viernes, 7 de mayo de 2021

Los escolares de Elda y Petrer afrontan ahora el frío tras superar con nota las normas Covid

Clara de Haro
13 December 2020
6.916
Los escolares de Elda y Petrer afrontan ahora el frío tras superar con nota las normas Covid
En los centros no se producen contagios.

Si hubiera que poner una nota a los casi 14.000 mil niños y adolescentes de Elda y Petrer por la manera en la que han aplicado las exigentes normas antiCovid en sus colegios e institutos en el primer trimestre, esta rozaría el sobresaliente. Además de este esfuerzo, con la llegada del invierno, ahora se enfrentan a otro inconveniente: el frío, ya que las aulas tienen las ventanas y puertas abiertas para evitar los contagios. Las escuelas infantiles y algunos colegios de Elda ya han recibido los filtros EPA de purificadores de aire a cargo del Ayuntamiento, y el resto de centros están a la espera, lo que les permitirá cerrar las ventanas durante algunos periodos de tiempo. No obstante, la última actualización del Plan de Contingencia de Conselleria recomienda, en todo caso, abrir las ventanas cada 30 minutos durante cinco a diez minutos para renovar el aire.

Los escolares se llevan mantas, gorros y bufandas para sobrellevar las bajas temperaturas, que aun descienden más en las clases de tarde de ciclos formativos o nocturnas de Bachillerato. Los niños más pequeños al menos no pasan frío porque los primeros purificadores de aire han llegado a las escuelas infantiles. Fefa Madrona, profesora de la Escuela Infantil El Mirador, afirma que en su centro cada clase dispone de uno, lo que les permite cerrar las ventanas y ventilar las clases cuando salen al patio.

Los colegios de institutos de Elda y Petrer se han mostrado como lugares seguros de COVID-19, a pesar de haber sido las dos únicas localidades que se han cerrado perimetralmente de toda la Comunidad Valenciana por el crecimiento descontrolado de contagios. La coordinación de los equipos directivos y profesorado ha sido excelente, por lo que las familias se muestran satisfechas, a la vez que los centros coinciden en destacar el gran trabajo que están realizando los padres y madres de sus alumnos colaborando con las directrices que marca la Conselleria de Educación.

La adaptación a las normas antiCovid no ha sido fácil: “A los niños les costó mucho las dos primeras semanas, pero en seguida se habituaron a llevar la mascarilla todo el día, a ponerse gel al entrar y salir de clase, a no juntarse con los compañeros y a no prestarse el material”, afirma David Marhuenda, director del colegio Antonio Machado. Los niños y adolescentes han dado un ejemplo de cómo sobrellevar las normas que ha marcado con claridad la Conselleria de Educación, la cual ha ido actualizando los protocolos.

Los alumnos aplican estrictamente las normas para evitar los contagios como llevar mascarilla durante toda la jornada a partir de los seis años y estar en clases burbuja, que son las dos principales dificultades para los escolares. Lucía y Julia, mellizas de 5º curso de Primaria del colegio Santa María del Carmen, explican que lo más complicado está siendo “llevar la mascarilla sobre todo cuando hacemos deporte, no poder abrazar a las amigas, no juntarnos con niños de otras clases y trabajar sin juegos ni cooperativos porque estamos sentados de uno en uno”. Sus primos Raquel y Jesús, que cursan 5º y 6º en el colegio Miguel Hernández respectivamente, tienen opiniones parecidas. A Raquel también le cuesta llevar la mascarilla, así como no poder estar en el patio con los amigos de otras clases, y el frío que soporta en el aula al tener las ventanas abiertas, mientras que para su hermano lo más difícil es respetar la distancia de seguridad con sus amigos.

Los colegios son lugares más seguros de lo que se pensaba

Cuando en el mes de septiembre se pensaba que los colegios no durarían abiertos ni un mes, con el paso del trimestre se han mostrado como lugares seguros: “Las clases no son focos de contagio porque solo hemos tenido un positivo por clase de los 16 casos de alumnos y tres profesores que hemos registrado desde septiembre, además de que casi todos los contagios son de origen social”, asegura Igor de Haro, director del colegio Pintor Sorolla.

Pepa Andreu, directora del colegio 9 d’Octubre de Petrer insiste en la normalidad que han vivido en las aulas a pesar de este año tan atípico. Recalca también en que los colegios son lugares seguros ya que, aunque los contagios han sido en el ámbito familiar, no han tenido repercusión en los compañeros, “para ello ha sido muy importante la colaboración de las familias, tanto el horario escalonado de entradas y salidas, la toma de temperatura y, sobre todo, confinar a sus hijos cuando han tenido algún positivo en casa”.

Los buenos resultados de los colegios no se han dado por arte de magia, sino porque el plan de contingencia de la Conselleria de Educación se aplica con mucha diligencia y cuidado por parte de los equipos directivos y el profesorado. La agilidad es decisiva a la hora de comunicar el caso positivo a Salud Pública. Luego queda un largo proceso burocrático en los centros de rellenar formularios de Excel que con los nombres de los niños afectados, que deben ir encriptados por la ley de protección de datos.

Profesores contagiados

Los profesores se enfrentan al riesgo de trabajar con grupos de entre 20 y 30 personas durante horas y, sin embargo, carecen de reconocimiento social. Por otra parte, la “nueva normalidad” les obliga a tomar distancia con su alumnado, algo que está pesando en el ánimo de los docentes incluso más vocacionales. A ello se suma una nueva tarea que es el seguimiento del trabajo de los alumnos que están en cuarentena en casa a través de las nuevas tecnologías, algo en lo que adquirieron práctica durante el confinamiento en el último trimestre del pasado curso.

