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Imagen de Amadeo I.

Cuentan las crónicas de la época que el 14 de marzo de 1871, el rey Amadeo I, en su trayecto desde Madrid a Alicante, fue agasajado en la estación de Elda con música a cargo de la banda municipal y efusivos vítores de alegría hacia su persona por parte de gran parte de la población agolpada en aquella pequeña estación inaugurada hacía escasos 9 años.

Tras el derrocamiento de Isabel II en septiembre de 1868 y el periodo de Gobierno Provisional (1868-1870), en la sesión del 19 de noviembre de 1870 el duque de Aosta, Amadeo de Saboya, fue elegido rey de España; siendo el primer rey de nuestra historia en ser elegido democráticamente por un parlamento.

Tras su llegada desde tierras italianas, como segundo hijo de Victor Manuel II, primer rey de la Italia unificada, juró la constitución española de 1869, siendo proclamado rey de España, bajo el nombre de Amadeo, I el 2 de enero de 1871.

En marzo de ese año, el rey Amadeo se desplazó a Alicante para recibir en el puerto a su esposa la reina Mª Victoria. Con motivo de aquella visita regia, la ciudad de Alicante se volcó en agasajar a los nuevos monarcas. Fastos y celebraciones que contaron entre otras, con la banda municipal de Elda.

A su paso por Elda, el ayuntamiento en pleno, encabezado por su alcalde y miembros de la corporación, así como demás autoridades civiles y religiosas, acompañado de un gran número de vecinos recibieron a la comitiva real en la estación, donde el nuevo rey de España fue saludado por los eldenses.

Sirva esta breve crónica del viaje de ida a Alicante como prefacio del viaje de vuelta a Madrid, donde al pasar por Elda, el cronista del viaje realizó una detallada descripción paisajística de la Elda del momento y que en breve compartiremos.

Imagen de la estación de tren de Elda.

Acerca del autor

Autor: Gabriel Segura Herrero

De formación historiador y de profesión arqueólogo, el papel de cronista oficial de la ciudad de Elda plantea retos importantes, tanto con respecto a la memoria de mi predecesor Alberto Navarro Pastor; como al respecto del futuro, para dotar de contenido y utilidad a la figura del cronista oficial en el siglo XXI; a la par que un compromiso con la ciudadanía eldense. Las nuevas tecnologías y las redes sociales deben ser aliadas del conocimiento y de la divulgación histórica, sin faltar al rigor, pero acercando la información histórica al ciudadano. El guión de la historia de Elda está conformado y los titulares en mayúscula ya están todos escritos, pero es necesario escribir la letra pequeña, la historia de las gentes y de los pequeños acontecimientos. Es necesario poner voz a la ingente cantidad de fotografías antiguas que hasta ahora son testigos mudos de nuestro pasado. Trabajo en el que es necesario la colaboración de todos. Con el permiso de usted lector, ¡Vamos a intentarlo!.

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