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Paco Brotons Castelló es una de las personas seleccionada en toda España como miembro del Consejo Lector de la revista satírica El Jueves, por lo que desde hace cuatro años, antes de publicar cada nuevo número, le envían el ejemplar vía @mail y un cuestionario en el que debe dar su opinión de cada página, tanto en lo referente al texto como a las ilustraciones. Este petrerense es un gran lector de cómics, una afición que empezó cuando era niño: primero fue El Jabato y El Capitán Trueno, luego la Codorniz o el Can Can y ahora lee El Jueves o Mongolia.

   ¿Qué tiene en cuenta al valorar la revista El Jueves?

   No me gustan las cosas ñoñas o infantiles ni tampoco el insulto gratuito ni la vulgaridad. También miro que los contenidos no sean repetitivos. Me gusta la ironía, la sátira y el sarcasmo, es lo que necesita un cómic, pues su objetivo es denunciar algo, pero con gracia. El insulto gratuito no me va.

   ¿Qué es lo que le gusta más de esta revista?

   Su valentía, la han censurado mucho. Hoy en día ya no le ocurre tanto, pero se han autocensurado. Es una publicación necesaria.

   ¿Cuál es su sección favorita?

   La de “Tenemos otras portadas” porque es muy actual, salen todos los temas de la semana. También me gusta Pedro Vera con sus “Ranciofacts” donde critica la forma de actuar de los españoles.

   Este tipo de autocrítica no se realiza en otros países, es una característica nuestra.

  Eso no significa ser antipatriota, sino lo contrario.

   ¿Otra revista?

   Mongolia, es la más irreverente y antimonárquica, es una denuncia de las injusticias; también me gusta Orgullo y satisfacción que se publica en Internet.

   No todo el mundo tiene sentido del humor para entender este tipo de publicaciones.

   Sí, pero no es necesario reírse, sino entender que existe gente que puede opinar de otra manera.

   ¿Qué línea cree que no se debe sobrepasar?

   El insulto y la vida privada.

   ¿Cómo nació su afición por los cómics?

   Cuando era niño, era una aventura ir con los amigos al quiosco para comprar El Jabato o El Capitán Trueno, esperábamos la nueva entrega cada semana con expectación. Incluso muchos amigos aprendieron a leer a través del cómic, recuerdo que me preguntaban: “¿Qué dice ahí?” y yo se lo leía.

   El cómic es un género minoritario, pero también un tipo de arte.

   Sí, un ejemplo es Paco Roca, que ha publicado Los surcos del azar sobre los republicanos y que creó la película Arrugas. Por cierto, queremos traerle a Petrer a través del Ateneo Republicano.

   ¿Qué papel juega el cómic hoy?

   Es imprescindible, el pueblo lo necesita ya que es una manera de denuncia. Es cultura, un modo de cultura un tanto irreverente, pero muy necesario para comunicar.

   ¿Es bueno reírse de todo?

   El cómic es una denuncia, una forma de cultura que está con el pueblo y siempre contra el que manda.

   ¿Cree que los que mandan entienden esto?

   No lo entienden. Lo que el cómic destapa son las vergüenzas. Es otra forma clara de enterarse de lo que pasa. El cómic ha cambiado mucho y ahora el ochenta por ciento es de tema político.

   La ironía es un tipo de humor inteligente, pero refleja una visión desencantada de la realidad.

   Sí, ya lo decían en La Codorniz: “La revista más audaz para el lector más inteligente”.

   El atentado en París contra la revista satírica Charlie Ebdo fue terrible.

   En España ya hubo un atentado de la extrema derecha en el año 1977 contra la revista El Papus y mataron al conserje. Por otra parte, acaban de cometer un atentado en Kenia y no ha ido ningún jefe de Estado porque son negros.

   ¿Cuál es su autor preferido?

   El mejor era Gila, que dibujó en la revista Hermano Lobo. De vez en cuando alguien publica en Internet alguna de sus viñetas. Me gustan también Chumi Chúmez, Máximo, Forges…

   ¿Siempre ha sido lector de cómics?

   Toda la vida, siempre ha habido un cómic en un quiosco, he leído todo lo que salía, lo necesitaba.

   ¿Los guarda?

   Me he tenido que deshacer de ellos por falta de espacio. Casi todos los he regalado.

   ¿Se podría vivir sin humor?

   No, que se lo hubieran preguntado a Berlanga, sería una pena de vida. El humor nos da vida, aunque no todo el humor es para reírse.

   ¿Continúa leyendo cómics?

   Ahora casi no leo porque el ordenador me colapsa, me comen el tiempo facebook, twitter y gmail. Tengo dos páginas en facebook: Francisco Brotons Castelló y Someres Laborioses.

   El cómic deberíamos promocionarlo más, las nuevas tecnologías nos ayudan porque se cuelgan muchas páginas.

   ¿Ser tan crítico le ha traído problemas?

    Mi madre ya me decía “no leas que te harás tonto”, en el sentido de que me haría “rojillo”. Ya en mi juventud estuve en el Club de la Juventud de Petrer, donde hacíamos teatro, organizábamos excursiones y practicábamos deporte, de ahí nació el equipo de Balonmano Petrer. Éramos más de doscientos, hicimos unos estatutos y nos llamaban de toda España para preguntarnos cómo podíamos tener esta intensa actividad cultural en la época del Movimiento Nacional. El germen estuvo en la Iglesia con Paco Cano Cantero que fue su primer presidente.

    ¿Nunca ha dibujado?

   No, he confeccionado dibujos para ayudar a mi hijo. 

   ¿Su vida laboral no ha tenido nada que ver con su afición?

   No, estudié en el Instituto Laboral de Elche dos años, luego vine a trabajar a una farmacia de Petrer hasta 1964 y posteriormente fue administrativo en la fábrica García y Navarro hasta 1981. Me fui a Algeciras a vivir y luego a Ibi como encargado de la cadena de tiendas de calzado del grupo Martí, por lo que he viajado a México, Miami… hasta que cerró. He vendido miles de kiowas a hospitales y clínicas hasta que llegó la US Shoe y le dieron la producción. Sobrábamos.

   También militó en política.

   Fui secretario provincial del Partido Socialista Popular con Tierno Galván y voté en contra de unirnos con el PSOE. Pero dejé la política porque necesitaba dedicarme al trabajo.

   Luego me marché a Italia y conseguí la representación de Ramponi, por lo que monté en Petrer una delegación hasta que me he jubilado recientemente y el negocio lo sigue mi hijo. Realiza dibujos con cristales de Swarovski o brillantes para calzado, ropa, fiestas de Moros y Cristianos…

   Ahora pertenece al Ateneo Cultural Republicano de Petrer.

   Lo fundamos hace cuatro años y su objetivo es cultural. Somos unas cien personas que apoyamos toda iniciativa cultural libre: organizamos actividades, excursiones o actos como la visita de la nieta de Negrín y apoyamos desde sus inicios a Artenbitrir. También queremos dar a conocer la república como un modo de gobierno, no es que queramos que vuelva la que hubo.

 

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