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Esta cooperativa permitirá mejorar las condiciones laborales de las aparadoras | Jesús Cruces.

Crear una cooperativa para que las aparadoras tengan unas condiciones laborales dignas es el objetivo que se ha propuesto la abogada eldense Celia Carbonell Ferrández para lo cual ha convocado una reunión para todas las personas interesadas el día 19 de julio a las 19:30 horas en el Centro Cívico.

Celia Carbonell es hija de aparadora y cortador y siempre ha pensado que se debía hacer algo para mejorar la situación de las mujeres en el calzado, “es una barbaridad lo que está ocurriendo, que cobren el par a 11 céntimos y pongan también la luz de sus casas” . Estas precarias condiciones laborales están provocando que el oficio de aparadora se esté perdiendo, pues las mujeres jóvenes no quieren trabajar en situación de explotación: “Al despacho vienen mujeres con problemas cervicales o de túnel carpiano y es increíble que no vayan a cobrar una pensión después de haber trabajado toda la vida”, asegura Carbonell.

La abogada, que se declara apolítica, considera que “el enemigo no es el empresario que no te da de alta o te paga un sueldo mísero de tu trabajo en casa, el enemigo es el sistema y hay que darle la vuelta para que todas las partes estén satisfechas: con una cooperativa el empresario se ahorra la Seguridad Social y todas las aparadoras están dadas de alta y con un seguro que cubre las enfermedades”.


Celia Carbonell es una abogada eldense que quiere cambiar las cosas tras crecer entre canillas y pares | Jesús Cruces.

La iniciativa de las aparadoras de Elche de formar una asociación motivó a la abogada eldense para buscar una solución para Elda, “me puse en contacto con ellas y comencé a informarme de las posibilidades que existían”. Así llegó a la idea de que la mejor fórmula es la cooperativa, donde las cuentas están claras y se reparten los beneficios, y en la que “yo estaré asegurándome de que se cumplan los derechos para que no venga un listo para aprovecharse”, asegura.

La eldense es una mujer concienciada contra las injusticias y, de hecho, lleva asesorando de manera gratuita a las personas que han sido desahuciadas de sus casas desde hace años. También tiene otros frentes abiertos como conseguir la reducción del IBI de Elda por ser uno de los más caros de España, o la revisión de los cánones que cobra la empresa suministradora del agua Hidraqua.

Su objetivo en primer lugar es constituir una asociación de aparadoras, que podría incluso ser conjunta con Elche o Pinoso. El siguiente paso será formar una cooperativa, para lo que cuenta con el asesoramiento de un especialista en este campo. En la reunión informativa del próximo día 19 de julio la acompañará este experto y quieren despejar todas las dudas que puedan existir.

Celia Carbonell está buscando una nave y maquinaria para empezar a trabajar con las mujeres que decidan formar la cooperativa. Estas entidades reciben subvenciones oficiales, a la vez que las socias deben darse de alta como trabajadoras autónomas, con un coste de 50 euros al mes al principio: “Una cooperativa de aparadoras permitiría que las mujeres tuvieran un horario de ocho horas diarias, con un sueldo justo y con derecho a una pensión, además, van a estar protegidas legalmente porque yo voy a estar ahí”.


La tarea principal para la letrada es que las aparadoras se valoren, algo que no suele ocurrir, como ella ha vivido muy de cerca con su madre y sus amigas, ya que se ha considerado que su trabajo era un complemento al del marido para llegar a final de mes, “me he criado rodeada de retales, he dado cola, puesto cinta, he escuchado la máquina de aparar a las 8 de la mañana y el martillito a las 11 de la noche… y tenía claro que quería ser abogada y cambiar las cosas”. Su interés personal asegura que es este, ya que no va a cobrar por todo el trabajo que está haciendo para poner en marcha la cooperativa, es una cuestión de conciencia, asegura. En este sentido dice que “o espabilamos o dentro de 50 años no quedan aparadoras porque las jóvenes no quieren seguir con este trabajo y el nombre de Elda se conoce por el zapato” por ello insiste en que buscarán colaboración de los empresarios.

Celia Carbonell está muy agradecida a las aparadoras de Elche, que a su vez están dando los primeros pasos para formar una asociación gracias al impulso de las “Kellys” o empleadas de hoteles para visibilizar sus nefastas condiciones laborales. También agradece la colaboración de PBC Coworking de Petrer por llamarla para invitarla a unas jornadas sobre cooperativismo que se celebraron en Elche y que le abrieron los ojos, asegura.

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