Imprimir
Visto: 1504
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Monumento a la Familia Zapatera (imagen Josep Sumalla Jordana).

Se nos fue un año más y es momento de reflexión y buenos deseos. El cambio de rumbo de la ciudad es algo inaplazable y urgente.

Elda recuperará con fuerza su poder y su prestigio a poco que unamos nuestras fuerzas y canalicemos nuestras ideas.

En las últimas semanas del año se han promovido una serie de reuniones de tipo empresarial que, sin objetivos claros ni dotación, podrían suponer un mensaje de buenas intenciones, que debería abrirse a nuevos interlocutores, posibilitando la búsqueda de objetivos concretos. Los argumentos de siempre nos situarán en el mismo lugar en el que estamos. Debemos ser más ambiciosos en los planteamientos con fórmulas creativas e innovadoras.

Como eldense deseo hacer llegar a mis paisanos y especialmente a nuestro Ayuntamiento en Pleno, alguna de las posibles soluciones que vengo planteando todos estos años, con una súplica especial: que sean tratados sin personalismos y simplemente como ideas que nacen de ciudadanos de Elda que desean mantener el progreso para la ciudad. Por lo tanto lo que aquí se plantea no es solamente el idílico proyecto de un soñador, se trata de un plan elaborado y contrastado con algunos de los empresarios y trabajadores que conocen nuestra industria y han sabido identificar las causas y los efectos de la regresiva situación como población  industrial.

Apelo a los jóvenes empresarios, a los emprendedores, a los Sindicatos Obreros, a los trabajadores, a los vecinos de los diferentes barrios de la ciudad, a los colectivos culturales. a todos aquellos que aman nuestra industria del calzado y a los que nos visitan por esta misma causa. El tiempo puede llegar a crear una visión difusa de la trayectoria de Elda como capitalidad  de la industria del calzado y como ciudad pujante en materia de innovación y creatividad alrededor de su principal industria de fabricación de calzado, los jóvenes deben conocer cuáles fueron los momentos de mayor gloria de Elda y como se produjeron los hechos hasta llegar a la situación actual.

También es obligación del gobernante exprimir al máximo las ideas y rechazarlas o aceptarlas con fundamentos, nunca por ideologías o protagonismos, máxime cuando está en juego el nivel y calidad de vida de muchas personas.

 Todo lo que aquí se dice no es nuevo, ya se ha reiterado en distintas ocasiones,  pero no por ello deja de encerrar un mensaje de esperanza.

El calzado es nuestra industria soporte y por ella debemos apostar fuertemente porque la tan deseada diversificación industrial no es cuestión de que, con nuestras solas fuerzas, la podamos conseguir a medio plazo.

¿Dónde nos encontramos?

Es un tiempo delicado para nuestra industria de fabricación de calzados pero, como en otras ocasiones, este momento es uno más de los vividos en otras épocas, del que podemos salir airosos y con fuerzas renovadas. Lo preocupante es que los indicadores: pérdida de tradicionales mercados y falta de crecimiento en producción y empleo en nuestra ciudad, difieren sensiblemente de lo que está ocurriendo en otras poblaciones zapateras del país, y esto no depende más que de nosotros mismos, del poder de convocatoria y de la percepción que los otros, especialmente los canales de comercialización del calzado en general, tienen sobre la cualificación y valía de nuestros productos fabricados.  

Alguna de las empresas más emblemáticas han perdido parte de su imagen y al abocar su plena producción a comercializadoras con sus propias marcas, alguna de ellas de excelente trayectoria y prestigio, crean una dependencia vital. Cuando esas comerciales deciden desplazar sus producciones, deslocalizando su actividad, desencadenan un impacto económico muy negativo, no sólo en todos los integrantes de la cadena de producción y suministro, sino en el entorno socio laboral de la zona, desorientando a los empresarios y trabajadores que se habían entregado a ellas. El objetivo es muy claro, hay que desandar el camino, es decir, volver a la relocalización, volviendo a la marca y a la propia identidad. Cuando una o varias empresas comerciales deciden abandonar nuestro territorio no hay marcha atrás, en la mayoría de casos no hay segundas oportunidades y cuando se toma la decisión es para no volver más. En nuestro caso  debe seguirse una estrategia en la que no solo sea una cuestión de ahorro de costes sino también de la búsqueda de la calidad y la seguridad.  Y transmitir la imagen de que fabricar en Elda y su comarca es una decisión que comporta beneficios en todos los órdenes y supone en sí misma una solvente marca de origen.  