Numerosos profesores se han contagiado de Covid. Los docentes regresan a su puesto de trabajo tras pasar diez días, de los cuales tres deben ser sin síntomas, en casa. Sin embargo, Sanidad no les hace una PCR antes de reincorporarse porque se considera que pasado este tiempo ya no contagian. Solo a los sanitarios se les practica esta prueba. Este asunto ha despertado críticas entre el profesorado que, en la mayoría de los casos, opta por pagar de su bolsillo un test serológico antes de volver a clase para estar seguros de que no contagiarán a sus alumnos

Coordinadores Covid en cada centro

Todos los centros cuentan con un profesor que es coordinador Covid. Encarna Martínez Bravo es la encargada de ello en el colegio de las Carmelitas, un centro con más de mil alumnos que van desde un año hasta los 18 años, “hemos tenido pocos casos a pesar de ser un colegio tan grande y la mayoría de los contagios han sido de tipo familiar o social. Todos los días hablo con los padres y los niños que están en casa en cuarentena, les acompaño y explico la forma de proceder para seguir con los deberes desde casa y que puedan continuar con normalidad sus clases. También hacemos rastreo para conocer si han estado sin mascarilla con algún compañero, a fin de realizar una detección lo más temprana posible de los contactos estrechos que pudieran haber tenido y aislarlos también. A otros les felicito porque son muy responsables”. En la etapa del pico de la segunda ola, esta profesional llegó a invertir cinco horas diarias haciendo llamadas “a veces hasta las 11 de la noche porque teníamos 15 positivos y 30 confinados”.

Los pequeños cumplen al detalle todas las medidas.

Los coordinadores Covid insisten en que no hay que buscar culpables, no se sabe dónde se producen los contagios. Lo importante es seguir los protocolos de Sanidad y procurar detectar los casos lo antes posible para hacer prevención y cuarentenas.

La labor de Salud Pública del Departamento de Elda está siendo muy eficaz. El coordinador de COVID-19 para los Centros Educativos, el doctor Juan Pedro Martí Vargas, atiende los correos electrónicos de los coordinadores Covid de los centros los siete días de la semana, por lo que algunas clases de Infantil han recibido instrucciones de confinarse un sábado y los pequeños el lunes ya no han asistido al colegio. Solo en Educación Infantil los niños van sin mascarilla, por ello, la mayoría de las clases que se han confinado enteras corresponden a este ciclo.

Por su parte, David Marhuenda, director del colegio Antonio Machado cree que es de justicia agradecer la labor de la Conselleria de Educación, que ha provisto a los centros de profesores y medios. Concretamente, en su colegio, con dos líneas, tienen cinco profesores más y una partida extra de más de seis mil euros, “cada pedido de gel hidroalcohólico cuenta 500 euros y cada clase gasta medio litro a la semana”, indica.  Además, han comprado pizarras y armarios para las nuevas clases habilitadas en lugares como la biblioteca.

Crece el absentismo

A pesar de la seguridad que han demostrado tener los centros educativos, ha aumentado de manera significativa el absentismo escolar, lo que ha obligado a Servicios Sociales a intervenir. El director del colegio Miguel Servet, Pedro Esteban, afirma que el absentismo es de un 25%, “de 35 alumnos que no habían aparecido, 12 continúan sin venir al colegio”. Una parte de estos escolares se perdió durante el confinamiento, donde la brecha social, más que digital, hizo que algunos alumnos que asistían a clase con normalidad, hayan dejado de hacerlo hasta hoy.

Malestar por las clases semipresenciales

Los alumnos desde 3º de ESO a 1º de Bachiller de la mayoría de institutos públicos asiste a clase en días alternos y el resto se queda en casa ya que no caben en las aulas ante la obligatoriedad de dejar un metro y medio entre ellos y la disminución de las aulas disponibles al desdoblarse los grupos de 1º de ESO, cuya presencialidad es obligatoria según dicta la Conselleria de Educación. Esta situación ha generado críticas en las familias, como es el caso del IES La Canal de Petrer, donde un grupo de padres y madres viene reclamando desde el mes de julio clases presenciales aunque fuera en turno de tarde porque sus hijos no pueden seguir el curso de forma adecuada. Como respuesta, el centro ha comenzado ya a impartir clases en streaming, es decir, a emitir de manera simultánea en casa la clase presencial a través de internet, lo que obligará a reajustar los horarios.

Reflejo de la situación de Elda y Petrer

Los colegios constituyen un fiel reflejo de la situación epidemiológica en Elda y Petrer. En la actualidad, el número de los casos de alumnos con Covid ha descendido tanto en los centros, que apenas tienen algún caso, frente a los hasta 200 alumnos confinados que se llegaron a registrar en el pico de la pandemia en algunos colegios.

Las estadísticas semanales que envía periódicamente la Conselleria de Sanidad solo han registrado cuatro brotes en el ámbito educativo durante el mes de noviembre: cuatro contagios en Elda el día 16, otros cuatro el día 19. El más grave fue el del día 30, con diez casos en Elda y ocho en Petrer.

Las consellerias de Sanidad y Educación han ido modificando los protocolos desde el inicio del curso y ahora, cuando se detecta un caso, solo se aísla a los dos o tres compañeros que han estado cerca del positivo sin mascarilla durante más de quince minutos, como en el recreo.

Los alumnos, los profesores y los padres y madres mantienen la esperanza de que la pandemia pase pronto, con el deseo de que este mismo curso concluya de manera diferente a como empezó, con una vuelta a la verdadera normalidad. Un curso en el que la comunidad escolar se ha posicionado a la vista de todos como garante de la Educación, la que sabe dar respuesta a las necesidades de la sociedad en la que vive, a pesar de las numerosas limitaciones a las que tienen que enfrentarse cada día.

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