complicado enredo de equívocos, propio de toda opereta que se precie.

Otras obras de Luna también trataron temas orientales. Sus títulos así lo hacen entender: El suspiro del moro, La joven Turquia, El anillo del sultán... Los historiadores no las consideraron propias de incluirlas en antología alguna.

 

El mayor éxito musical de Pablo Luna

A decir de los especialistas, de los críticos y vista la aceptación del público en la época de su estreno, Benamor fue el mayor éxito musical obtenido por Pablo Luna. Compositor que nos legó la, posiblemente, mayor producción lírica de entre todos los hispanos durante el siglo XX.

Lo curioso es que dado su éxito inicial, el cual se prolongó en España e Hispanoamérica durante casi treinta años, la obra cayó en el más profundo de los olvidos, a partir de la década de los cincuenta.

Estrenada en el Teatro de la Zarzuela de Madrid el 12 de mayo de 1923, recogemos las impresiones expresadas por Emilio García Carretero (3). "Habría que recordar, limitándose a los últimos tiempos, los estrenos de Maruxa, Las golondrinas o La canción del olvido, para hacerse una idea del éxito alcanzado por esta obra con la que el maestro Pablo Luna fue frenéticamente aclamado por un público que consideró, que sin lugar a dudas, Benamor es la mejor de sus partituras. Los autores del libreto, basándose en el cuento oriental Kisme, escribieron un texto ingenioso y original por lo que el triunfo también fue grande para ellos."

Desde su estreno se representó a diario en funciones de tarde y noche hasta el final de la temporada.

El éxito continuó tras el verano, siendo la obra que abrió temporada el 1 de septiembre. Éxito que se refrendó por toda España e Hispanoamérica hasta bien adentrados los años cuarenta. Sin embargo, y atendiendo a los datos que aporta la Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid, de Emilio García Carretero, no se ha vuelto a representar donde se estrenó. Su director actual, Daniel Bianco, ya ha dejado entrever, en más de una ocasión ante los medios, que se va a programar dentro de la temporada 2020-2021.

En el índice de títulos de la Historia del Teatro de la Zarzuela, entre 1924 y 2005, tan solo aparece la interpretación de la Danza del fuego, durante el año 1966, en una representación de ballet. Esta danza orquestal se ha popularizado, y dado a conocer la existencia de una obra lírica titulada Benamor, gracias a haberla incluido en una de las grabaciones sobre zarzuela, adaptadas y dirigidas por Luis Cobos, en 1985.

No podemos dejar de lado, que al éxito resonante de su estreno ayudó la presencia de la escultural diva mexicana Esperanza Iris.

Otras opiniones.

Para el Catedrático de Musicología Emilio Casares "Benamor fue uno de los mayores éxitos de su vida teatral, y según algunas crónicas, como la de Floridor en el ABC, la mayor de su vida. Hay desde luego datos reveladores como el hecho de que la repetición de casi todos los números (algunos tres veces) hiciese que el estreno terminase a las tres de la madrugada, o que la obra en el resto de la temporada se representase tarde y noche(...)

(...) Benamor es una larga y bella partitura, con una orquestación magistral, de una gran riqueza armónica y presencia de elementos corales y danzarios como acostumbraba este magnífico orquestador en todas las operetas; a ella habría que añadir una serie de momentos melódicos geniales. Por ello Benamor es una de esas obras cuyo éxito se debió a una hermosa partitura y no tanto al libreto."(4).

El musicólogo, lamentablemente fallecido en plena juventud, Luis G.Iberni -así se firmaba, siendo su primer apellido Gracia- también dejó constancia de las excelencias musicales de esta opereta "El gran acontecimiento de esta época, sin embargo, llegó con el estreno de Benamor(...) (...) fue uno de los mayores acontecimiento de la vida artística de Luna, así como del Teatro de la Zarzuela, donde se estrenó (...) (...) La composición musical es una de las más ambiciosas de Luna con casi una veintena de números. Luna y sus libretistas volvieron a jugar las bazas que habían conseguido el éxito de El niño judío(...) (...) La opereta fue llevada a Londres, donde se estrenó en 1924." (5).