Desandar caminos erráticos

A poco que salgamos de nuestro entorno cercano veremos que en España  hay ejemplos muy significativos de empresas que abandonaron sus propias marcas y su mejor imagen para entregarlas a otros con ubicaciones fuera de nuestro territorio nacional e incluso más alejados en países asiáticos, sin embargo, tras el furor que supuso la "moda" de marcharse a buscar otras prestigiosas marcas que fabricaban en países con costes más bajos, han regresado estableciendo de nuevo sus estrategias comerciales desde nuestro país, desde las zonas industriales de mayor prestigio para lo que fabricaban, es el caso de industrias del juguete, de la confección, incluso de procesos de fabricación muy específicos como son las guitarras, por nombrar algunos ejemplos y que podremos encontrar en cualquier hemeroteca . 

Elda debe y puede recuperar su imagen más emblemática, más digna y prestigiosa. Para ello muchos estamos aportando soluciones de inmediata aplicación con el fin de intentar transformar esta realidad en una oportunidad y conseguir resultados lo más rápido posibles, ya que el tiempo apremia y la ciudad ya no puede perder un sólo minuto en reafirmarse en sus señas de identidad más notables.

Proponemos un Plan de Ciudad, un proyecto de imagen con una serie de medidas que nos conduzcan por la buena senda, para vender zapatos, crear empleo y riqueza. Desde Elda y comarca apoyándonos en nuestra historia industrial, en el buen hacer de los profesionales de la industria. Necesitamos convencer de nuestras cualidades y con esas bases restablecidas, lo demás vendrá por añadidura. Contamos con el magisterio y dedicación de nuestros especialistas y profesionales, pero no encontramos motivación alguna para poder incrementar el comercio desde la situación en la que estamos hoy.  Si perdemos el soporte que sustenta la imagen de ciudad como sede de la industria zapatera de calidad para zapato de alta gama, Elda estará abocada a la irrelevancia dentro del conjunto de ciudades zapateras de nuestro entorno.

Mejorar nuestra imagen como zapateros de calidad

Con propuestas ya conocidas:

1.- Que Elda vuelva a convertirse en centro de diseño y moda de zapatos de mujer de alta gama, con exposiciones de tendencias desde nuestro territorio y donde los emprendedores dispongan de un escaparate para cada temporada.

 ¿Qué lograríamos convirtiendo a Elda en Centro de Presentación de Tendencias?

Nuestra ciudad se transformaría en lugar y ciudad de referencia para asentar cada temporada las bases de los diseños que conformarían las diferentes colecciones de los diseñadores y emprendedores presentes en cada muestra. La ciudad realizaría un efecto llamada ante los fabricantes de este tipo de calzado en la Comunidad, por supuesto, pero también en España. En esa presentación, como ya se hizo en otras ocasiones no muy lejanas, se desvelarían también los avances en nuevos materiales y todo eso se podría realizar con escasos costes y con la colaboración del Museo del Calzado y de los Salones Princesa para dar realce a la muestra y cabida a los diferentes stands.  Elda ofrecería la moda y la calidad con sus propios recursos.

2.- Involucrar a la Universidad y a las empresas de mayor calado de la comarca para que firmen un convenio de colaboración alrededor de la "Cátedra de Calzado del Medio Vinalopó".

¿Qué quiere decir esto?

