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Nadie puede dudar de mi apuesta personal por el calzado, especialmente el de mujer de gamas media-alta, tampoco de los esfuerzos para que alguien reaccione ante los retos del presente y especialmente del futuro.  Por ello me creo en la obligación como eldense y como amante de nuestra industria del calzado, de alzar la voz para exigir una contundente política que diversifique nuestro tejido industrial y nos cree expectativas de futuro, riqueza, crecimiento y naturalmente empleo.

Para alcanzar esas metas no valen ya paliativos, ni existen barreras, incluidas las de tipo económico, que puedan retrasar languideciendo lo que todos vemos, una apuesta clara por la diversificación industrial es nuestra meta de futuro.

A este respecto  quiero recordar mis propias palabras en un trabajo publicado en la revista Alborada (hoy Fiestas Mayores) Diversificación y zonificación industrial dos aspectos preocupantes de futuro escrito en abril de 1977 y publicado en septiembre de ese año y en el diario La Verdad el 13-09-1977. Entonces estaba a las puertas la creación del Polígono Industrial Campo Alto:

...."Seria de desear que el Polígono Industrial partiese de terrenos urbanizables propiedad del Municipio y que éste los pusiese a disposición de las Empresas con un máximo de facilidades, no sólo para el sector calzado sino para otras actividades de las que Elda carece.  Por supuesto que todos estamos muy orgullosos de nuestra industria actual que ha dado vida y nombre a Elda pero...¿acaso no supone también un riesgo?. Por desgracia nuestro valle hoy no es fértil, no existe agricultura, ni ganadería, y solo por el zapato vivimos y morimos, lo que no deja de ser hermoso pero a la vez preocupante, ya que una ciudad de 50.000 habitantes que utiliza como única fuente de riqueza  una industria descapitalizada y expuesta a un sinfín de amenazas, en su mayoría derivada de situaciones económicas coyunturales de muy diversa índole, tiene que sentirse por fuerza insegura y a merced de los vaivenes de un único sector que históricamente es inestable. Ciertamente cualquier actividad tiene un riesgo, pero si analizamos nuestra situación actual vemos claramente que nos aproximamos al 90% del censo industrial que depende únicamente del calzado, su industria auxiliar y servicios dependientes de aquella. Un polígono industrial en condiciones haría factible la creación de nuevos puestos de trabajo con aplicación de distintas tecnologías correspondientes a otros sectores....."

Han pasado 42 años de aquellas palabras y como podrá verse Elda sigue con sus mismos problemas y poco ha caminado en el espacio de la diversificación. Se crearon no uno, sino tres polígonos industriales, que sirvieron para vaciar el casco urbano de industrias y trasladarlas a esas zonas, que supone en sí mismo un acierto, pero que no sirvió para diversificar apenas nada.

Como he venido repitiendo la diversificación industrial en un paso lento, pero Elda no puede ni debe aguardar más para caminar hacia esa meta.

Debemos sacar fuerzas con todo el empuje de que seamos capaces. Elda ahora necesita suelo industrial barato para ofertarlo a empresas diversas, con exención total de impuestos municipales y un compromiso con el IVACE (Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial), el SEPES (Sociedad Estatal de Suelo) para que haga posible la urbanización de los terrenos que Elda debe poner a disposición. Es una prioridad sobre cualquier otra y en ella nos va nuestro futuro a medio y largo plazo. Para ello contamos con la proximidad a la Autovía, Estación de Ferrocarril, Puerto de Alicante y Aeropuerto y una población trabajadora dispuesta a poner lo mejor de cada uno para hacer prosperar cualquier empresa que decida entrar en nuestro territorio;  habrá que comprometer a las Consellerías de Comercio e Industria y buscar los caminos adecuados para que ellos impulsen nuestro suelo en el "Arco Mediterráneo".

En puertas de unas trascendentes elecciones Autonómicas y Municipales es procedente solicitar que se incluyan nuestras propuestas en acciones de futuro. Elda y comarca no puede esperar otros cincuenta años para seguir reivindicando lo que hace ya cuatro décadas era una necesidad.  Y mientras esto llega afiancemos con toda energía lo que tenemos: La industria del calzado para fabricar zapatos de alta gama.