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Fundado en 1956
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Antonio Poveda junto a la escultura de la sirena ibérica que posee el museo.

El Museo Arqueológico de Elda, fundado en 1983, posee importantes piezas y restos de gran valor histórico hallados en la localidad desde la Prehistoria, pasando por la época romana hasta llegar a la Edad Contemporánea. Otras proceden de dentro y fuera de España. Todos los años, el Museo recibe piezas con una gran historia detrás, hasta alcanzar, actualmente, más de 200.000, además de las 1.000 expuestas en su interior. A continuación se muestra un recorrido cronológico por doce de ellas.

Punzón de doble punta

El punzón de doble punta de cobre es un instrumento calcolítico del III milenio a.C. hallado en la Cueva de la Casa Colorá. Es una pieza importada, pues no había minas por la zona y, además, es el instrumento metálico más antiguo de todo el medio Vinalopó.

 

Prendas textiles

Otra de las piezas más importantes que se encuentran en el Museo Arqueológico de Elda es el conjunto de prendas textiles de lino y esparto que acompañaban el enterramiento infantil de un menor de tres años, encontrado en una de las cuevas del monte Bolón. Su antigüedad, que alcanza los 3.800 años, hace que tenga un valor incalculable al tratarse de un textil, pues en España existen muy pocos lugares donde se hayan encontrado telas tan antiguas.

 

Sirena ibérica

La escultura en piedra de la sirena ibérica, cuerpo de ave rapaz y cabeza de mujer, fue encontrada durante las obras para conectar Elda con la autovía. Se utilizaba para ahuyentar a los caminantes que pasaban por las afueras de la ciudad, y se colocaban en lo alto de un monumento funerario de una persona relevante, con el fin de que su alma se pudiera ir al más allá. Esta pertenece a un personaje importante de la ciudad ibérica de El Monastil hacia finales del siglo VI a.C.

 

Jarra de cerámica

La gran jarra de cerámica es una pieza excepcional, pues constituía un elemento decorativo que representa una escena religiosa de la civilización ibérica donde el árbol de la vida está flanqueado por la diosa del Bien, representado por un águila a la izquierda, y el dios del Mal, con un lobo alado, a la derecha. También se encontró en El Monastil y está datado entre los siglos IV y III a.C.

 

Lámpara romana

Una de las piezas que destaca en el Museo Arqueológico de la ciudad es la gran lámpara romana múltiple, pues no hay otra similar. Está hecha de cerámica y se fabricó a finales del siglo I a.C. en los hornos romanos de El Monastil.

 

Fuente de cocina

El museo dispone también de la fuente de cocina más grande de toda Hispania, restaurada con grapas de plomo por las personas de la misma época romana, siglos I-II d.C. Apareció en el año 1981 en la carretera de Monóvar.

 

Altar griego

Otra pieza única es un altar griego de la época bizantina, hecho de mármol y traído del Mediterráneo Oriental para la iglesia paleocristiana del yacimiento El Monastil. “Es el altar más grande hallado en la Península Ibérica”, según cuenta el director del museo, Antonio Poveda, y, aunque en otras ciudades hay más piezas que lo conforman, en la localidad se encuentran cuatro fragmentos, lo que hace que se pueda deducir con mayor facilidad cómo era su estructura. Es de finales del siglo VI d.C.

 

Sello de cerámica oriental

El sello de cerámica oriental simboliza la presencia de Cristo. En él aparece un gran pavo real y un texto griego. Su función era la de marcar las hostias sagradas durante las eucaristías que se celebraban en la iglesia bizantina de El Monastil. Se encontró allí a finales del siglo VI d.C.

 

Tapa de sarcófago

También relacionado con El Monastil, aunque se encontró reutilizada dentro del Castillo de Elda, es la tapa de un sarcófago paleocristiano romano. Es una pieza importada de Italia a principios del siglo IV d.C. y es uno de los sarcófagos paleocristianos más antiguos de la Comunidad Valenciana. Es de gran tamaño y está hecha de mármol, aunque en el Museo solo se encuentra una parte, en la que se puede observar una escena bíblica de Jonás tragado por el gran cetáceo.

 

Tinaja de cerámica almohade y pileta de abluciones

La gran tinaja de cerámica almohade, de los siglos XII y XIII, la utilizaba un musulmán de importancia para custodiar el agua sagrada que utilizaba para limpiarse en cada oración.  En ella se aprecian textos del Corán en la parte superior y arquitectura islámica en la parte inferior. Fue hallada en la zona de la Melva en los años 70 y, junto a otras 50 piezas, fue restaurada por el Museo Arqueológico de Alicante en 2008 y expuesta en el mismo al año siguiente. Además, esta gran tinaja está relacionada con la pileta de abluciones o aguamanil, pues forman parte del conjunto de piezas que los musulmanes utilizaban para cada oración, un total de seis.

 

Pulsera de la Mano de Fátima

En la necrópolis cristiana hallada en la parte sureste del Castillo de Elda se encontró una pulsera de la Mano de Fátima, hecha de azabache y fabricada en Galicia entre los siglos XIV y XV.

 

Estas son algunas de las joyas arqueológicas con las que cuenta la ciudad, pero los fondos del museo podrían crecer si Elda realizara nuevas excavaciones en puntos emblemáticos como el Castillo, El Monastil, la Torre Vigía de la Torreta o la Villa Romana de Agualejas. Antonio Poveda confía en que nuevas prospecciones podrían sacar a la luz piezas únicas y, además, cree que el estado actual del Castillo se podría aprovechar para hacer investigaciones y conocer con más detalle el pasado de los eldenses.

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