 Angel Sagardía, musicólogo, pianista, compositor, dedicó una de sus biografías sobre músicos españoles a Pablo Luna. En el capítulo sobre Benamor  manifiesta que "...compuso una amplia y bella partitura que la integran diecinueve números, algunos bastante extensos y todos dotados de bellas e inspiradas melodías, con valiosa armonización y brillante orquesta." (6).

El mismo Sagardía cierra su estudio biográfico afirmando que Luna fue el compositor de su época que más obras compuso, a imagen y semejanza de Ruperto Chapí en la suya: "...Después de una zarzuela grande, escribía una de género chico, un sainete lírico, una opereta, una revista o un cuplé, siempre con dignidad, tanto en la línea melódica (aunque por su sencillez se popularizase) como en la construcción armónica,contrapuntística y orquestal y, así produjo ciento sesenta y ocho obras. De ellas alcanzaron estraordinarios éxitos: Molinos de viento, Los cadetes de la reina, El asombro de Damasco, El niño judío, Los calabreses, Benamor, Una noche en Calatayud, La pícara molinera y Las calatravas (...) (...) Sólo por las obras que quedan enumeradas tiene méritos suficientes Pablo Luna para proclamarle como uno de los mejores compositores del glorioso teatro lírico español."

Cierto es cuanto dejó escrito el biógrafo. Ahora bién, de los estrenos posteriores a Benamor tan solo se suele representar La pícara molinera, y en ocasiones muy contadas. Otra obra menor, La chula de Pontevedra, recibió los honores de ser grabada en disco en 1955, por el sello Columbia, dirigida por Ataulfo Argenta.  Ambas zarzuelas se estrenaron en 1928 en el Teatro Apolo de Madrid.

Y respecto a la prolífica producción de Luna baste decir que tan solo 10 diez antes de su fallecimiento en Madrid, había estado en Barcelona asistiendo a la presentación de Las calatravas. En una reunión previa con la prensa local, en cuyo transcurso liquidó tres puros habanos -según explica Sagardía- dejó dicho que pensaba vivir hasta los 93 años.

Las calatravas estrenada en el Teatro Alcázar de Madrid el 12 de septiembre de 1941 tuvo su estreno barcelonés el 17 de enero de 1942, en el Teatro Tívoli. Once días después, el 28 de enero, Luna moría en Madrid, a los 62 años.

No pudo concluir la partitura de una nueva obra de marcado carácter de exaltación patriótica -la guerra estaba recién acabada- sobre un poema de Manuel Machado dedicado a la Virgen del Pilar, cuyo título es de por sí expresivo: El Pilar de la Victoria. Acabada por Julio Gómez se estrenó el 12 de octubre de 1944 en Zaragoza. Entre los protagonistas del estreno estuvo el barítono-bajo alicantino Pablo Gorgé, sobrino de Ramón Gorgé quien fuera director de la banda de música Santa Cecilia de Elda.

 

La Solana recuperó Benamor, mutilada, en 2010

Según nuestras noticias dentro del actual siglo XXI tan solo se ha producido una representación de esta obra tan exitosa, y tan exigente al mismo tiempo.

Fue en la Semana Nacional de Zarzuela de La Solana en 2010. En concreto se representó el 30 de septiembre. Por cierto, en el cartel general del programa de la 27 Semana de la Zarzuela se anunciaba como "Estreno mundial". Cuanto menos me resulta curiosa esta afirmación, por irreal.

No obstante, la producción allí ofrecida sufrió algunas dolencias. La primera, la supresión de, al menos, seis de sus números musicales. La segunda, que el papel de Benamor, que debe interpretarlo una soprano, se encomendó a un tenor.

Respecto al resultado artístico, el cual puede verse merced a una grabación privada en vídeo, tampoco resultó muy brillante. Hecho este muy entendible, si se considera que al ser una obra que nadie más va a solicitar a la empresa o agencia artística que la ha producido, se presente con muy pocos ensayos y con escasez de medios escénicos. Además este tipo de producciones se suelen ofrecer muy mermadas en sus conjuntos coral y orquestal.