En momentos como los actuales en los que la deuda comunitaria y estatal es muy alta y hay pocas posibilidades de obtener subvenciones para promocionar nuestro calzado, un convenio por medio de una Cátedra, entre la Universidad de Alicante y las Empresas más sobresalientes del sector en el Medio Vinalopó, tanto de fabricación de calzados como auxiliares, crearían un fondo económico a partes iguales que sería tutelado por un consejo rector y serviría para realizar campañas de promoción de nuestro calzado femenino de calidad.  También para realizar encuentros o simposios sobre tendencias, mercados o nuevos materiales, entre otras actuaciones. Ya la Universidad de Alicante, hace solo unos años, declaró y se comprometió a poner en la mesa una cantidad económica si los empresarios comprometían cantidades similares. Esta Cátedra es necesaria y su fundamento da legitimidad a nuestro zapato de calidad. 

3.- Potenciemos la marca "Zapatos hechos en Elda", "Zapatos de Elda" o cualquier otra que nos defina como origen de ese zapato de calidad.

¿Para qué sirve y cómo se llega a conseguir esta marca?

Aprovechando el paréntesis navideño he recabado de nuevo información de la Oficina Europea de Marcas y la cosa es tan sencilla como la presentación de una instancia y memoria (incluso brindo mi colaboración para perfilar todo ese trabajo, ya que el grueso del mismo lo he elaborado desde hace varios años), para obtener la marca "Zapatos de Elda" - "Elda city shoes".

La marca señala con claridad el origen de los zapatos y aquellas empresas locales que deseen aplicarla deben cumplir con unos objetivos muy claros, tanto en calidad de materiales, procesos de fabricación nacionales y empleo de mano de obra legal. Obsérvese la importancia de estos conceptos e imagínense la brutal respuesta que podría darse desde Elda al prestigio, a la calidad y de forma especial también al clandestinaje. La marca podría las bases para el futuro cuando se apruebe la Denominación de Origen para productos no agroalimentarios y nuestro pueblo esté posicionado en primera línea de petición. Y todo esto en manos de una entidad como el Museo del Calzado  que arbitraría los medios necesarios para llevar a buen puerto esta marca y su aplicación. Teniendo en cuenta que en su Patronato están implicadas todas las asociaciones y organismos e instituciones que tienen que ver con el sector zapatero, no existe otra institución con mayor poder de convocatoria ni más comprometida con la actividad industrial de la ciudad.

Si todo lo anterior es importantísimo, lo más necesario para el Museo del Calzado es que a través de la organización que se pudiese montar, se autofinanciaría en todo o en parte y ya no precisaría medios económicos ajenos para subsistir. La simple vigilancia y aplicación de las normas para aplicar la marca Zapatos de Elda, conllevaría unas tasas que ayudarían a su autofinanciación proveniente de las industrias que decidan aplicarla e incorporarla a sus zapatos, todo esto con un protocolo de transparencia y promoción que sería una ayuda muy importante para las empresas que lo decidiesen implantar en sus zapatos.  

La marca Zapatos de Elda es mucho más importante de lo que algunos pueden imaginar. La ciudad ha creado esta marca a través de generaciones de fabricantes de calzado que han dejado una estela de calidad y de prestigio, especialmente en el zapato de mujer de lata gama, ¿por qué no admitirla como propia? Esa marca conlleva una garantía que hoy es inalcanzable a corto o medio plazo por ninguna otra ciudad zapatera porque para prestigiar ese tipo de marca hay que emplear una larga vida a ello, como Elda lo ha hecho en el trascurso de los años.

La Oficina de Marcas de Alicante espera nuestra inscripción ya desde hace cinco años.

Asentar el liderazgo de Elda como ciudad zapatera

Para ello debemos tomar buena nota de lo mucho que se aprende viajando por ciudades zapateras de Europa y América. Crear un buen ambiente social de donde vivimos y lo que hacemos es necesario, que el calzado sea el hilo conductor de casi toda nuestra actividad profesional e incluso lúdica. La ciudad de Elda debe convertirse en un reclamo total del zapato de calidad de alta gama, implicando a todas sus actividades, a su planeamiento y proyecto de ciudad, incluso abordar aspectos relacionados con el comercio y el urbanismo. Una ciudad que aplica singularidades alrededor de su más importante y casi única industria es esparcir a los cuatro vientos el producto de su trabajo.

