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Lucía con algunos de los productos recaudados en su comunión.

Lucía Gil celebró su primera comunión el pasado día 11 de mayo de una manera fuera de lo común, lo que sorprendió a muchos de sus invitados. La pequeña, con tan solo 10 años, quiso que ese día tan especial tuviera un fin solidario para ayudar a las personas más necesitadas de la ciudad, por ello sus regalos fueron alimentos con ese fin. Cada vez más personas se unen a esta iniciativa, como cambiar los presentes por donaciones a una ONG.

La iniciativa se le ocurrió a Lucía mientras buscaba ideas para celebrar su comunión. A través de internet vio que una niña madrileña había pensado en los más desfavorecidos en un día así: “Le dije a mi madre que quería hacer algo solidario porque me parecía muy bonito. En vez de que me trajeran regalos, quería comida o cosas para los niños que lo necesitan”, declara Lucía. Su madre, Lola, le habló del Grupo Abril, una asociación que ayuda a las personas más necesitadas de la localidad a la cual ella había hecho alguna donación.

La familia de la pequeña eldense habló con la asociación para ver qué productos eran los que necesitaban. Leche infantil, potitos, pañales, detergente y aceite de oliva son algunos de los que aparecían en el listado y que los invitados tuvieron en cuenta, pues ha conseguido reunir 40 litros de aceite y 147 potitos, entre otras muchas cosas: “La finalidad es concienciar y hacer reflexionar a todo el mundo, además de que haya familias que salgan beneficiadas”, explica Lola.

Esta iniciativa fuera de lo común hizo que “al principio, los invitados lo vieron raro, pero poco a poco entendieron que era lo que quería Lucía y han colaborado”, asegura su madre. El día de la celebración, el restaurante donde tuvo lugar, se llenó de bolsas repletas de productos y, entre Lucía y sus amigas, lo organizaron todo: “Fue un momento muy emotivo ver a todas las amigas juntas repartiéndose el trabajo”, dice su madre. Una vez todo recaudado, el Grupo Abril se encargó de transportarlo a su sede para, posteriormente, donarlo a las familias sin recursos que acuden a ella.

Lucía y su familia quedaron muy satisfechos con el resultado de esta pequeña acción. “Estoy muy contenta porque me esperaba que trajeran muchas cosas, pero no tantas”, declara la pequeña. Gracias a todo lo reunido con esta iniciativa, 15 familias dispondrán de aceite de oliva durante dos meses de verano, además de otros productos que mejorarán su calidad de vida.

Cada vez más, las familias plantean las primeras comuniones desde un punto vista comprometido con los necesitados y sustituyen los regalos por donaciones, como es el caso de varios niños, que este año han colaborado con la ONG Karit.


Lucía junto a las chicas del Grupo Abril en su sede.

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