Es un riesgo muy serio, para quienes se dedican profesionalmente a los llamados "bolos", intentar poner en pié una obra tan exigente como esta. A título de ejemplo comparativo recuerdo un deleznable El último romántico, en el Teatro Romea de Murcia, en homenaje al tenor de la casa Ginés Torrano, donde lo mejor de la noche fue el Canto a Murcia de La parranda, con el homenajeado como voz solista.

 

Una obra exigente

Y si digo lo de "obra exigente", es porque Benamor lo es, sin paliativos. En el aspecto musical y en el actoral. Pues entre cantantes y actores, con papeles de mayor o menor presencia, precisa 21 personajes.

Con toda seguridad, la Agrupación Lírica de Elda presentará la obra con la dignidad que le caracteriza, muy bien ensayada en todos sus aspectos, el musical y el teatral. En ella llevan trabajando sus componentes durante varios meses.

Tan solo se ha suprimido un terceto del primer acto, previo a la romanza País de sol que sus mismos autores ya suprimieron poco después del estreno.

Junto a los solistas que colaboran habitualmente con los eldenses estarán los de la propia agrupación, en roles menores, si que quiere, pero fundamentales para el buen resultado general.

De nuevo se cuenta con la crevillentina María Maciá, la petrerense Mari Carmen Yelo, el alicantino Javier Rubio y el estadounidense, residente en ElcheChristian Lindsey, quien además de ser el maestro concertador actúa esta vez como tenor. Junto a ellos Keysy Lindsey, Gabriel Martínez, Paco Martínez, Isidro Juan, Carmen Vera, José Luis Sáez, Alfonso Barceló, Pedro Gras... Al frente de todos los solistas, coros y orquesta estará Octavio J.Peidró Padilla, y como director escénico y general Paco Martínez Olcina.

La cita este sábado 30 de noviembre, a las siete de la tarde, en el Teatro Castelar de Elda.

 

Trama argumental

La acción en Persia, siglo XVI, donde, en los matrimonios, el primer hijo tenía que ser varón y el segundo hembra. De no ser así, habían de ser sacrificados. La mujer del sultán dió a luz una hija y después un hijo. A la primera la hizo pasar por varón , Darío, y al segundo por hembra, Benamor, a fin de no matarlos. Durante varios años la existencia de ambos se desenvuelve con el sexo cambiado, lo que en la trama de la opereta da ocasión a equívocos pintorescos y divertidos. Sobre todo cuando la supuesta princesa entra en edad de contraer matrimonio, a cuya mano aspiran tres pretendientes de otros paises. Uno de ellos español: Juan de León, capitán de los Tercios de Flandes.

Musicalmente cuenta con 19 números. Muchos más que la mayoría de zarzuelas. La noche del estreno casi todos se repitieron. Algunos hasta por dos veces.

En la romanza de Juan de León País de sol, con la típica letra de ardor patriótico, el entusiasmo se desbordó, teniendo que inturrumpir su interpretación el barítono Enrique Ramos. El texto dice así en su inicio: País de sol de grandeza bravía de sublime poesía esa es España la patria mía ¡ Ah ! 

Con este número se intentó repetir el éxito, todavía vigente más de un siglo después, de la Canción española de El niño judío, lo cual no se consiguió. Quizá sí, en sus primeros años, merced a las interpretaciones de los barítonos más celebrados del momento, como Emilio Sagi Barba y Marcos Redondo -quien la grabó y está reeditada en CD- pero no aguantó el paso del tiempo.

 

1*

Desde su debut el 19 de septiembre de 1992, con El niño judío, la Agrupación Lírica  Ciudad de Elda ha presentado un total de treinta y cuatro obras distintas, habiendo repuesto solamente tres.

