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Panorámica de Elda nevada en 1957.

Solo los más mayores se acordaban vagamente de la gran nevada de 1926, pero todos los eldenses guardaban fresco el recuerdo de las nevadas de 1957 y 1958 que tiñeron de blanco las calles y tejados de la ciudad. Pero nadie podía imaginar en la madrugada del día 11 de enero, de hace 58 años, lo que sucedería que sucedería a partir de las 11 de la mañana.

El lunes, 11 de enero de 1960, cayó sobre Elda la mayor nevada de todo el siglo XX. La mañana amaneció lluviosa y pronto se advirtió que entre la llovizna iban mezclados copos de nieve. Hacia las once, los copos de nieve arreciaron y la lluvia se tornó en solo nieve … A mediodía, la nevada roló a ventisca que soplaba con fuerza, dificultando el tránsito de personas y vehículos por las calles.

La nieve acumulada alcanzó espesores de entre medio metro y un metro de altura. Temporal de nieve que vino acompañado de una intensa bajada de la temperatura que llegó a congelar todo el estanque que por entonces existía en la plaza Castelar. Fue tal la cantidad de nieve caída que fueron multitud las ramas rotas de los árboles de las diversas plazas y jardines eldenses; incluso algunos pinos de la plaza Castelar se quebraron del peso de la nieve.

Templete de la Plaza Castelar nevado en la década de los 50.

Hasta la mañana del miércoles se interrumpió el trabajo en las fábricas, al estar cortado el fluido eléctrico, quedando cerrados los espectáculos y comercios. Ante las panaderías y carbonerías se formaron colas para conseguir pan, carbón y petróleo para cocinas y braseros, ya que aún no se utilizaba ni el gas butano y mucho menos la electricidad para la calefacción y cocinas. El servicio telefónico y telegráfico también quedó interrumpido, quedando Elda incomunicada al suspenderse también el servicio regular de autobuses de “La Noveldense” hacia Alicante. De igual modo, el servicio ferroviario fue cortado dado que desde San Vicente del Raspeig las vías quedaron cubiertas por la nieve durante dos días.

Nevada histórica que obligó a la Mayordomía de San Antón a aplazar hasta el sábado 23 el programa de actos preparados para la festividad de ese año, que tenían previstos para el sábado 16 de enero.

Aquel espectáculo de calles, plazas y jardines colmatadas de nieve fue inmortalizado por innumerables fotografías familiares.

Calle Trinquete nevado en la década de los 60.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

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