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Alejandro Marín ha contado esta mañana su experiencia en las Carmelitas | Jesús Cruces.

El atleta petrelense Alejandro Marín es una promesa del deporte español a sus 25 años. Perdió su pie derecho a los 14 años tras sufrir un accidente de moto y hoy ha contado su historia de superación ante cientos de alumnos de ESO y Bachiller de su antiguo colegio Santa María del Carmen, centro por el que mantiene un gran cariño. El joven atleta participó el pasado fin de semana en el Campeonato Nacional Paralímpico de Atletismo por comunidades y consiguió tres medallas, un oro y dos platas. En esta competición ha conseguido superarse, por lo que se siente muy motivado para alcanzar su principal objetivo, que es llegar a su nivel óptimo en los Juegos Olímpicos de Tokio que se celebrarán en 2020.

Marín se proclamó campeón de España de salto de longitud y subcampeón de España de 100 metros y de 200 metros el pasado fin de semana en Valladolid. Admite que la prueba de longitud no se la había preparado "porque soy velocista, pero quise probar; de seis pruebas, las cuatro primeras resultaron desastrosas, pero las dos últimas fueron mejor, de hecho en la sexta conseguí el oro y récord de este año".

En las otras dos pruebas ha conseguido bajar sus marcas “a pesar de que corro con prótesis de entrenar y no de competir, que apenas dan impulso, y me quedé a solo dos centésimas de segundo del primero en 100 metros”. En 200 metros, la lluvia le impidió dar lo mejor de sí mismo, y a pesar de todo obtuvo una plata.

Imagen durante una de las pruebas del campeonato.

En junio dará un salto cualitativo, pues utilizará la prótesis de competir para participar en las próximas carreras, que serán en Hospitalet y en Francia, y espera conseguir mínimas para ir al Europeo, que se celebrará del 16 al 27 de agosto en Alemania.

Pero su objetivo es claro, competir en los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020. Ahora espera acabar en junio la carrera de Ingeniería Mecánica en el campus de la Universidad Politécnica de Valencia en Alcoy, para poder centrarse de lleno en el deporte. 

Esta mañana ha visitado su colegio, Santa María del Carmen, de las Hermanas Carmelitas, donde ha podido contar su experiencia a los alumnos. Allí se ha querido centrar en lo “bonito” de su vida tras el accidente, después del cual ha admitido que lo pasó mal, ya que tenía 15 años y entró en una depresión que lo mantuvo durante cinco años sin salir apenas de casa porque las prótesis le dieron muchos problemas. Los alumnos se han interesado por su historia y se han emocionado y sorprendido con su ejemplo de valor y ganas de superarse. Al final muchos de ellos han querido fotografiarse con él.


Imagen de Alejandro Marín durante la charla | Jesús Cruces.

Comunidad Valenciana

Marín ha ganado tres medallas a pesar de que tuvo “la mala suerte de participar en este campeonato por comunidades autónomas con la Valenciana, que no apoyó a ninguno de sus deportistas con discapacidades físicas”. Lamenta que el equipo valenciano haya sido el único de toda España que tuvo que “pagar desde el viaje hasta el alojamiento, pasando por la comida y todo, para mí fue algo muy feo”.

Por ello este petrelense tiene claro que se irá la próxima temporada a Madrid para competir por una comunidad autónoma, la madrileña, que no es la suya pero que apuesta por los deportistas paralímpicos.


Imagen de grupo con parte de los alumnos | Jesús Cruces.

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