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La vedette Laura Pinillos en una escena de la Revista Las Leandras

"La zarzuela es el género músico teatral que a diferencia de otros similares implantados en otros países, bebe y se sustenta en las raíces mas profundas de los pueblos".

No recuerdo quien dejó escrita esta frase, tan acertada. Precisamente mi artículo anterior trataba sobre temas de la actualidad madrileña de finales del siglo XIX, bebidos en las raíces mas profundas del pueblo,  llevados a la escena dentro del subgénero zarzuelístico denominado revista de actualidades.

Y entre esas raíces profundas de los pueblos, en época veraniega fueron muy populares las verbenas. Y por ello están presentes en un buen número de zarzuelas, tanto de género chico como del grande.

De nuevo es Madrid, el centro de atención de las zarzuelas que incluyen verbena, o la citan con frecuencia durante su desarrollo argumental.

Y es que en verano las verbenas madrileñas estaban, y están,  a la orden del día, siendo esta una tradición que se mantiene dos siglos después, aunque hayan evolucionado en sus formas.

De todos modos no pierden la esencia de su época gloriosa. Las plazas y calles donde se celebran se siguen adornando con farolillos de colores, se instalan los quioscos de comida y bebida, las tómbolas y tiovivos,  hay grupos organizados que siguen vistiendo de chulapos y chulapas, a la usanza del siglo XIX, y hasta puede verse y escucharse el son del organillo. Hasta el posible ver aparecer a algún barquillero, Junto a las músicas mas actuales que se interpretan  siempre suena algún chotis y pasodoble.

Se mantiene, asimismo, el ancestral concurso de engalanamiento de balcones.

En un principio a este festejo popular se le llamó Kermés o Quermesse, adoptando el nombre de verbena al lucir los madrileños verbeneros en su solapa una ramita de la planta medicinal así llamada.

Dado que su celebración coincidía, y coincide, con festividad santoral, alguna de ellas es continuidad de antiguas romerías que fueron desapareciendo, conforme Madrid se fue ensanchando.

La de San Antonio inicia el ciclo

A tenor de lo que se canta en la revista Las leandras (1931) debe suponerse que sería en la de San Antonio, festividad del 13 de junio, el inicio del calendario verbeneril, cuyo mayor protagonismo llega en el mes de  agosto.

"Llévame a la verbena de San Antonio, que por ser la primera no quiero faltar..." reza en el dúo de Las leandras.

En la zarzuela grande Luisa Fernanda (1932) cantan las chicas: "A San Antonio por ser un santo casamentero..." en uno de los fragmentos mas populares de toda la zarzuela española. La célebre mazurca de las sombrillas.

La fama de que San Antonio era providencial para que las chicas en edad de casar encontrasen novio, se refleja en la revista Las dos iguales (1949) "... voy a San Antonio pidiendo un novio, buscando un hombre de veras, sin falsificaciones."

Sin embargo en la zarzuela La fiesta de San Antón (1898) no hay verbena. Tan solo la invitación de Antonio, protagonista principal, a su novia y amistades, con motivo del día de su santo. Y es que el San Antón al que se festeja en esta zarzuelita es el del mes de enero. El de la bendición de animales, panecillos y rosquillas.

Pero a pesar de lo que se canta en el dúo de Las leandras no es la de San Antonio la primera berbena, quizá lo fuese en 1931 todavía,  pues en la actualidad San Isidro tiene la suya el 15 de mayo. Quizá en aquella época mandaba la romería al santo y no había fiesta nocturna.

Precisamente en la zarzuela  El Santo de la Isidra  (1898) su último cuadro se desarrolla en la pradera de San Isidro, y en uno de sus pasajes se canta "Alegre es la mañana y hermoso el día, hoy va a ser cosa buena la romería..."

Se dice que la expresión "Eres mas chulo que el 8" procede precisamente de que este era el número del tranvía de Madrid, que tomaban los chulapos para ir desde la Puerta del Sol a la Pradera de San Isidro.

