viernes, 7 de mayo de 2021

Verde oscuro Kernowita

Alberto Requena
8 February 2021
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Verde oscuro Kernowita

Por muy seguros que estemos de lo que hacemos y conocemos, siempre hay resquicio para la novedad. No parece fácil que en un ámbito como el de la minería, geología, cristalografía, se den sorpresas descubriendo cosas hasta ahora ignoradas. Pero es así. Un nuevo mineral desconocido ha emergido para sorpresa de propios y extraños. Sucedió cuando un grupo de científicos analizaba una roca extraída hace, nada menos que 220 años en las explotaciones mineras de Cornualles. Kernow que es la denominación de Cornualles en el dialecto local, córnico, da nombre al mineral ahora descubierto.

Durante mucho tiempo se confundió con la denominada liroconita, que es un mineral del tipo fosfato, aunque con arsénico, es decir un arseniato, hidroxilado e hidratado con cuatro moléculas de agua, de cobre y aluminio, de color entre azul celeste y verde o verde azulado, de carácter vítreo o resinoso y apariencia entre transparente a traslúcido. Se suele asociar a otros minerales como: olivenita, calcofilita, clinoclasa, cornwallita, strashimirita, malaquita, cuprita o en la roca limonita.

Ciertamente, este tipo de cosas viene a suscitar la inseguridad de que lo analizado se haya efectuado concienzudamente, como para considerar los resultados definitivos. Resulta, cuando menos increíble, que muestras obtenidas hace dos siglos ahora revelen que no son lo que se pensaba que eran. Solamente hay dos muestras, ambas en el Museo de Historia Natural de Londres y las minas hace más de un siglo que dejaron de tener activas. 

En el reino mineral, no es una situación frecuente, pero en el reino animal, si es muy frecuente que se descubran nuevas especies con mucha frecuencia. En el ámbito humano, la cosa es más peliaguda, por cuanto los descubrimientos suponen procesos o mecanismos que no se imaginaron relevantes y pasado el tiempo, con mejores técnicas, se profundiza con otro detalle y se pone de manifiesto algo que anteriormente se ignoraba.

Al margen de los fabricados por el hombre, que no consideramos aquí, como los semiconductores, las baterías o los imanes, el número de minerales conocido se sitúa en torno a 5200 diferentes, como recoge la Asociación Internacional de Mineralogía. No hay que descartar aquellos que se formaron a partir de condiciones en las que materiales que no suelen coincidir en la Naturaleza, pudieron ponerse en contacto y tuvieron lugar reacciones químicas. Las fundiciones y tuberías geotérmicas y las minas resultan ser entornos especialmente indicados para que surjan nuevos minerales. No quedan al margen los cajones de los museos, pongamos por caso.

No cabe duda que estos minerales nuevos, no incluidos en el “paquete de origen” nos hace percibir como una nueva época en la Historia de la Tierra. Hoy se considera el Holoceno, con una extensión de unos 11.000 años, que se funde con el antropoceno que representaría la actualidad. No cabe duda que en el futuro se encontrarán materiales procedentes de los de hoy, como el acero, materiales de construcción, aleaciones, junto a los derivados de materiales radiactivos en forma de recursos y los materiales sintéticos elaborados en los últimos tiempos. Habrá un horizonte diferenciado, donde quedará el registro geológico como huella de nuestro tiempo, que será diferentes al de otras épocas anteriores, a las que los científicos del futuro, estudiarán, cuando no quede registro histórico, como ocurre en la actualidad cuando se descubren horizontes que desvelan el clima de épocas pretéritas o modos de vida de nuestros antecesores.

No pone en duda nadie que está teniendo lugar un cambio en el Planeta. Pero somos parciales cuando pensamos que lo único que está cambiando es el clima. Los cambios están afectando a todos los niveles, incluyendo la geología, al igual que la atmósfera o los mares. Muchos productos han sido objeto de uso de forma generalizada, por dar con la fórmula oportuna que requiere el ser humano en un momento dado para suplir una necesidad, soslayándola o aliviándola. Tenemos in mente muchos ejemplos de productos que han logrado ser usados de forma general en un tiempo dado, porque los automóviles, las lavadoras o los bolígrafos, cada uno con sus materiales singulares han logrado alcanzar a la mayoría de la gente, al menos en sectores amplios del Humanidad.

Aunque parezca algo fuera del guion, como hemos visto, es perfectamente factible la aparición de nuevos minerales, que pudieron tener un presente brillante en el pasado, pasar desapercibido mucho tiempo y emerger de nuevo para caracterizar una nueva época. Los arqueólogos del futuro reconstruirán nuestra época actual y ¿se asombrarán?

Alberto Requena
Alberto Requena
Acerca del autor

Este blog pretende ser una depresión entre dos vertientes: la ciencia y la tecnología, con forma inclinada y alargada, para que por la vertiente puedan circular las aguas del conocimiento, como si se tratara de un río; o alojarse los hielos de un glaciar de descubrimiento, mientras tiene lugar la puesta a punto de su aplicación para el bienestar humano. Habrá, así, lugar para la historia de la ciencia, las curiosidades científicas y las audacias científico-tecnológicas. Todo un valle.

El eldense Alberto Requena es catedrático emérito de Química de la Universidad de Murcia.

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