SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956

Calzado

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Casi todas las poblaciones cuentan con una imagen, una seña de identidad que habla de su historia, de sus tradiciones o de su vida industrial, comercial o incluso agrícola. A mis hijos les tengo que explicar que Elda, antes de tener un museo del calzado, tenía una imagen pública e internacional,  esa imagen eran la Ferias del Calzado. Pero esa imagen se quebró, se perdió en el año 1991 y la ciudad se quedó un poco a oscuras, faltaba esa luz que nos distinguía como ciudad zapatera y nos hacía sobresalir por encima de muchas otras.

¿Quiere decir esto que Elda no cuenta con otras importantes actividades que brillan también con luz propia?, claro que las hay, en esta ciudad industrial hay muchas señas de identidad, contamos con un yacimiento arqueológico de gran valor y cuya riqueza está recogida en parte en ese museo arqueológico municipal, un teatro muy digno del que muchos otros pueblos carecen, una Plaza Mayor que congrega muchas actividades del día a día de la ciudad, un dignísimo museo etnológico con la colección del más famosos cantante que viajó por todo el mundo como embajador de su "Elda querida", Pedrito Rico, por citar algunas como ejemplo. Sin embargo hay que reconocer que el Museo del Calzado es algo que nos hace algo más singulares y que, sin menospreciar a cualquier otra institución local, aporta y da vida cultural a la industria del calzado, que es lo que nos da de comer cada día, de lo que vivimos y de lo que esperamos depender durante muchos años, porque de otra forma sería una tragedia.

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No recuerdo una Feria del Calzado en Madrid con menor participación de industriales del calzado eldense que la producida en la pasada MOMAD Shoes. Antaño podíamos ver pabellones de diseñó con el nombre y los zapatos más representativos de las firmas de marca de la ciudad, e incluso otras que pretendían abrirse camino en el complejo mundo de la comercialización. ¿Qué nos ha pasado a los eldenses para dejar de lado nuestra única y más importante feria del calzado en España?

No entiendo cuantas pruebas más debemos de sufrir para comprobar que la promoción de la industria del calzado eldense no funciona. Se da la paradoja que muchos más empresarios acuden a las llamadas de las ferias de Italia o Alemania. Podemos deducir que la presencia de fabricantes eldenses en Madrid no les aporta nada, sin embargo esa es nuestra feria es lo único que nos queda. En los últimos años los dirigentes del sector han ido variando sus políticas para tratar de "enganchar" al sector zapatero en las ferias de Madrid, pero en el caso de Elda lo único que se ha cosechado son fracasos.  No pasa así con otras zonas geográficas: la Rioja, Almansa o Baleares, entre otras, que con menor número de empresas en sus territorios acuden a la feria de MOMAD de forma agrupada y con una presencia notable, con sus marcas a la cabeza, mención aparte merece Elche que acapara el 55% de las empresas de la Comunidad Valenciana presentes en la muestra.

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En la última parte del siglo XIX, un español, Emiliano Arroyo, se instaló en la ciudad de Hidalgo del Parral, ubicada en el sur del estado de Chihuahua en México. Dicho empresario fue construyendo talleres adosados a su primitiva construcción hasta conseguir una gran factoría con un estilo tendente al Art Nouveau, en el que se producían miles de pares de zapatos y además contaba con un amplio estudio de diseño e incluso una zona destinada a la terminación de los curtidos de pieles. Una parte importante de los trabajadores de aquella ciudad, trabajaban para la industria de Arroyo que estaba ubicada en lo que es ahora la entrada a la colonia Talleres, en la calle llamada "Peña Pobre". 

Ese enorme edificio de mampostería pasaría a la historia de México y enlazaría también la propia historia de la industria del calzado del español Emiliano Arroyo que fabricaba los calzados con la marca "La Parralense".

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Falleras Mayores de Elda arropadas por la Bellea del Foc de Alicante, Fallera Mayor de Valencia y la Reina de la Huerta de Murcia, visitando el Museo del Calzado. (19 de septiembre de 2004)

Desde que se inauguró el Museo del Calzado se ha mantenido una colaboración ininterrumpida con los colectivos festeros de la ciudad y especialmente con las Fallas de Elda. La capacidad imaginativa y artística de los artistas falleros y de las comisiones de las distintas fallas, podían colaborar con la exposición de calzado y buscar la forma de indultar un ninot que tuviese una relación con la industria o con los diferentes oficios del calzado.

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Una imagen de la esquina de "El Guardia" en el año 1957 cuando se alumbró la idea de las Ferias del Calzado en Elda

Tras aquel memorable escrito de Oscar Santos en el semanario Valle de Elda, animando a los eldenses a la creación de una feria del calzado, el año 1957 fue excepcionalmente recordado no sólo por dar el definitivo empuje a la propuesta de Santos, sino por una serie de ideas llevadas a la práctica que pondrían un sello de modernidad y futuro para la ciudad de Elda.