El zapato en el mundo es un complemento, quizás el único complemento, que entusiasma a casi todos. Detrás del calzado femenino hay una gran cantidad de personas que lo siguen por: fabricación, historia, comercio. Crear un novedoso reclamo nos haría únicos en Europa. Sumando a lo ya experimentado como "La Mujer Mejor Calzada de España"; poniendo de nuevo en actividad el "Concurso Luiis García Berlanga sobre zapato femenino" y todas las actuaciones que aquí se exponen, convertirían a Elda en algo especial y muy difícil de igualar.

1.- Renombrar una Avenida con bulevar para asignarle el nombre de la "Bulevar de las Mejores Calzadas" ¿qué mejor motivo de llamada para un pueblo que ostenta esa singularidad y es único en lo que hace? Quizás nadie se sienta ofendido si a esa moderna Avenida de Ronda o Camilo José Cela, se le renombra su bulevar, se colocan placas de hormigón con los nombre de las Mejores Calzadas, eso sería una atracción en sí misma y un motivo de alusión constante a nuestra ciudad y su industria, al mismo tiempo que se cumple con un deseo expresado de dedicar a mujeres los nuevos nombres de calles de Elda. ¿No quieren asignar calles con nombres de mujeres notables? En eso hay un motivo más. El bulevar de la Mejores Calzadas se llenarían de placas de hormigón con el nombre de cada Mejor Calzada y el año de su designación, incluso un mosaico explicando los méritos del personaje, ya son veinte con la última nombrada ¿se figuran una avenida con decenas de placas y nombres de famosas que nos recuerdan que en Elda se hacen zapatos de alta gama calzado por mujeres excepcionales? ¿No creen que merecería una especial atención turística para observar esas inscripciones, comprar zapatos y degustar su tradicional cocina? Esto es un logro que nadie nos ha regalado y nació un día como se alumbran las buenas ideas, con constancia y trabajo, por ello debemos explotarlo con la mayor intensidad para fortalecer nuestras señas y nuestro calzado. Las agencias o incluso el propio municipio podría fletar autobuses a los hoteles de las zonas costeras para atraer a ese otro turismo al que se le podría ofrecer algo más singular y tangible, con visitas a museos etc.   

2.- Crear una calle llamada "Calle del Zapato", esa calle es necesaria en nuestra población al igual que existe una Plaza del Zapatero,  pero no sólo eso, en esa calle se podrían instalar tiendas de zapatos que repoblaría esas céntricas calles con locales cerrados desde hace años. Me estoy refiriendo a Dahellos o José María Pemán, entre otras. Esa calle Pemán cuyo nombre se piensa sustituir, ¿por qué no llamarla calle EL ZAPATO? Incluso se cambiaría el tipo de iluminación actual, por otro concebido expresamente que podría consistir en altas pantallas de policarbonato iluminados interiormente por lámparas leds de bajo consumo y en forma de tacón de aguja (es una novedosa idea ya explotada en algún otro país). Esa calle que se inicia en la Plaza del Zapatero formaría un buen conjunto icónico de la ciudad. Recuerdo en uno de mis viajes buscando zapatos, que llegué en una capital europea, a una calle que era famosa y conocida por su ambiente relacionado con el calzado, allí vi por primera vez esos altos tacones de aguja que iluminaban escaparates de comercios, me causó una impresión sorprendente, que de forma imaginaria trasporté a mi ciudad.