De entre todas ellas un buen número obedece a zarzuelas olvidadas, mayormente sainetes y de género chico: El sexo débil, La marcha de Cádiz, El chaleco blanco, Adiós a la bohemia, El amigo Melquiades, El cabo primero, Las estrellas, Las bribonas, La picarona, Los aparecidos, La leyenda del monge, Gloria y peluca y Chateau Margaux.

 2*

Pablo Luna Carné. Alhama de Aragón 1880-Madrid 1942

Antonio Paso Cano. Granada 1870-Madrid 1958

Ricardo González del Toro. Cádiz 1875-Madrid 1958

3*

Historia del Teatro de la Zarzuela de Madrid.

Emilio García Carretero.

Tomos II y III

Fundación La Zarzuela España e Hispanoamérica 

4*

Diccionario de la Zarzuela España e Hispanoamérica. Tomo I, página 252.

Emilio Casares Rodicio.

Instituto Complutense de Ciencias Musicales 2002. Fundación de la Zarzuela Española 2002.

5*

Diccionario de la Zarzuela España e Hispanoamérica. Tomo II, página 193.

Luis G. Iberni.

Instituto Complutense de Ciencias Musicales. Fundación de la Zarzuela Española 2003.

6*

Luna. Páginas 82, 114 y 131. Angel Sagardía.

Espasa-Calpe S.A. Madrid 1978.

 

Discografia.

No existe grabación alguna de la obra completa, o selección.

Tan solo la romanza País de sol (canción española) o la página orquestal Danza del fuego, visitaron los estudios de grabación.

Sello Bluemoon 2002. Álbum de 5 discos compactos:

"La voz prodigiosa de MARCOS REDONDO. Las mejores grabaciones del Gran Barítono Español.

Una colección que reúne por primera vez lo más popular de la herencia discográfica que nos legó la imperecedera voz de Marcos Redondo."

Romanza País de sol. Grabada en 1930.

Sello Columbia. 1963.

Danza del fuego.

Orquesta Nacional de España. Director,

Rafael Frühbeck de Burgos.

Brillant Classics.

Danza del fuego.

Reedición en CD, de las grabaciones originales registradas entre 1975 y 1977 por la

English Chamber Orchestra. Director, Enrique García Asensio.

Sello CBS. 1985. Más Zarzuela.

Danza del fuego.

The Royal Philarmonic Orchestra.

Director, Luis Cobos.

Sello RTVE. 1997.

Danza del fuego. Transcripción para banda de Miguel Linares.

Banda Sinfónica Municipal de Madrid.

Director, Enrique García Asensio.

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Acerca del autor

Autor: Elías Bernabé Pérez

Mis recuerdos más remotos que me atrajeron a la zarzuela me trasladan a sesenta años atrás. Primero escuchando los fragmentos que sonaban con frecuencia en la radio. También gracias a las fantasías, preludios e intermedios que interpretaban las bandas de música en los conciertos de las fiestas de octubre de Petrer. El templete donde actuaban estaba justo ante la fachada de mi casa.

Lo que más me gustaba de la Semana Santa es que en la radio solo se emitía música clásica. El viernes y sábado santo las emisoras enmudecían.

Lo más intenso vino en la época dorada del tocadiscos. Lo compró mi abuelo materno en 1963. La primera zarzuela que entró en casa fue Doña Francisquita con Kraus y Olaria. Es una grabación incompleta, pero suficiente para que me la aprendiese de memoria. Mi abuelo estaba impedido y era yo quien la ponía todos los mediodías y noches durante dos semanas consecutivas. A los quince días compramos un segundo disco: La generala, de nuevo con Kraus y Olaria. Y ya fuimos alternando. Después vino Maruxa. Y yo con solo 13 años me entusiasmé con ella y también la aprendí. Sí, digo bien. ¡A mis 13 años ya me encantaba Maruxa!

Ahí comenzó todo y ya no he parado. Siempre como aficionado.

Como le dice un padre a su hijo al final del documental de TVE sobre zarzuela La romanza de Madrid, de 1988, “Te acompañarán toda tu vida, porque son inmortales”.

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