 

En agosto la eclosión verbenera

Aunque las hay  durante los últimos días de junio, San Juan, San Pedro y San Pablo, y en julio, la Virgen del Carmen y Santiago Apóstol, ninguna de ellas alcanza la popularidad de las de San Lorenzo, San Cayetano y La Virgen de la Paloma, todas entre el 9 y el 14 de agosto. Con ellas llega la eclosión de las verbenas populares, muy presentes en zarzuelas y canciones dedicadas a Madrid.

Las referencias a la verbena de San Lorenzo son muy patentes en Agua, azucarillos y aguardiente (1897), uno de los títulos mas populares del sainete lírico.

En su escena final se canta "Pues habías de quedarte tú sin ir a la  verbena. Primero faltaría el sol, digo la luna, que es de noche" y ya mas adelante "Andando, vamos pronto a la verbena... compramos unos pitos pa pitar...".

Pero sin duda la mas popular de todas las zarzuelas es La verbena de la Paloma (1894) no solo porque su título ya habla por sí solo de este tipo de festejos. También por conformar, junto a La revoltosa, y Agua, azucarillos y aguardiente la trilogía de las  obras maestras del género chico.

Desde su primera escena ya se habla de las verbenas que se celebrarán por la noche en distritos diferentes,  y corralas (1*), para honrar a la patrona de Madrid. Así en el diálogo entre Don Sebastián y Don Hilarión, el comerciante invita al célebre boticario  a asistir a la verbena de su calle, que es la más céntrica, y su "baile es el mejor de los setenta y dos que hay en el distrito". ! 72 ! Pero sin duda la frase mas célebre y conocida  referida a la verbena es la de Julián y Susana cuando cantan: "Donde vas con mantón de Manila... A lucirme y a ver la verbena...".

La obra culmina en la verbena de la calle del boticario, previa pelea de los protagonistas, algo que no debe faltar en toda zarzuela de estas características que se precie. Pablo Sorozábal ya decía que un sainete lírico madrileño sin broncas no es sainete.

Queda claro que en la época dorada del género chico eran varias las verbenas que se celebraban al mismo tiempo, en calles y plazas de un mismo distrito o barrio. Algo que actualmente ya no ocurre.

En la La verbena de la Paloma, la de verdad, de la noche del 14 de agosto, todavía adquiere protagonismo un organillero, que a diario puede verse y escucharse en un bar muy tradicional de la calle de Calatrava.

En La revoltosa (1897) también hay verbenas, aunque no se concreta en honor a que santo. Y digo verbenas porque la hay en la corrala o patio de vecindad, donde discurren los cuadros primero y tercero de la obra, y al mismo tiempo algunos vecinos visitan las de otros lugares cercanos.

La zarzuela grande La chulapona (1934) no incluye verbena alguna en su desarrollo. En su tercer acto, y con motivo de una boda, se baila un chotis en cuyo texto coral se evoca la kermés: "¡Chotis de Madrí, baile popular, alma de kermeses !de verbenas¡

Zarzuelas aparte, las referencias a las verbenas están presentes en muchas de las decenas de canciones de la primera mitad del siglo XX dedicadas a Madrid (2*). Las mas conocida son San Cayetano y De rompe y rasga. La primera que fue popularizada por las célebres tunas de estudiantes: "... y es en Madrid la verbena mas chula de San Cayetano. Verbenas y verbenas lo mas chipén...".

En De rompe y rasga, chotis popularizado por el grupo Los Xey se citan las verbenas y las kermeses, por separado, y al santo casamentero: "Una estampa del Madrid de la verbena a evocar con alegría vengo yo... Aquellos tiempos de las kermeses, que se bailaba la mazurca y el chotis... La chulapa mas castiza de la cava... y se marcha de bureo a San Antón" (3*).

Dentro de la programación turística del Ayuntamiento madrileño, existe un programa de rutas guiadas por el Madrid de las Verbenas. Se visita aquellos lugares típicos donde se celebraban y se celebran, con acceso a algunas corralas, de las que hay censadas todavía unas 400 en los barrios de La Latina, Embajadores y Lavapiés.

