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Cada vez son menos las personas que acuden al mercadillo de Virgen de la Cabeza | Jesús Cruces.

El mercadillo de Virgen de la Cabeza hace unos años era uno de los más frecuentados de la comarca, y cada martes y sábado lo visitaban miles de personas, no solo de Elda sino de toda la zona. Ahora la afluencia ha bajado casi en un 70%, según estiman algunos vendedores ambulantes, hecho que achacan a la proliferación de puestos ilegales con productos de muy baja calidad o de segunda mano, algo que espanta a los clientes.

En el año 2013 Elda se jactaba de liderar el control de la venta ambulante en la comarca del Vinalopó con la creación de una nueva ordenanza reguladora de venta no sedentaria, que buscaba establecer medidas más eficaces para controlar las licencias. Algo que, denuncian algunos vendedores, nunca llegó a ocurrir.

Esta competencia desleal comenzó hace años, en la anterior legislatura, aseguran, pero ahora "la situación es insostenible”. Los vendedores estiman que solo pagan el impuesto municipal entre el 20 y 30% de puestos y que son casi 100 los puestos que no están en regla, sin contar los manteros. Además, en estos puestos se venden "productos falsificados, robados o de segunda mano, y nuestros productos de calidad no pueden competir contra eso y encima espantan a muchos clientes. Y si decimos algo, nos amenazan", lamentan. Es un problema que ha ido empeorando con el paso de los años, de hecho, estiman que en el último año han bajado un 50% sus ventas, por ello exigen medidas urgentes al Ayuntamiento de Elda.

Uno de ellos afirma que la situación se ha vuelto tan ridícula que "incluso hay personas que reservan el sitio (sin pagar, por supuesto) y cobran a los manteros por poner su puesto 40 euros, cuando no son sus espacios y solo corresponde al Ayuntamiento cobrar".


Los vendedores exigen medidas urgentes | Jesús Cruces.

En estos años han enviado numerosos escritos al Ayuntamiento y explican que desde hace tres meses esperan una reunión con el concejal de Mercados, Vicente Deltell, cita que nunca llega. Están desesperados, denuncian que el Ayuntamiento "no hace nada para revertir esta situación". Además, lamentan que "la gente ya no sube al mercadillo por dos motivos, por miedo a que les roben, y por la mala calidad del género, no les vale la pena”, y eso hace que cada vez haya menos ventas.

Uno de los vendedores, tras más de 37 años acudiendo cada martes y sábado al mercadillo, con desesperación explica que tiene 62 años, "tengo que aguantar como sea hasta la jubilación, yo ya no puedo hacer otra cosa; llevo toda la vida pagando mis impuestos y solo pido que se exija a todos lo mismo que a mí: que paguen y competencia leal". Con nostalgia recuerda cómo hace años llegaba a vender unos 500 euros en un solo día, y ahora si tiene suerte llega a los 150 euros, cifra que no le sale rentable, contando con el coste de los productos, las horas de trabajo y el pago de unos 70 euros de tasa al día para poder montar el puesto. Lamenta que hay muchos vendedores ambulantes legales que han dejado de montar su puesto en Elda por ese motivo y cree que cada vez serán más los que lo hagan.

Este tendero recuerda que hace años montaban a las 7 de la mañana y se marchaban bien pasadas las 15 horas, y en todo momento había clientela, ahora solo hay afluencia de 11 a 13 horas. Por ahora seguirán luchando por sacar adelante su negocio cada martes y sábado hasta que se llegue a una solución que está, dicen, en manos del Ayuntamiento. 

Este grupo de vendedores aclara que no quieren problemas con nadie, solo piden lo que consideran justo, que quienes monten un puesto paguen el alquiler de la zona como ellos y se controle que no sean productos falsos, de segunda mano o robados para poder competir en igualdad de condiciones. El ambiente es muy tenso, de hecho, el pasado sábado casi llegan a las manos, pues cuando reclamaron a la policía que echase a aquellas personas que no están legalmente, estas les amenazaron.

Hastiados afirman que "la excusa de los ilegales es que tienen derecho a comer, pero ¿y nosotros no? ¿Los que pagamos nuestros impuestos no tenemos ese derecho también? El Ayuntamiento ha de estar del lado de la legalidad". Con incredulidad, uno de los comerciantes explica que "hace unas semanas pedí a un policía que obligara a marcharse a un mantero, y su respuesta fue que un solo agente no podía hacerlo, pues si expulsa a uno, tiene que tirar a todos, y eran más de 60”.

La solución, para los vendedores es sencilla: “Que un día pidan los papeles y multen a quienes no los tengan y los echen, si se corre la voz dejarán de venir; pero ocurre lo contrario, cada vez son más los que montan puestos ilegales al saber que no pasa nada por no pagar”.

Respuesta Mercados

Desde la Concejalía de Mercados confirman que hay una gran deuda por parte de algunos vendedores, y que esta se arrastra desde hace años, "se remonta a la época de mandato del PP", cuando solo se podía pagar por domiciliación bancaria y la mayoría de vendedores no tenían dinero en sus cuentas. Este equipo de gobierno ofrece la posibilidad de pago en mano para evitar que la deuda siga creciendo.

Además, afirman que siempre se atiende a los vendedores si lo piden.

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