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1 OCT 2020 Fundado en 1956
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Quienes el sábado pasado abarrotábamos el Teatro Castelar salimos más que satisfechos por haber asistido a una representación de la Agrupación Lírica Ciudad de Elda, de la que ni los más optimistas esperábamos presenciar algo tan precioso y espectacular. Tratándose como era una obra desconocida para todos.

La exhumación -como titulé la semana pasada, en mi artículo previo del blog del Valle de Elda- de la opereta «Benamor», del compositor aragonés Pablo Luna y libreto del granadino Antonio Paso y el gaditano Ricardo González, nos vino a demostrar, aparte de la excelente interpretación de los líricos eldenses, el injustificable olvido al que se ha visto sometida esta obra de enredo, cuya calidad de libreto y música son incuestionables.

Por ello, cuando se estrenó el 12 de mayo de 1923, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, alcanzó un éxito resonante, estando en cartel hasta que acabó la temporada, y refrendado en las semanas iniciales de la siguiente.

De inmediato todas las compañías de zarzuela itinerantes la incorporaron a sus repertorios, viajando de triunfo en triunfo por los principales teatros españoles y de Hispanoamérica.

Sin embargo, en los años cuarenta decayó de forma insospechada. Quizá por ser una obra muy exigente, y con un elevado número de personajes en escena, aparte de precisar de una orquesta y coro de mayores prestaciones que lo habitual en este tipo de compañías.

Y esas prestaciones se las dieron los solistas, coralistas y músicos, brindando una actuación redonda, preparados previamente por el maestro concertador, Christian Lindsey -quien además encarnó a la princesa Benamor- y el director musical Octavio J. Peidró Padilla.

A ello contribuyó, cómo no, la magnífica producción escénica ideada por Francisco Martínez Olcina -a cuyo cometido añadió en escena el de Gran Visir- tanto en la belleza de espacio -interior de un palacio oriental- como en la fantasía, colorido y variedad del vestuario-diseñado por Loli  Zafra -sobre todo el de las odaliscas. Todo en orden a como mandan los cánones, sin aventuras modernas que suelen desvirtuar  los conceptos de las creaciones originales.

En base a todo ello, y sin entrar en particularidades, pues todos rayaron a gran altura, siempre considerando que se trata de una representación de aficionados sobre el escenario, con músicos profesionales formando la Orquesta Sinfónica Teatro Castelar, cabe decir lo de otras ocasiones. Una lástima que el trabajo realizado para la puesta en pie de «Benamor» carezca de perspectivas de reposiciones futuras, más allá de las habituales de verano, en los Jardines de Castelar de Elda, y en la Plaza Mayor de Aspe. Lugares, no obstante, donde escénicamente la producción pierde mucho. Por fortuna, actualmente, disponemos de las redes sociales. Gracias a ellas, esta recuperación de «Benamor» creemos que podrá verse dentro de poco en los cinco continentes, por internet vía Youtube, merced a la grabación videográfica realizada durante la representación.

En la representación del sábado pasado actuaron en los papeles principales Christian Lindsey, María García Maciá, Javier Rubio, Mari Carmen Yelo, Francisco Martínez y Carmen Vera. Y en roles secundarios pero de vital importancia dentro del argumento Gabriel Martínez, Isidro Juan, Pedro Gras, José Luis Sáez, Keysy Lindsey y Alfonso Barceló. 

Excelente e imprecindible la actuación del Grupo de Danza Keysy Lindsey.

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