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Octubre de 1899. El penúltimo año del siglo XIX enfilaba su recta final. La villa de Elda se esforzaba en dejar atrás su pasado agrícola y apostaba, sin saber lo que le deparaba el futuro siglo XX, por el desarrollo de la industria del calzado como principal motor de la economía.

Aquella incipiente industria artesanal de hacer zapatos había dado un gran salto cualitativo a partir de 1895 , cuando los maestros zapateros empezaron a convertirse en verdaderos empresarios. En aquel año Silvestre Hernández inauguraba su fábrica, situada en la afueras de la población, en la actual confluencia de las calles Jardines y Ortega y Gasset. A ella le siguieron las grandes fábricas de Rafael Romero (1896), Constantino Bañón , de Hormas (1897), Hormas Aguado y Francisco Santos (1899). Todas ellas junto con la casi veintena de talleres artesanales daban ocupación a un cada vez mayor número de trabajadores, que poco a poco, y ante la pronta llegada de los ideales anarcosindicalistas, fueron adquiriendo conciencia de proletariado.

Pero aquel desarrollo industrial finisecular estaba basado en la desregulación total del mercado laboral. Mujeres, hombres y niños tuvieron fuerte presencia en aquel crecimiento industrial. Todos tenían un papel que cumplir en el proceso de fabricación de los zapatos. Sin embargo, la precariedad laboral era total y absoluta: ausencia de mínimos derechos laborales, escasos y míseros salarios , ausencia de horarios reglados o de condiciones laborales homogéneas, etc.

Plantilla de trabajadores del taller de Silvestre Hernández (anterior a 1894)

En aquel contexto, se convocó la primera de las huelgas de la que tenemos noticia en Elda. Hoy se cumplen 119 de años de aquella primera jornada de protesta de los trabajadores del calzado eldense. Un jueves, 26 de octubre de 1899, el alcalde de Elda telegrafiaba al gobernador civil de la provincia de Alicante comunicándole que la mayoría de los obreros de las fábricas de calzado se habían declarado en huelga, reclamando un aumento del jornal. Reclamación de subida de salario en la que tuvieron un destacado protagonismo las mujeres, tal y como se denota de los partes oficiales.

Las jornadas de huelga se prolongaron algo más de una semana, siendo una protesta de carácter pacífico, pues no hay que olvidar que hasta el año 1909 la huelga estuvo considerada como un delito. Aún a pesar de la tranquilidad social, la Guardia Civil del cuartel de Petrer fue concentrada en Elda para sostener el orden público, y el alcalde, a instancias del Gobierno Civil, promovió varias reuniones de mediación entre patronos y representantes de obreros para alcanzar un acuerdo interpartes. Negociación que finalmente llegó a un acuerdo, dando por finalizada la huelga el día 3 de noviembre.

Primera huelga de los trabajadores del calzado que se saldó con una subida de salarios y con la detención de un obrero por instigar a sus compañeros a que no acudiesen al trabajo.

Vista panorámica de la fábrica de Silvestre Hernández (hacia 1896)

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

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