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Las familias temen que este cambio repercuta en la PAU.

Los centros de educación secundaria obligatoria, bachillerato, formación profesional y formación de personas adultas de Elda ya se preparan para aplicar en el curso 2020/2021 el Programa de educación plurilingüe, que no hace distinción entre los municipios en los que se habla valenciano y los que no. Así, a partir del próximo curso los estudiantes tendrán que estudiar como mínimo dos materias en valenciano y otra en inglés, para cubrir así la cuota del 25% del horario lectivo en valenciano y el 15% en un segundo idioma. Las familias temen que esta medida afecte a los estudiantes y ello suponga una reducción de la nota media y de la PAU, pues sus hijos en Elda no están acostumbrados a dar clases valenciano y para entrar a la universidad compiten en desigualdad de condiciones.

Desde la Generalitat no han informado todavía qué ocurrirá con la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano, que desde que entró en vigor en 1983 permite a los estudiantes de municipios castellanohablantes ser exentos de la materia de Valenciano. Pero todo apunta a que esta nueva norma obligatoria hará que desaparezca el derecho a la exención. En bachiller sobre todo muchos estudiantes eldenses eliminan la materia de Valenciano de su formación para así aumentar la nota media en PAU y ahora ya no podrán hacerlo. Para la directora del IES Monastil, Ana Esteve, “es absurdo este programa porque no tiene en cuenta estas exenciones, si no ¿qué ocurrirá con los exentos? ¿No tendrán que estudiar en valenciano ninguna asignatura o empezarán ahora a estudiarlo?”, a día de hoy todavía no les han aclarado este punto desde la Conselleria de Educación, que lidera el conseller Vicent Marzà.

Tanto para el profesorado como para los alumnos, las clases en valenciano no serán sencillas. Algunos profesores escogieron o fueron destinados a Elda, una localidad en la que se habla mayoritariamente castellano, al no estar cualificados para impartir clases en valenciano, pues se necesita el C1 y la Capacitació. El B2 de inglés necesario sí lo tienen más profesores. Esteve afirma que “esto será algo a largo plazo, habrá que ver si luego verdaderamente cada profesor da toda la materia en la lengua correspondiente o no porque requiere mucha experiencia y los profesores asumirán más carga, pues tendrán que pasar todo a un nuevo idioma sin ningún tipo de incentivo, ni reducción de horas ni apoyo económico”. Esteve reflexiona que “las ciudades castellanohablantes parecemos islas en la Comunidad Valenciana, nos miran como si fuésemos raros, no entienden que no se hable en valenciano. Es de suponer que nos costará unos años adaptarnos y después todo se nivelará”.  

La directora del IES La Melva, Mª Ángeles Serrano, ya se ha reunido con los padres de los alumnos exentos de primero de Bachillerato para informarles de la implantación a partir de septiembre del nuevo programa con la intención de que, por el bien de los alumnos, estos dejen de ser exentos y sigan estudiando el Valenciano para que se les haga menos duro el cambio, “y minimizar el impacto”, señala. Y es que en este centro, por ejemplo, en torno al 40% de alumnos en primero de Bachillerato opta por ser exento, y el próximo año se verán obligados, a pesar de la exención, a dar dos clases en valenciano.  

Las familias, al conocer esta noticia, se han mostrado sorprendidas y afirman no entender que sea obligatorio estudiar Valenciano y que les impartan a sus hijos clases en valenciano, tanto los que han solicitado la exención como los que no. El presidente del AMPA del IES Monastil, Josep David Martínez, ha afirmado que “las cosas no se hacen así, este programa puede estar bien pero implantado de otra forma, como por ejemplo, de forma gradual. Este AMPA entiende que el valenciano es una lengua cooficial en la Comunidad Valenciana y que se debe potenciar, pero se equivocan porque los profesores no tienen las capacidades necesarias para afrontar las clases, ni en valenciano ni en inglés”. Así afirman que tras reunirse con el centro no descartan unirse todas las AMPAS locales para tener más fuerza y pedir a la Generalitat que se paralice esta ley “que preocupa, pues esto afectará negativamente a los alumnos y, así planteada, la ley genera rechazo contra el valenciano”.

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