SEMANARIO DE INFORMACIÓN LOCAL, DEPORTES Y ESPECTÁCULOS

Fundado en 1956
Visto: 801
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp


A lo largo de sus casi 500 años de historia, la iglesia parroquial de Santa Ana, de Elda, ha gozado de un buen número de privilegios eclesiásticos temporales unos y perpetuos otros, para uso y disfrute de los fieles.

El 2 de diciembre de 1832, el obispo de Orihuela, Félix Herrero Valverde, publicó el Jubileo Universal extraordinario dispuesto en el Breve pontificio Plura Post Suscentam del Papa Gregorio XVI, señalando su duración desde el 26 de mayo, Pentecostés, hasta el domingo, 16 de junio de 1833 y relacionando las condiciones para ganar dicho jubileo en el marco del obispado de Orihuela, entre las cuales figuraba visitar y rezar dos veces en las parroquias de Santa Ana de Elda y el templo del convento de los padres franciscanos de Nuestra Señora de los Ángeles, de Elda.

En la Iglesia Católica, el Año Jubilar, también llamado Año Santo, es un tiempo en que se concede gracias espirituales singulares a los fieles que cumplen determinadas condiciones. Los jubileos ordinarios tienen lugar cada 25 años; mientras que los jubileos de carácter extraordinario se proclama para celebrar de un hecho destacado o conmemorar circunstancias especiales.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

Utilizamos cookies propias, al continuar navengando por el sitio aceptas nuestra política de cookies.

Aceptar

Buscando...

Un momento por favor

Google+
Compartir