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Benjamín Belmonte contemplando el zapato que obtuvo el cambrillón de oro y el zapato ganador

Fue un año de esperanza e ilusión, Elda estaba a las puertas de su historia reciente. En el certamen exposición del año 1959 se falló uno de los premios más celebrados  por el resultado de los zapatos ganadores: por una parte, un zapato fabricado por la empresa Santos González que consistía en un salón hecho en ante negro, con piedras de circonita en la pala formando un dibujo.  El otro ganador sería un zapato  hecho en tafilete de color rosa,  fabricado en una sola pieza y con la dificultad añadida de que todo el modelo presentaba una serie de nudos que lo hacía casi imposible, una auténtica obra maestra  y a juicio de quien esto escribe, uno de los zapatos más bellos y elegantes que se han podido fabricar en la ciudad de Elda, los artífices fueron los trabajadores de la fábrica de Benjamín Belmonte García, situada entonces en la actual Avenida del Mediterráneo y en el lugar aproximadamente en la que en la actualmente hay otra gran firma de calzado.

Zapato ganador del Cambrillón de Oro de la firma "Calzados Helen"

El Cambrillón de oro consistía en un trofeo donado por uno de los fabricantes de componentes de la época, Hijos de Sócrates de la Encarnación,  y consistía en un cambrillón (refuerzo  interior de la planta ) hecho en oro de 24 quilates,  engarzado en una peana de mármol en la que se indicaba el ganador y el premio. Ambos zapatos ganadores y el premio conseguido por Belmonte, se encuentran en una de las vitrinas del Museo del Calzado.

Aquel premio, que tuvo un corto recorrido, se otorgaba para premiar la calidad en el conjunto del zapato, considerando su aspecto artístico como un factor importante a sumar a las demás cualidades de: modelaje, corte, cosido, fabricación manual y mecánica  y acabado.