 

1*: Las corralas son patios interiores amplios, con una entrada principal apta para el paso de carruajes,  circundados por galerías o corredores a varias alturas, por las cuales se accede a las viviendas. La buena convivencia vecinal en estos patios, según las zarzuelas, se veía interrumpida con frecuencia por alguna que otra bronca, sin llegar a mas, pues al remate siempre se hacían las paces.

2*: En los años 1997 y 1998 el sello discográfico Sonifolk editó tres discos compactos, con el título genérico de "Madrid, Madrid, Madrid... en sus canciones, chotis, cuplés y pasacalles." Cada disco recoge un total de 23 canciones, muchas de ellas extraidas de revistas y zarzuelas, recuperadas de antiguas grabaciones en discos de pizarra a partir de los años 20 del siglo pasado, donde hay claras referencias a las verbenas populares.

 

3*: Obras citadas:

Las leandras.

Revista.

Música de Francisco Alonso y libreto de Manuel Martí Alonso y Emilio González del Castillo.

Estreno Teatro Pavón de Madrid, 12 de noviembre de 1931.

 

Luisa Fernanda.

Zarzuela grande en tres actos.

Música de Federico Moreno Torroba y libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw.

Estreno Teatro Calderón de Madrid, 26 de marzo de 1.932.

 

Los dos iguales.

Revista.

Música de Fernando Moraleda.

Estreno 1949.

 

La fiesta de San Antón.

Sainete lírico madrileño.

Música de Tomás López Torregrosa y libreto de Carlos Arniches (ambos nacidos en Alicante).

Estreno Teatro Apolo de Madrid, 25 de noviembre de 1898.

 

El Santo de la Isidra.

Sainete lírico madrileño.

Música de Tomás López Torregrosa y libreto de Carlos Arniches.

Estreno Teatro Apolo de Madrid, 18 de febrero de 1898.

 

Agua, azucarillos y aguardiente.

"Pasillo veraniego".

Música de Federico Chueca y libreto de Miguel Ramos Carrión.

Estreno Teatro Apolo de Madrid, 23 de junio de 1897.

 

La verbena de la Paloma o El boticario, las chulapas y celos mal reprimidos.

Sainete lírico madrileño.

Música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega.

Estreno Teatro Apolo de Madrid, 17 de febrero de 1894.

 

La revoltosa.

Sainete lírico madrileño.

Música de Ruperto Chapí y libreto de José López Silva y Carlos Fernández Shaw.

Estreno Teatro Apolo de Madrid, 25 de noviembre de 1897.

 

La chulapona.

Zarzuela grande en tres actos.

Música de Federico Moreno Torroba y libreto de Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw.

 

San Cayetano.

Canción popular, música de Fernando Moraleda y texto de Ortega Martí.

 

De rompe y rasga.

Chotis, música de Ramón Zarzoso y texto de Salvador Valverde.

Esta canción "tan madrileña" se compuso en Argentina, país donde sus autores estaban exiliados, y en el que compusieron, entre otras, canciones  de innegable sabor español como el pasodoble Si vas a Calatayud.

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Acerca del autor

Autor: Elías Bernabé Pérez

Simplemente aficionado a la música clásica, tradicional, ópera y zarzuela. Como zarzuelista realizó programas en Radio Elda durante más de 25 años, siendo asiduo conferenciante de las Aulas de la 3ª Edad de Elda. Ha impartido conferencias en el Club Información, Ámbito Cultural de El Corte Inglés, CaixaGalicia en Ferrol, Casino de Monóvar y ADOC de Elda.

Ha sido presentador-mantenedor de un gran número de galas, conciertos y homenajes a personajes del mundo lírico, en Petrer, Elda, Murcia, Abarán y Alicante. Pertenece a la Asociación Pro Género Lírico Español, con sede en Madrid. En ella participó activamente en su proyecto, no fructificado, de crear una Federación Nacional de Zarzuela de Agrupaciones de Aficionados.

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