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Así se construyeron los sueños de Elda en 1963 y así se destruyeron en el año 2000

Tanto jugar con fuego llega el momento en que todo se quema.

Hoy miércoles 7 de agosto, el Diario Información nos "regala" una noticia que nos llena de indignación y nos conduce, una vez más, al rincón de los disparates. Como ya anunció Valle de Elda, es la Concejalía de Cultura; el otro día fueron algunos responsables de los museos locales. En palabras de la titular de Cultura, asegura que el nuevo proyecto museográfico concentrará en un solo edificio todos los museos y así se ahorrarán gastos, ¿por qué no se eliminan todos los museos y así se ahorrarán más gastos? Lo cierto es que por una sola cosa que funciona en nuestro pueblo, además de las fiestas, todos se empeñan en cargársela, y mientras tanto el pueblo calla y otorga. Tras cuatro años de gobierno local en el que han escaseado las inversiones en desarrollo, los esfuerzos por relanzar nuestra industria, las medidas para reactivar el comercio y parar los cierres de locales y el empeño en lograr nuevos objetivos para hacer de nuestro pueblo algo diferente, la mayoría de ciudadanos ha dado la confianza de nuevo en esos líderes para repetir por mayoría absoluta. Con esos triunfos "merecidos", se atreverán con todo. Pero deben saber que la realidad será mucho más dura. El camino estará jalonado de sosegadas críticas y los eldenses un día reaccionarán.

En la vecina ciudad de Elche hace años, y ahora, debido a nuestra forma de gestionar, con más insistencia desde hace meses, un grupo fuerte y dispuesto a llevar los proyectos a buen fin, auxiliados y con medios económicos suficientes provenientes de empresarios, instituciones locales y comunitarias, están dispuestos a tomar el relevo a Elda también en el terreno museístico y, entre otros muchos proyectos relacionados únicamente con el calzado y su industria, tomar el testigo de un Museo del Calzado Internacional, con medios, con apoyos y sin interferencias políticas, "Elche: El Museo del Calzado que España merece y necesita", ante la pasividad de las instituciones eldenses, incluida las del sector zapatero (inexistentes).  Eso es lo que nos merecemos y eso es lo que sucederá por jugar con fuego, por no saber administrar lo que otros, que no los políticos, han sabido crear. Esa es la miseria que este tipo de titulares, de comentarios y de propuestas han conseguido.

No queda más que el conformismo ante unas actitudes, a mi juicio, irresponsables. Ahora ya empieza a ser tarde, en el proyecto ilicitano se contempla incluso la petición formal a nuestro Patronato de la devolución de las piezas y fondos que proceden de cedentes de Elche, también solicitar que aquellas personas que deseen ubicar sus pertenencias en ese otro museo internacional, lo puedan realizar con la certeza de tener mayor escaparate público y menos injerencias. Elche responderá de forma clara a los objetivos de mostrar en un único Museo la fuerza productora del tejido industrial español, Elche logrará imponer sus criterios, una vez más, y Elda de nuevo perderá lo único que nos diferencia, a lo único que debiera alentar con propuestas de crecimiento y no de encorsetamiento. Pero no, ni siquiera son capaces de mantener, ya no de mejorar, lo que cientos de personas dieron de su trabajo y sus mayores esfuerzos en crear, consolidar y mantener (esfuerzo baldío).

Por último, quiero lanzar un grito desgarrador a todos los eldenses sea cual sea su ideología política. Esta situación tiene que tener un final, no nos podemos levantar cada mañana pensando en lo que se va a destruir. Ahorren dinero señores gobernantes: con el cierre de los museos, de los centros culturales (pocos quedan), de la educación o incluso del único teatro que soportan (el otro auditorio ya no recibe nada), así las arcas no se verán mermadas, así todo serán ahorros. Trabajen para las fiestas, que con eso asegurarán sus mayorías. ¡Pobre pueblo nuestro! Quién te ha visto y quién te ve.

Por último, y ya sin apenas esperanza, quiero lanzar un mensaje a todos. Estas palabras deben ser conocidas y deben transmitirse, para que se convierta en un tema viral. Ya hemos vivido circunstancias parecidas. Si en 1991 el pueblo hubiese hablado, es posible que los disparates cometidos con Elda no se hubiesen producido. Con lo visto y vivido hasta ahora, jamás podía pensar que las cosas fuesen a llegar a estos extremos. El daño ya está hecho.