SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

23 OCT 2020 Fundado en 1956
Visto: 834

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp
Exposición pública de las nuevas campanas de la iglesia de Santa Ana, de Elda (agosto, 1944). Fotografía realizada por Juan Antonio Maestre Juan.

Poco a poco y entre hambre, escaseces y represión Elda recuperaba la tranquilidad tras los convulsos años de la guerra civil. Cinco años habían pasado y todo parecía ya una pesadilla. El empresario José Martínez González, conocido popularmente como “el Aragonés” había sido nombrado alcalde de la ciudad, ganando la pugna a los elementos más belicosos de la Falange Española y de las JONS que habían gobernado la ciudad entre 1939 y 1943. Su paso por la alcaldía (1943-1956) estuvo marcado por su extraordinaria capacidad de renovación y modernización de la ciudad y la creación de servicios comunitarios. Su primer gran objetivo municipal fue la finalización de los trabajos de reconstrucción de la iglesia parroquial de Santa Ana, que habían dado comienzo en 1942, bajo la alcaldía de José María Batllés.

Días antes de la inauguración del nuevo templo, se produjo la ceremonia de bendición, izado y colocación de las campanas en la torre campanario de la iglesia. Hoy se cumplen 76 años de aquel día.

Las campanas fueron encargadas a una de las empresas especializadas de aquel momento: Hermanos Roses, en la localidad valenciana de Silla. Como curiosidad, entre 1939 y 1970 llegó a fundir un total de 588 campanas repartidas por una amplia geografía española.

Fue un domingo, 27 de agosto de 1944, cuando tras quedar cubiertas la nave central y la cúpula de la iglesia, se procedió a su bendición. Para la ceremonia se contó con el obispo de Badajoz, don José Mª Alcaraz Alenda, natural de Aspe y amigo personal de cura párroco José Mª Amat Martínez.

Días antes de su coronación en lo alto de la única torre que tenía por entonces la iglesia de Santa Ana, fueron expuestas al público en la confluencia de la calle Los Giles con la calle La Iglesia. Siguiendo una costumbre ancestral, a cada campana se la intituló, colocándolas bajo la protección celestial; al tiempo que para la ceremonia del bautizo y bendición de las mismas, distinguidas personalidades de la vida social eldense del momento actuaron de padrinos de las campanas.

Éstas vinieron a sustituir a aquellas viejas perdidas en el transcurso de la guerra civil, cuando se procedió a la demolición del antiguo templo, y cuyas advocaciones desconocemos. Si bien popularmente eran conocidas como la “Don” a la mayor y sonoridad más grave, y la “Din”, de menor tamaño y tono más agudo.

Desde aquel día, y durante los últimos 76 años, las campanas de la iglesia de Santa Ana han acompañado a los eldenses en ceremonias públicas y privadas; en los momentos de júbilo y de tristeza, pues durante siglos las campanas han sido el medio de comunicación a corta y media distancia más rápido, efectivo y directo que ha tenido la Humanidad.

Hoy en día, las campanas de Santa Ana esperan una necesaria restauración para la reposición de los yugos de madera, los motores de impulso y una programación adecuada de las campanas litúrgicas de modo que reproduzcan su sonoridad original, conserven los toques tradicionales y permitan realizar toques manuales que nos hagan a los eldenses volver a disfrutar de los mismos sonidos que durante generaciones escucharon nuestros antepasados.

De izquierda a derecha: Juan Francisco Sirvent Calderón, primo hermano de Carmita Maestre Calderón y de Juan Antonio Maestre Calderón. Fotografía realizada por Juan Antonio Maestre Juan.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir