Imprimir
Visto: 794
Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Google PlusCompartir en WhatsApp


A lo largo de sus casi 500 años de historia, la iglesia parroquial de Santa Ana, de Elda, ha gozado de un buen número de privilegios eclesiásticos temporales unos y perpetuos otros, para uso y disfrute de los fieles.

El 2 de diciembre de 1832, el obispo de Orihuela, Félix Herrero Valverde, publicó el Jubileo Universal extraordinario dispuesto en el Breve pontificio Plura Post Suscentam del Papa Gregorio XVI, señalando su duración desde el 26 de mayo, Pentecostés, hasta el domingo, 16 de junio de 1833 y relacionando las condiciones para ganar dicho jubileo en el marco del obispado de Orihuela, entre las cuales figuraba visitar y rezar dos veces en las parroquias de Santa Ana de Elda y el templo del convento de los padres franciscanos de Nuestra Señora de los Ángeles, de Elda.

En la Iglesia Católica, el Año Jubilar, también llamado Año Santo, es un tiempo en que se concede gracias espirituales singulares a los fieles que cumplen determinadas condiciones. Los jubileos ordinarios tienen lugar cada 25 años; mientras que los jubileos de carácter extraordinario se proclama para celebrar de un hecho destacado o conmemorar circunstancias especiales.