SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 2083
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp

Hace 85 años, un 16 de enero de 1932, y en una visita cargada de simbolismo político, Niceto Alcalá-Zamora, primer presidente de la Segunda República Española llegó a Elda para colocar la primera piedra al monumento a Castelar, último presidente de la Primera República, y recoger simbólicamente del eldense y eminente tribuno español el testigo del republicanismo español. Durante su visita tuvo oportunidad de conocer la industria del calzado, visitando la fábrica de Francisco Rivas Rubio, modelo de producción en aquel momento. Según datos oficiales del momento, la producción de las fábricas eldenses era de 15.000 pares diarios.

Antes de girar visita a las dos fábricas de calzado, Niceto Alcalá-Zamora fue recibido en el Ayuntamiento por Aquilino Bañón, alcalde de Elda; teniendo que asomarse por dos veces al balcón de la plaza para corresponder a los cientos de eldenses que querían saludar al Jefe del Estado, en la que era su primera visita a provincias como presidente de la Segunda República.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir