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El dúo de la africana estrenada en 1993 de la Agrupación lírica del CEE.

Como dijimos en la entrada anterior, la constitución en el año 1851 de la Sociedad Artística resultó fundamental para que la zarzuela remontase el vuelo y lograse su consolidación como Género Lírico Español.

    En 1856 sus creadores se plantearon la posibilidad de construir un nuevo teatro, dado lo gravoso que les resultaba el arriendo del Teatro del Circo.

    Y es que la zarzuela, aún siendo un género genuinamente español en todos su aspectos, no disponía de ninguna ayuda oficial del Estado o ayuntamientos. Todo lo contrario al Teatro Real de Madrid, el de la ópera italiana, que además se construyó con fondos públicos.

    Ya tomada en firme la decisión de construir el teatro, la Sociedad Artística se vio reducida en sus componentes. Cuatro de ellos, nada mas y nada menos, no se arriesgaron en la aventura de jugarse su patrimonio en este proyecto. Fueron Joaquín Gaztambide, Rafael Hernando, Luis Olona y Cristóbal Oudrid. Entraron en ella el compositor Emilio Pascual Arrieta (1*) y el banquero Francisco de las Rivas.

    Para la construcción del nuevo teatro se adquirieron unas antiguas cuadras y garajes, a espaldas del Palacio del Congreso de los Diputados, para lo cual se abrió una nueva calle. La de Jovellanos.

    La primera piedra se colocó el 6 de marzo de 1856. El teatro se inauguró el 10 de octubre del mismo año (¡seis meses después!). Se programó ese día por ser el del cumpleaños de la Reina Isabel II. Sin embargo, la soberana no asistió. Fue el primero de los muchos y graves desprecios que “nuestra zarzuela” ha recibido a lo largo de su, a pesar de todos los inconvenientes, exitosa trayectoria.

    Con las obras en marcha, hubo que dar nombre al nuevo coliseo. Incluso la prensa de la época tomó parte en ello. No todos estuvieron de acuerdo en que se llamara “de la Zarzuela”. Pero al final se impuso el criterio de quienes iban a ser sus propietarios, con el compositor Francisco Asenjo Barbieri a la cabeza.

    El teatro continuó sin recibir ayudas oficiales hasta el año 1956, año en que fue reinaugurado, al haberlo adquirido en 1955 la SGAE (Sociedad General de Autores de España). En 1970 pasó a propiedad estatal.

    A pesar de su denominación, hubo muchas temporadas donde en su escenario no se representó zarzuela alguna. Baste decir que una vez adquirido el teatro por el gobierno, su primera temporada se inauguró con una serie de recitales del cantautor argentino Atahualpa Yupanqui. Fue en febrero de 1970.

    Durante muchos años hizo las veces de teatro oficial de ópera de Madrid. Primero programando festivales y después temporadas completas (2*).

    Con la reapertura del Teatro Real en octubre de 1997, el de la Zarzuela, volvió a sus orígenes. Desde 1997 suelen programarse de 4 a 5 producciones, con una media de 15/16 representaciones por título. En ocasiones si es una obra muy popular se superan las 20. Ello ha permitido la recuperación de un buen número de obras olvidadas, junto a reposiciones de otras del repertorio habitual.

    Eso sí, todo en producciones escénicas de la máxima categoría. Cantantes de primer nivel. Un excelente coro de 60 voces y una magnífica orquesta, de mas de 50 músicos.

 

   1*: Madrid estuvo sin teatro de ópera desde 1925 hasta 1997. El Real se cerró en 1925, por amenazar ruina. Tras una serie de reformas fue reconvertido en sala de conciertos, entre 1966 y 1988.

     2*: De Arrieta solo quedó una obra en repertorio: Marina. Estrenada como zarzuela en 1855 se amplió a ópera en 1871. Curiosamente suele figurar en las programaciones de las compañías de zarzuela, en su formato operístico.

El puñao de rosas, estrenada en 1995, de la Agrupación lírica del CEE.