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Grao y Sánchez realizaron una brillante actuación en "La piedra oscura" | Jesús Cruces.

El Teatro Castelar acogió anoche la representación de La piedra oscura, dirigida por Pablo Messeiz e interpretada con exquisitez por Daniel Grao y Nacho Sánchez. La obra, escrita por Alberto Conejero, mostró con brillantez la difícil situación de dos hombres obligados a compartir la terrible cuenta atrás hacia la muerte de uno de ellos. La piedra oscura aúna el drama, el desasosiego y transporta al público a una época pasada pero aún viva en la memoria de todos, la Guerra Civil Española.

La obra está inspirada en la vida de Rafael Rodríguez Rapun, compañero de Federico García Lorca en los últimos años de sus vidas. Gracias a la pulcra interpretación de los actores la tensión fue en aumento a lo largo de los aproximadamente 75 minutos en los que estuvieron sobre el escenario.  Además, en los minutos previos, mientras el público se acomodaba en sus asientos, el telón estaba descorrido, por lo que desde el primer momento se podía ver parte de la magia de La piedra oscura.


A lo largo de la obra los dos entrañables personajes se van acercando | Jesús Cruces.

La piedra oscura  hace reflexionar al público sobre la reciente historia de España, consigue demostrar cómo nunca debieron existir bandos, pues detenido y carcelero consiguen conmover a través de su diálogo: uno de ellos sabe que será fusilado en pocas horas y necesita la ayuda de su guardián, quien se ve involucrado en una guerra de la que desea escapar pero no sabe cómo. Rapun le pide que cumpla una promesa que sabe que nunca podría realizar por él mismo, que guarde las obras de Federico García Lorca. La emoción y la desazón de esta historia caló entre el público, que desde sus butacas contenía la respiración en numerosos momentos de La piedra oscura.

Sin duda la puesta en escena fue una de las claves de su éxito, pues una angosta habitación de hospital con su especial iluminación permitió convertir la sencillez de la escenografía en una pieza de arte. Además, los sonidos de la guerra estuvieron presentes durante toda la obra, lo que permitió al público situarse en el contexto con mayor facilidad. 

Una vez finalizó la obra, el público se levantó de sus asientos para aplaudir el trabajo de Grao y Sánchez. 


El público se levantó de sus asientos para aplaudir el trabajo interpretativo de los actores| Jesús Cruces.

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