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Oficinas de CEPEX ubicadas en el novedoso edificio proyectado por los arquitectos eldenses David y Valero

 

Se le llamó Feria móvil del calzado, también Feria entre Ferias, pero lo cierto es que CEPEX nació en 1967 como un instrumento al servicio de la promoción del calzado fuera de nuestras fronteras. En una primera fase cubriría diez países de Europa, Asia y América, con la posibilidad de penetrar en otros de los llamados del telón de acero, que correspondían a las inexpugnables repúblicas socialistas de la Unión Soviética, que al amparo de Rusia formaban un círculo económico, social y político prácticamente infranqueable para el comercio libre.

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Son de casi todos conocidos los indicadores que marcaron los momentos más álgidos de la industria zapatera tras las primeras ferias del calzado, pero una cosa es saber lo que se dice y otra muy distinta reflexionar con datos en la mano.

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A muchos zapateros les sonará como un recuerdo muy lejano el uso del tirapié, pero de lo que estoy completamente seguro es que la gran mayoría de nuestros jóvenes zapateros no habrá oído hablar de este utensilio imprescindible para el montado del calzado.

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La belleza de una obra de arte, frente a la humildad de un zapato para trabajar

Hace ya más de 25 años, en uno de mis viajes a Madrid para pasar el fin de semana y ver alguna obra de teatro, acudí a una de esas salas experimentales de teatro de innovación, creado por gente joven. Al sacar la entrada me entregaron una hoja en la que voluntariamente podía escribir un tema cualquiera  y depositarla en una caja que estaba justo al entrar a la sala. Aquello me hizo dudar, pero puesto que había acudido a ver un teatro innovador y creativo, decidí participar. En la cuartilla escribí simplemente "Zapatero a tus Zapatos". Nos aposentamos en las butacas junto con más de doscientas personas que llenaban el teatro y esperé para ver cuál sería la trama de la obra. Apareció en  el escenario un joven y explicó que la representación de esa tarde no tenía trama, ni título, ni argumento.... Se basaba exclusivamente en la creatividad de los actores y la improvisación. De las cuartillas que se habían entregado a la entrada y depositadas en una caja, se extraería una al azar y en base a las nota allí escrita se desarrollaría la obra. Naturalmente con un argumento improvisado, con la entrada de los actores en la trama  también improvisada me pareció esperpéntico y puse en duda de que esa "obra de teatro" pudiese tener algún tipo de éxito, pero estaba allí sentado y no era cuestión de poner pies en polvorosa, aguantaría estoicamente ese experimento, de hecho había acudido a ese teatro a presenciar algo diferente, pero la verdad nunca pensé que lo fuese hasta tal punto.

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Panorámica del edificio del Museo del calzado de Elda.

En los últimos dos años no hay personalidad que visite Elda que no hable de las intenciones de ayudar al Museo del Calzado como exponente de la industria más representativa de la provincia de Alicante. Si repasamos la hemerotecas de los diarios de información provincial y nuestro semanario Valle de Elda, observaremos que a peticiones del presidente del patronato de la Fundación Museo del Calzado y alcalde de Elda todos prometen ayudas inmediatas. Primero fue el presidente del Generalitat, más tarde el conseller de Economía, después el rector de la Universidad de Alicante  y esta misma semana el conseller de Educación y Cultura. Pero tenemos que afrontar la realidad y esta no es otra que las promesas solo duran lo que dura la visita de quienes las prometen. Nuestro museo, que se supone es el "buque insignia" del sector zapatero. Que no recibe ni un solo euro de los empresarios del calzado, ni de las asociaciones que representan al sector zapatero. Continúa estando en la UVI sin que nadie atienda las desesperadas llamadas de auxilio.

El Museo del Calzado con su presencia en la vida cultural de las ciudades zapateras, representando su pasado y tratando de marcar un camino de futuro basado en las colecciones de otras épocas, las memorias de sus industrias y su esplendoroso pasado, da la impresión de ser una institución que nadie escucha y que casi se le hace un favor al permitírsele hablar de moda, diseño, calidad...

Acerca del autor

Autor: José María Amat

José María Amat Amer, es un apasionado del calzado. Como ingeniero técnico, el destino lo encaminó hacia la industria de su ciudad. Como profesor de Tecnología del Calzado, llego a conocer investigando, la industria del calzado. Publicando algunos libros sobre tecnología, artesanía y desarrollo social; siempre con el calzado como única premisa. El Museo del Calzado fue una de las realizaciones que le llevó a pasar de técnico a un apasionado del zapato. Con la mejor de las intenciones, y siempre con la pretensión de prestigiar la industria y el calzado de la ciudad de Elda, colabora en este blog para crear más amigos con inquietudes similares.

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