Para completar esa propuesta se incentivaría a comercios de Elda para que se ubicasen en las inmediaciones de esa calle e instalasen sus tiendas o sucursales, esas tiendas podrían incluso gozar de algunas ventajas o subvenciones municipales en los primeros años de implantación (IBI, Impuestos o tasas de apertura etc.). El propio municipio realizaría una guía con la referencia a las calles y lugares en los que se ofreciesen zapatos de calidad y expresamente a las instaladas en la calle EL ZAPATO.  La iluminación de esos altos tacones de aguja darán un clima de percepción y aceptación de lo que Elda ofrece. Completarían la oferta unos folletos elaborados con diseño y gusto para explicar el porqué de esta iniciativa.

3.- Promover un Taller Artesano para la Confección de Zapatos a Mano dirigido por un monitor profesional (eso ya se hizo en el Museo del Calzado y tuvo una espectacular acogida) y con zapateros jóvenes, que harían demostraciones diarias de montaje del zapato. Este taller en principio no se autogestionaria económicamente, de ahí que deba ser el Ayuntamiento quien realice esa inversión y mantenimiento, más adelante con el producto del trabajo podría autofinanciarse. Pero lo importante es que contribuiría a nuestra expresión más genuina y personal. "Elda ofrece en su ruta turística un recorrido por la historia del calzado". El turismo visitaría esa calle y tendría la oportunidad de adquirir zapatos a buen precio a la vez que admiraría las técnicas manuales de confección, añadiendo un valor más a nuestro zapato de calidad.

4.- Convenir entre el Ayuntamiento y empresas de calzado de nuestro tejido industrial, una visita guiada a fábricas en producción para que los visitantes a Elda pudiesen apreciar los procesos de fabricación in situ. Dentro de ese circuito turístico habilitar uno o dos días para visitar fábricas en horario de trabajo. Esto no es único, en otros lugares de Europa y donde el que esto escribe ha tenido la oportunidad de verlo y asistir a ese tipo de visitas en grupo. Para ello bastaría con firmar un convenio de colaboración y marcar, dentro de cada empresa adscrita, una ruta o circuito para que el público pudiese recorrer sus diferentes secciones. Naturalmente sería optativo para las empresas comprometidas, posibilitando que el visitante accediera a las tiendas de venta de las propias fábricas.

5.- Impulsar desde Elda publicaciones que hagan referencia al calzado en general y específicamente al de calidad para mujer. En este pueblo supimos poner en un alto podio una serie de revistas y publicaciones sobre la moda en el calzado, también sobre tecnología zapatera. Lo hicimos de forma pionera y muy por encima de cualquier otra ciudad dedicada a la fabricación de calzado. Esto debe retomarse. Las presentaciones de tendencias deben venir avaladas por documentos elaborados por los mejores diseñadores de nuestro entorno. Lo que hacemos debemos transmitirlo a todo el mundo. También nuestra cultura zapatera. Pero ¿quién debe asumir la responsabilidad de estructurar estas tareas? De nuevo debemos poner el acento en nuestro Ayuntamiento, es él y sólo él el que tiene el poder de convocatoria ante todos para exigir, si fuera el caso, poner los medios para hacerlos realidad.  

6.-  Impulsar con todos los medios a nuestro alcance una ruta turística que complete ese circuito: Visitas a Elda desde las zonas costeras; recorrido por la Calle del Zapato, calle Dahellos y Plaza del Zapatero con visita al Taller Artesano Municipal; visita a fábricas en producción; visitas al Museo del Calzado; degustación de comidas típicas eldenses. También como es lógico tiempo para visitar otros tesoros de la ciudad: Museo Arqueológico; Museo Etnológico; Kurhapies; Miguel`o y el de hormas de Isidro Aguado, es decir,  visita a la ciudad en su conjunto, Plaza Mayor, etc.

7.- Es de gran importancia llegar a conocer la capacidad productiva de la ciudad de Elda, es decir, con el actual censo industrial debemos conocer la cantidad de zapatos que Elda podría fabricar en su conjunto, sumando a los industriales que venden sus productos de forma directa a otros que lo hacen a través de comercializadoras. Proponemos por lo tanto una Gerencia de Calzado cuya principal misión sea la de promocionar el calzado eldense, realizando los contactos necesarios entre las empresas y los mercados existentes, tratando sencillamente de vender e introducir nuestros fabricados en todos los mercados. Un gabinete cuya labor se contemplaría también en un protocolo de actuación.

