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El pretendiente Carlos VII de Borbón (1848-1909).

Apenas hacía un par de meses que el joven Alfonso XII había accedido al trono de España, tras el pronunciamiento militar del general Martínez Campos en Sagunto que permitió la reinstauración de los Borbones en el trono de España tras el reinado de Amadeo de Saboya (1871-1873) y la proclamación de la República (1873-1874).

El año 1875 se inició con la derrota parlamentaria del eldense Emilio Castelar como jefe del gobierno de la República. Inestabilidad política a la que se sumaba la sublevación cantonal de Cartagena (1873-1875), a punto de ser sofocada por la fuerza de las armas; la guerra en la isla de Cuba, conocida como la Guerra de los Diez Años (1868-1878); y, a falta de conflictos, la tercera guerra carlista (1872-1876).

Dentro de aquel contexto de guerra civil, a lo largo de los primeros meses de 1875 se asiste a movimientos de partidas carlistas por el interior de la provincia de Alicante. Partidas que eran avitualladas y socorridas por los partidarios del pretendiente Carlos VII existentes en los diferentes pueblos.

Principales zonas del levantamiento carlista durante la Tercer Guerra.

En este contexto de absoluta inestabilidad política y bélica, sabemos que el gobernador civil de Alicante verifica que el 20 de marzo, en la villa de Elda, había tenido amparo una partida de carlistas procedentes de Andalucía, habiendo encontrado refugio entre los carlistas eldenses. Dispuso, y así se llevó a cabo al día siguiente, el prendimiento de dichos elementos por efectivos del puesto de la Guardia Civil, de Petrer. En total fueron capturados siete de ellos y uno mas procedente de Huelva; habiéndoseles requisado algunas armas de poca importancia, como un sable, una carabina, una revólver, una escopeta, dos cananas, dos caballos y los retratos del pretendido rey don Carlos y de su hija Blanca, así como de los cabecillas guerrilleros carlistas Pascual Cucala, Juan Castell, Francisco Ulibarri y Miguel Lozano.

Tras la rápida acción de los efectivos de la Guardia Civil, los carlistas presos fueron conducidos a Alicante, donde llegaron un 22 de marzo de 1875, siendo puestos a disposición del gobernador civil de la provincia, ocho presos carlistas y un mozo prófugo de la quinta anterior.

Pascual Cucula Mir (1822-1892)