Si nos empleamos a fondo, esto puede dar resultados sorprendentes para Elda, su comercio y servicios, muy necesarios para esta ciudad y siempre en beneficio del buen nombre como población zapatera.

Hemos sido testigos en el año que ha acabado de que algunas reivindicaciones que hemos solicitado insistentemente para nuestro pueblo: el Instituto de Formación Profesional del Calzado como referente nacional o la Escuela Nacional de Diseño Industrial de Calzado, se han marchado a otra población con presupuestos millonarios, sin piedad hacia nuestra ciudad que llevaba años reivindicando estos logros.

Estamos siendo testigos de cómo se nos cierran las puertas de la Administración Autonómica en cuestiones referentes al calzado, sin un plan que nos ayude a la necesaria Diversificación Industrial. Nada podemos esperar que nos sea a través de nosotros mismos. También vimos promesas incumplidas de ayuda al Museo del Calzado por "impedimentos legales" que no eran otros que pedir se hiciese un gasto sin tener fondos para ello, y nadie salió en nuestra ayuda.

Si sirve de referencia y para que los responsables de aquellas adjudicaciones no lo olviden, Elda, a través de su Escuela de Enseñanza Secundaria de La Torreta, pionera en España de las enseñanzas de Formación Profesional en calzado, en los años 1993 a 1995 intervino en el diseño de los Contenidos Curriculares de los Grados de Formación Profesional de la Piel: Confección, Calzado y Marroquinería para las enseñanzas profesionales en España. Durante tres años, participé como experto docente e intervine en la adecuación de esas enseñanzas a la formación profesional de la rama piel. En los años 1995 y 1996 se recogieron en dos libros los contenidos de los trabajos realizados: Confección ISBN 9788489167339 y Calzado y Marroquinería ISBN 9788489167445. En aquellos años el Instituto de Elda era el referente nacional de la formación profesional de calzado.  También intervine en nombre de la Formación Profesional de Calzado en un Congreso Internacional de Formación Profesional celebrado en Zaragoza en 2003, con una ponencia sobre las enseñanzas de calzado en España. Sin embargo, en el último año 2019 hemos sido testigos de la humillación sufrida al adjudicar esa referencia nacional a otro centro mucho más joven en su implantación pero  probablemente con mejores padrinos.

De igual forma Elda, desde los años 70 viene demandando una Escuela de Diseño, con constantes alusiones y llamadas desde la Asociación Nacional de Modelistas y Diseñadores de España AMEC, para ser también un referente nacional en esta materia e impartir desde Elda las enseñanzas de diseño ya que en esta ciudad se concentraba el mayor número de diseñadores y desde Elda se lanzaban las diferentes tendencias de calzado cada temporada. Pero esta reiterada petición para nuestra ciudad también se ha adjudicado a otra población zapatera con un presupuesto millonario, y lo más desolador es que el conformismo haya atenazado lo que debiera haber sido una inmediata protesta.

¿A qué estamos esperando para poner en marcha ideas novedosas? ¿Qué más nos puede pasar? ¿Nuestros méritos como profesionales no son valorados?

¿Por qué nadie defiende las ideas que día tras día se ponen sobre la mesa? ¿Por qué ningún partido político asume lo que es un hecho tangible de indudable gravedad?

Elda se merece lo mejor y no podemos cerrar los ojos a la realidad ni seguir confiando en nada que no sea nuestro tesón y esfuerzo.

Apelamos a los jóvenes  con ánimo positivo y sin mirar el origen de las ideas, lo importante es que sean útiles y fructifiquen. Mi larga experiencia profesional y mis muchos años vividos al servicio del sector zapatero me avalan y me permiten una solvencia moral para afirmar sin reservas que a poco que se asienten esas ideas, Elda resurgirá en 2020 y este será su año.